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Runequest, La Bruja de las Nieves.

LF09 - La Bruja de las Nieves

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#1 Txibi

Txibi

    Antediluvian

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Posteado 25 January 2015 - 02:46 PM

La Bruja de las Nieves.

carronieve.jpg

 

     Los inviernos en el país norteño de Allansia son siempre crueles y gélidos. Nieva copiosamente y el viento glacial sopla con fuerza helando a sus habitantes hasta los huesos. Hace una semana vosostros fuisteis contratados junto con varios guardias más por un mercader llamado Bij Jim Sun para proteger sus caravanas durante su lento avance hacia el norte, hasta los helados puestos fronterizos. Un abirragado grupo de seres algunos de ellos lo único que tienen en común es el amor al dinero o la emoción de la aventura. Las carretas de la caravana, tiradas por caballos van cargadas de tejidos, utensilios, armas, salazones, especias y té, para ser cambiados por pieles y objetos de marfil hechos con colmillos de mamut. A Bij Jim no suele preocuparle viajar hacia el norte, ya que por norma los bandidos sólo atacan a sus caravanas durante el viaje de regreso - no es él el único en reconocer el valor de los productos del norte.

 

     En este viaje en concreto atraviesas junto al resto de tus compañeros, al frente de seis carretas, un lago helado. A lo lejos pueden verse los picos cubiertos de nieve de las Montañas del Dedo de Hielo asomando por entre unas nubes bajas. Vuestro destino se halla al pie de las montañas, donde los hombres del norte se reúnen para comerciar. Está nevando, pero no demasiado fuerte. Os detenéis mientra uno de vosotros hurga el hielo con su arma para comprabar así si aguantará el peso de los carros, cuando de pronto, la estridente llamada de un cuerno de caza rompe el silencio. Os poneis en pie y corréis hacia los carros para hablar con Bij Jim. Le encontráis sentado junto al conductor del segundo carro, fumando su larga pipa de arcilla. Enorme, con sus grandes y esperas barbas, Bij Jim es, sin duda, un hombre con el que hay que contar. Sus brillantes ojos azules escudriñan el horizonte en busca de algún signo de vida. Con voz profunda dice:

 

     - Parece que ha partido del puesto fronterizo. Creo que lo mejor será que del grupo de los guardias, vayáis tu grupo y tú a investigar. Podría significar problemas. Y volved rápidamente.

 

     Partís al instante hacia el puesto fronterizo situado en la base de las Montañas del Dedo de Hielo. Al cabo de dos horás llegáis al escenario de una horrible carnicería. La nieve se halla teñida de sangre y las chozas de madera derruidas y arrasadas. Seis hombres yacen muertos con sus cuerpos destrozados a zarpazos y sus hachas junto a ellos, en la nieve. A juzgar por el tamaño de las huellas, el animal que atacó el puesto fronterizo debía ser enorme. No hay nada que podáis hacer ya por los infortunados hombres del norte, así que regresáis a la caravana de Big Jim para dar cuenta a éste de lo ocurrido. Llegáis una hora más tarde, justo cuando la luz del día empieza a declinar, y relatáis los crueles hechos que han acontecido en el puesto fronterizo. Big Jim ordena colocar las carretas en círculo para proteger a sus hombres durante la noche. Se enciende un gran fuego en el centro del círculo y os sentáis junto a el para hablar con Big Jim. Todo el mundo se halla nervioso y un centinela es apostado para vigilar cualquier señal de movimiento fuera. En voz baja, Big Jim os pregunta si vuestro grupo estaría dispuesto a apresar a la terrible bestia, ya que, si no, su negocio se arruinará para siempre. Sonreís y uno de vosotros responde que claro que rastrearéis al animal, pero sólo por una bolsa de 50 piezas de oro o el equivalente en mercancía a 1000 peniques para repartir. La boca de Big Jim se abre de sorpresa y recurrís a todas vuestra dotes de persuasión para conseguir que acepte el trato. Al fin deja de nevar y os disponéis a dormir y descansar; alguno tarda en conciliar el sueño, porque su mente se halla activa con el pensamiento de inminente carnicería.

 

     Cuando os despertáis al rayar el día, el fuego ha quedado reducido a unas cuantas brasas mortecinas. Unas volutas de humo se elevan dulcemente en el aire confundiéndose con la niebla de la mañana. No se oye nada. Os acercáis hasta donde duerme Big Jim y le tocáis en el hombro. Se despierta sobresaltado y le decís que estáis listos para partir y que os encontraréis dentro de varios días en el puesto de caravanas cuando solucionéis el peligro que acecha en las montañas. Saludáis con la mano al centinela mientras la nieve empieza a caer otra vez y emprendéis la marcha de nuevo hacia el puesto fronterizo.

 

     Ahora, la aventura comienza.

 

 

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