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Libros Daggerfall


102 respuestas al tema

#16 agnir

agnir

    Neonato

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Posteado 28 September 2012 - 11:40 PM

Aquí os subo algunos libros para que me corrijáis los fallos y me sugiráis comentarios.Espero que os gusten tanto como a mi. Todavía me que dan muchos por traducir,conforme los vaya haciendo os los subo.Gracias.

http://www.mediafire...6pb73x02b0fsd71

#17 Andúril

Andúril

    Elder

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Posteado 29 September 2012 - 01:24 AM

Muy bien, voy a echarles un vistazo.

Gracias :thumb:

#18 Runspect

Runspect

    Antediluvian

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Posteado 21 October 2012 - 10:51 PM

Yo había traducido uno para un mod de Morrowind. Te lo dejo, para que completes ;)



La Caída del Usurpador
por Palaux Illthre


La gente de Dwynnen celebra su "Carnaval de Othrok" el 5 del mes del Amanecer, que es la fecha cuando según la leyenda, un hombre emergió de la espesura de High Rock y derrotó a los no-muertos del Castillo Wightmoor para así convertirse en el primer barón de Dwynnen. Poca gente cree ya en esta leyenda, pero en verdad existió un Baron Othrok de Dwynnen que estaba destinado a ser uno de los más grandes heroes de High Rock, si no de todo Tamriel.

La leyenda, como la mayoría de los niños de Dwynnen te contarán, es que hace muchos años (los guardianes de los archivos dicen que en el año 3E253), el pueblo de Dwynnen estaba gobernado por un liche y su ejército de zombis, fantasmas, vampiros y esqueletos. Othrok estaba bendecido por los dioses y le fue encomendado un ejército de hombres y animales para destruir la horda de muerte. Trajo paz y prosperidad al país, y acrecentó su poder. Años más tarde, encabezó el pequeño baronazgo contra el usurpador Camoran, salvando de ese modo a todo Tamriel.

Cuál fue el papel del Barón en la derrota del usurpador Camoran ha sido objeto de debate, pero es incontestable que en el año 3E 267, la imparable marcha del Usurpador Camoran a través del norte de High Rock fue detenida cerca del área del Dwynnen contemporáneo. Dwynnen es actualmente más grande que en los tiempos del barón -- no tenía, de hecho, puerto marítimo -- aunque la Batalla de Firewaves sea una batalla costera. El hecho de que la batalla probablemente no ocurriera en Dwynnen no es de por sí un argumento para minimizar la participación en ella del barón.

El Usurpador Camoran había conquistado Hammerfell y Valenwood gracias a un gran ejército, que según la leyenda consistía enteramente en no-muertos y daedras, pero estaba mayormente compuesto de Guardias Rojos y Elfos del Bosque. Con toda probabilidad, el Usurpador reunió a los daedra y no-muertos en Arenthia y después lentamente reemplazó a las criaturas convocadas por los ejércitos de los territorios conquistados. Muchos ejércitos de Valenwood históricamente han sido mercenarios.

Los rumores de las conquistas del Usurpador llegaron a High Rock a principios de 266, pero las preparaciones para repeler la invasión no dieron comienzo hasta el año siguiente. Los historiadores atribuyen la dejadez de High Rock a dos factores. Las principales potencias de la bahía estaban gobernadas por monarcas particularmente ineptos -- Wayrest y Sentinel tenían reyes en minoría de edad, y Daggerfall se encontraba devastada por las rencillas entre Helena y su primo Jilathe. El Señor del Imperio Gadkeep (ahora denominado Anticlere) enfermó gravemente a lo largo de 266 y finalmente falleció a finales de ese año. Resumiendo, no existían líderes para unir la provincia contra el Usurpador. De los líderes con alguna influencia, al menos ocho (los "Ocho Traidores" de la leyenda) hicieron alianzas secretas con el Usurpador con el fin de proteger sus tierras.

La segunda razón del aletargamiento de High Rock tenía que ver con la profunda relación de la provincia con el Imperio Septim. Por primera vez desde que empezara la dinastía, un emperador que regía Tamriel no era ni bretón ni había pasado su infancia en High Rock. La diferencia de trato entre Cephorus II y su primo Uriel IV, que lo sucedió, era pésima hacia el pueblo de High Rock. Incluso emperadores locos como Pelagius III mostraban reverencia hacia los bretones por encima de otras razas, y primos y hermanos pequeños de los emperadores habían gobernado en High Rock desde la fundación del Imperio. Cephorus era un nórdico, con simpatías hacia Skyrim y Morrowind. La actitud del más común de los hombres de High Rock era la de ver con buenos ojos al Usurpador Camoran así como de enemistad hacia su odiado emperador. El barón y sus menos legendarios aliados, los gobernantes de Ykalon, Phrygia y Kambria, cambiaron esa favorable percepción. Las noticias del bárbaro tratamiento que el Usurpador les tenía reservado a sus cautivos y los abusos cometidos en las tierras conquistadas, la mayoría de las cuales eran verdad, se extendieron rápidamente a través de sus territorios, y más tarde a otras tierras neutrales. En el transcurso de unos pocos meses, la más grande armada naval nunca formada se organizó en el lado High Rock de la bahía Iliac. Sólo la armada de Uriel V para la malograda invasión de Akavir sería comparable.

De cómo las fuerzas combinadas de High Rock derrotaron al interminable ejército del Usurpador Camoran requeriría un libro aparte para dedicárselo a él solo. Y además, es mejor dejarlo para el imaginario popular. La verdad es que el tiempo meteorológico jugó en contra del Usurpador, lo cual es una razón de peso para atribuirlo a una intervención divina.

Después de todo, el designio divino del barón Othrok es el tema central del "Carnaval de Othrok". Y como el poeta Braeloque escribió, "Para hallar los hechos, hasta el más sabio siempre busca primero en la ficción."

Editado por Runspect, 21 October 2012 - 10:53 PM.


#19 agnir

agnir

    Neonato

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Posteado 22 October 2012 - 07:49 PM

¡¡¡Muchísimas gracias Runspect!!!que alegría me ha dado el ver que alguien mas ha traducido alguno de estos libros,a ver si os animáis y hacéis como el.Ademas esta muy bien traducido :thumb: :thumb:

#20 agnir

agnir

    Neonato

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Posteado 13 November 2012 - 09:26 PM

Por fin he terminado de traducir el libro "El rey Edward",me ha llevado varios meses pero aquí está,animaros a leerlo por que son muy buenos(los primero libros que puse parece que no han tenido mucho éxito O_O__by_Chimpantalones.gif' class='bbc_emoticon' alt=':O_O:' /> O_O__by_Chimpantalones.gif' class='bbc_emoticon' alt=':O_O:' />)a ver que se puede corregir,gracias:

http://www.mediafire...wygep1a07fjafv5

#21 agnir

agnir

    Neonato

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Posteado 21 November 2012 - 10:52 PM

El rey Edward

Parte I

Partida desde Daggerfall

Hace mucho tiempo, cuando el mundo estaba en su primavera, antes de la llegada de los Guardia Rojos y de que el glorioso imperio Septim se formara, pero después de que los goblins expulsaran a los enanos de Hammerfell , un niño, Edward, nació del rey Corcyr I de Daggerfall y su reina, Aliera de Wayrest .
El joven yacía adormecido en el pomar del palacio en lo alto de una colina dominando las vistas a la bahía azul de Daggerfall. La niebla de otoño constante de Daggerfall se había levantado y el cielo era de un azul infinito. Momentos como este eran raros para el joven Príncipe Edward, esa tarde era el resultado de días de intriga, porque anhelaba la soledad como los otros nobles que conocía anhelaban la compañía. En ese momento su tutor creía que el estaba ocupado practicando con las armas, el maestro de armas le creyó estar persiguiendo ciervos con la maestra cazadora, quien a su vez pensaba que estaba estudiando élfico. Su padre no tenía ni idea de dónde estaba y no le importaba, estaría ocupado con su joven esposa y sus hijos y otros placeres de la vida noble...
El caer de una manzana apenas distrajo su atención, abrió los ojos de color gris pálido, había un olor dulce y podrido en sus fosas nasales. Él suspiró y se quedó ensimismado mirando el mar. ¿Por qué las cosas caen hacia abajo en vez de hacia arriba? Si mirabas el cielo el tiempo suficiente se podía sentir como si se estuviera cayendo en él... sus ojos vidriosos y sus pupilas crecieron enormes como un anillo-iris oscuro y dilatado. Estaba ingrávido, a la deriva... otra manzana cayó, rozando su oído, y él regresó de nuevo a la tierra, clamando que primero le golpeara su cabeza y después la cadera. Una carcajada plateada sonó. Edward se incorporó bruscamente y miró a su alrededor, con la mandíbula colgándole. Frente a él, dos hombres a caballo posicionados a unos diez metros de distancia, permanecían inmóviles, como si estuvieran tallados en piedra. Los príncipes no se dejan intimidar fácilmente, ni siquiera los tipos con alma gentil, pero Edward nunca había visto ni imaginado nada parecido a este par. Uno de ellos tenía la piel y los ojos dorados, estaba vestido con tela blanca con adornos de oro y montaba (Edward parpadeó. Todavía seguía allí) ¡Un unicornio! Al lado del unicornio estaba un dragón de oro, con las alas cuidadosamente dobladas. Y en su espalda había un hombre vestido con cota de malla oscura, que portaba una larga espada. Él tenía la cabeza descubierta, y sus ojos brillaban de color rojo en su cara oscura... y sus orejas puntiagudas... "¡Sois elfos! ¡Que…!"
"Es un chico inteligente." La voz del elfo oscuro sonó sardónica. Habla en Bretón perfecto, observó Edward, su mente seguía trabajando, aunque algo parecía ir mal con el resto.
"Eso parece. Lo ha deducido por sí mismo. Notable para un niño sin entrenamiento. Yo simplemente le ayudó a… concentrarse”. El alto elfo también habló en Bretón, pero vacilante y con un ligero acento cantando. El profesor particular de Edward dijo que los elfos eran incapaces de ejercitar el habla humana.
La mirada de Edward cambió rápidamente hacia los cuatro seres delante de él, incomodo en su lugar de descanso. Confiaba, con fervor, que estaba soñando. Su mente bullía con preguntas y demandas, y luego de repente su lengua se soltó. "¡Pero yo no estaba concentrado del todo! todos mis maestros dicen que soy incapaz..." Edward apretó los dientes con fuerza, de repente se dio cuenta de que no sería prudente discutir con seres como estos.
Sin embargo, el elfo dorado sonrió ampliamente, mostrando unos dientes blancos perfectos, "Exactamente". Irradiaba tan cálida aprobación, que Edward sintió un hormigueo en la piel placentero. Era una sensación que sólo había conocido con su madre, ya desaparecida desde hace tiempo. Pero el rostro del otro elfo era inexpresivo, los ojos rojos se clavaron en los de Edward como si le traspasara su alma.
"¡Moraelyn!, ¡Eres Moraelyn!, ¡El Rey Brujo!" Él se puso de pie y se encaró al elfo oscuro. "¡Me robaste a mi madre! Mi padre te matará."
"Yo soy. Lo hice. ¿Crees que tu padre lo hará? ¿Vamos a llamarlo y lo averiguamos?" El elfo oscuro se irguió y sus ojos brillaron más profundos. Un pequeño soplo de vapor se escapó de la nariz del dragón y un aura resplandeciente apareció alrededor de su compañero. Edward sabía que no iba a llamar a la guardia. ¿Por qué matarlos? Estos dos parecían capaces de… cualquier cosa. De repente ya no tenía miedo. Si estuvieran aquí para hacerle daño, lo habrían hecho ya. Sin embargo, un sentimiento de rabia impotente se mantuvo. Se habían llevado a su madre. Y ahora…
"¿Por qué estáis aquí?" -preguntó.
"Edward, ¿quieres venir con nosotros?" El alto elfo habló. Oírlo era como escuchar un arpa, fresco como una brisa, cálido como una chimenea...
El muchacho se quedó parado. Tenía muchas ganas de decir que sí, para su propio asombro. Quería preguntar si iba a ver a su madre, pero en lugar de eso dijo:"Mi padre…" con voz ronca.
"Te olvidará, no lo dudes." La ironía regresó a la voz de Moraelyn, una voz que hizo pensar a Edward en carámbanos brillando y goteando en el sol de invierno. Pero había una especie de hambre en sus ojos brillantes, ¿un anhelo?
Su padre no lo echaría de menos y él lo sabía. La pena embargó al muchacho, pero levantó la vista hacia el elfo de anchos hombros, desafiante. "¿Eres tu mi padre?" Edward había formulado la pregunta con la misma intención de sarcasmo del elfo, pero su mano se deslizó al oído y noto como si fuera la misma. No se parecía en nada a su temperamental, campechano y pelirrojo padre... y Roane a menudo le dice que tiene un aspecto elfico.
Se hizo un silencio pesado y Edward tuvo la sensación de que Moraelyn estaba tomando la cuestión en su sentido literal, pero esa verdad no tenía nada que ver con lo que Moraelyn diría después. Él le daría la respuesta oportuna. Aún así…
"No." Dijo a regañadientes. Él podría estar mintiendo, por supuesto, pero Edward sintió una oleada de alivio profundo.
"¿Mi madre tiene… otros hijos?" De repente, Edward sabía que ella no los tenía y que la pregunta ofendería al elfo oscuro. Y se alegró.
"Tu madre podría estar muerta, por todo lo que tú sabes. O a salvo, es probable." Las estrechas fosas nasales del elfo oscuro hicieron una mueca como si Edward apestara, y se mordió los labios.
Ella no estaba muerta. Edward lo habría sabido. La amarga injusticia del desprecio de Moraelyn dolió. "¿Elle te envió a mí?"
"¿Me tomáis por un chico de los recados?" le espetó, y le habló a su compañero "Déjanos levárnoslo ahora y marchémonos, podemos hablar de ello cuando tengamos tiempo."
El duende de oro levantó la mano: "Paciencia, primo mío." y, a Edward: "Bueno, jovencito, ¿quieres venir?"
Cuentos oscuros se contaban sobre niños humanos secuestrados por los elfos, que se alimentaban de los seres humanos jóvenes...
"No sé su nombre", contemporizó Edward.
"¿Tanto amas tu vida aquí?"
Edward miró al palacio en la distancia, las banderas que ondeaban perezosamente por encima de... la ciudad más abajo, la brillante bahía, las montañas distantes. "Me encanta Daggerfall".
"Ah. Y volverás para mantenerla, príncipe Edward. Yo, I'ric Harad Egun el Archimago, lo juro." Moraelyn dio media vuelta, protestando de forma pronunciada en élfico. El dragón escupió un poco de fuego, pero el unicornio no se movió, sus ojos dorados miraban a Edward constantemente. "Los unicornios no respetan ningún tipo de falsedad." Las palabras flotaban en su mente, en voz de su madre.
"I'ric Harad Egun el Archimago, iré contigo."
"Debes cabalgar con Moraelyn. El señor Akatosh lo ha considerado... indispensable. El elfo hizo un gesto tajante hacia el dragón”.
Él no estaba preparado para tocar un unicornio, por supuesto. "Muy bien, entonces yo... ¿Supongo que no puedo traer a mi perro?" ¿Dónde estaba? Shag estaba siempre con él. ¡Dormido en la hierba! Shag, ¿el siempre alerta? Edward se arrodilló para tocarlo. Una acalorada discusión se produjo en élfico, durante la cual el dragón quemó la hierba. Moraelyn se descolgó y recogió a Shag con desgana. "Muy bien, entonces, pero te advierto que Akatosh está en el límite de su paciencia. Monta entonces."
"Señor Akatosh, estoy profundamente agradecido por su indulgencia. Si alguna vez puedo pagarlo…".
"Podrás", interrumpió Moraelyn; agarro a Edward por la cintura y lo lanzó hacia arriba sobre el dragón. Edward se acomodó entre el cuello y las alas del dragón y el dormilón Shag estaba ceñido lánguidamente delante de él. "No hay espacio para…" Edward comenzó, y contempló con asombro como el dragón cambió debajo de él y se hizo más grande. Mucho, mucho, mucho más grande. Moraelyn subió por detrás con un salto prodigioso para alguien con armadura. El unicornio saltó la pared de nueve pies, salvándola prolijamente .Las grandes alas del dragón se estiraron, se puso en cuclillas, a continuación, saltó en el aire. Sus jinetes se balanceaban violentamente. El elfo oscuro murmuró algo en élfico que Edward no podía entender y se estabilizaron. Las alas batieron con fuerza y ​​el dragón voló en círculos a baja altura sobre la Torre del Homenaje, ganando altura poco a poco. La gente corría, gritando y señalando. Edward vio a su vieja nodriza, y agitó la mano y gritó: "¡Adiós! ¡Adiós! Volveré alguna vez..." Las flechas volaron por el aire como una inyección de arqueros, mientras que la enfermera gritó y se agarró a los brazos de los más cercanos. El Rey Corcyr corrió desnudo por las almenas, gritando y agitando los puños. "Hijo de un demonio, vuelve y te encerraré dentro de una pulgada durante el resto de tu miserable vida. Moraelyn, baja y lucha, como el hombre que no eres."
Las carcajadas de Moraelyn sonaron claras como las campanas del templo, cayendo sobre la Torre del Homenaje. Él gritó: "¡Alégrate de que no lo soy, pequeño Rey de Gallo Pequeño!" El dragón voló en círculos casi perezosamente y dejó escapar una gran gota de fuego. Las flechas chocaban sin causar daños fuera de sus escamas de oro. "¡Me voy a ver a mi madre!" Edward gritó hacia abajo, viendo las caras vueltas hacia arriba de su madrastra y sus hijos pelirrojos. Roane tenía una túnica de piel con adornos a su alrededor, pero su larga cabellera flotaba libremente. Cuatro pares de ojos fijos en él, Moraelyn, brillando con furia y odio. Edward dejó de agitar las manos y se aferró a Shag firmemente con ambas. Moraelyn lo agarró con su brazo de malla de forma segura alrededor de su cintura. Edward se dejó caer contra él, sintiéndose bastante seguro por primera vez en mucho tiempo. Los arqueros habían dejado de disparar, la mayoría de ellos estaban buscando a la familia real. El rey brincó de rabia. Las alas del gran dragón batieron más fuerte ahora y se dirigieron hacia el sur sobre el agua.
"¿No vamos a Ebonheart? " el muchacho se retorció y miró a Moraelyn. "Tu madre te espera en Firsthold en Summerset, pequeño príncipe”.
"¿Por qué esperó tanto tiempo para buscarme?"
"Niño quejumbroso, ¿cree que los dragones y los unicornios cumplen las órdenes de los elfos o los hombres? tu madre vino a mí de buena voluntad, pues ella no pudo traerte; Estabas estrechamente vigilado por los hombres de tu padre ¿Nos habrías permitido abandonar tu tierra para traerte a la fuerza? Ella pensó que estarías seguro y protegido... y ella estaba desesperada. No, este era el plan del dragón. "
De todos los eventos sorprendentes de la tarde, esta fue la más sorprendente… la idea de que un dragón se interese en él, cuando ni siquiera su propia familia lo hizo.
"Tú eres el centro de grandes eventos, joven. Tu tarea consiste en prepararte para ser un rey. Un rey como la gente nunca ha conocido. Nuestra tarea es ayudarte. Ahora duerme..."
Las olas del sueño inundaron la mente de Edward, una tras otra. "Pero…" el pretendía preguntarle a Moraelyn acerca de su madre, pero la última ola era demasiado grande; esta se estrelló sobre él y le introdujo en oscuros sueños.

#22 elfaceitoso

elfaceitoso

    Ancillae

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Posteado 21 November 2012 - 11:35 PM

Muy interesante. Gracias agnir!

#23 agnir

agnir

    Neonato

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Posteado 30 November 2012 - 08:29 PM

Parte II

Reunión en Firsthold

Edward se despertó con un cielo rojo. El sol comenzaba a asomarse sobre las montañas del oeste. Estaban cerca de una torre brillante, con un fuego intermitente desde todas sus caras. El dragón viró para volar más cerca y disparó una ráfaga larga de fuego. Una luz brilló en varias ocasiones desde la parte superior de la torre y descendieron repentinamente. El estómago de Edward sintió algo extraño. Suspiró y se agitó y Moraelyn sintió el cambio así que cambió su brazo derecho, ahora en manos de Edward. Se estiró y bostezó.

"No hay mucho tiempo ahora. Son varios días a caballo desde la Torre de Cristal hasta Firsthold , pero calculo que Akatosh nos llevará allí dentro de una hora. "

"¿No vamos a parar en la Torre? I'ric…"

"No uses ese nombre tan a la ligera, ni siquiera conmigo. El Archimago no volverá hasta unos días todavía. Los unicornios son hermanos del viento y viajan rápido,  incluso cargados, pero no son tan rápidos como los dragones voladores. Si tú ves la patria élfica al amanecer desde la parte de atrás de un dragón, cuéntate afortunado entre los hombres. "

La mirada de Edward vagaba por los bosques profundos verdes y escarpadas colinas. No había ni rastro de civilización. "Es hermoso", dijo amablemente, "pero no tan hermosa como High Rock ", agregó por lealtad y verdad. "¿No hay pueblos o aldeas o granjas?"

"Los Primogénitos viven situado profundamente en los árboles. Y ellos no rompen la tierra y la plantan de nuevo, pues toman con mucho gusto lo que Auriel  les ofrece... y lo devuelven. Ahhh, el verde olor de las cosas que crecen. "

De hecho, el aire era tan embriagador como el vino que Edward utiliza para beber de la copa de su padre anterior... "Tengo hambre".

"Supongo que sí." La mano izquierda Moraelyn produjo un pequeño paquete envuelto en hojas. La mano oscura era grande y fuerte y no parecía de humano ni animal. Edward la miró con asco, y luego tomó el paquete con cuidado para no tocar su mano. El sentía que Moraelyn se entumecía y la mano que sostenía Edward relajó su presión un poco. Edward se sintió avergonzado de su reacción. No fue amable ni sabia ofender en las circunstancias. Moraelyn podría fácilmente dejarlo caer por la borda. "Tengo que bañarme, ¿Y tú?", dijo con frialdad. Moraelyn estaba malinterpretando deliberadamente la reacción, Edward lo sabía. "Sí, estoy muy sucio," Edward mordió el pastel que resultó mucho mejor de lo que parecía. "Mi señora madre está acostumbrada a verme así… por lo menos así solía ser, pero ¿tal vez debería bañarme en primer lugar?”

"Creo que no vas a poder. ¡Ah, por fin!" El dragón desplegó sus alas, envió una llama enorme de fuego volando hacia el cielo y cayó a tierra en un gran claro. El aterrizaje fue brusco y desagradable. Los elfos aparecieron de repente y levantaron los brazos hasta llegar a él para bajarlo junto a Shag, que se despertó por fin, corría desesperadamente en círculos, y luego se sentó jadeando a los pies de Edward.

Un elfo alto con el pelo de fuego como el cobre les dio la bienvenida formalmente. "Saludos, mi señor rey. Su señora esposa le espera. Príncipe Edward, le doy la bienvenida a la tierra de los Primogénitos en nombre de todos sus habitantes. Que vuestra estancia aquí resulte agradable y productiva."

Moraelyn asintió con deferencia. “Gracias, mi anfitrión .Mi Reina ha esperado el tiempo suficiente, vamos con ella". La mano de Moraelyn en el hombro de Edward le dirigió hacia el árbol más grande que jamás había visto. El tronco estaba hueco, los pasos lo condujeron hacia el interior, más aberturas se distribuían en más pasos y puentes a lo largo de las ramas poderosas. Se procedió a lo largo de éstos hasta que llegaron a una gran plataforma con toldo, amueblado con asientos y cofres, como si se tratara de una habitación. Una mujer de piel dorada les sonrió y saludó, después se fue. Una mujer humana alta y delgada, de tez pálida y de pelo oscuro se dirigió hacia ellos, se fijó en Edward. Sólo en Edward.

"¿¡Por qué nos dejaste!?" El grito salió de muy adentro, resonando a través de él. Detuvo sus pasos a varios de Edward. Ahora levantó los ojos hacia Moraelyn, quien dijo en el tono más duro que Edward había oído de él. "¡Tratarás a tu madre con respeto, cachorro!" Una bofetada de refilón le hizo lagrimear.

Aliera cruzó rápidamente hasta Moraelyn y puso las manos sobre su pecho. "Saludos, mi marido. Recé a Notorgo por traeros a ti y a mi hijo a salvos hasta mí."

"Gracias también el Señor de los Dragones y al Bandido, que no hubiera podido recoger al niño más hábilmente. El Archimago tuvo algo que ver con eso también."Las manos oscuras de Moraelyn subieron para levantar sus brazos desnudos ligeros y tiernos. Se echó a reír, mirando relajado y feliz. Pero las manos contra su pecho formaban una barrera tanto como una caricia.

"Me siento bendecida. Pero ha pasado mucho tiempo desde que mi hijo y yo hemos hablado. Podemos encontrar palabras más fácilmente si las buscamos juntos y solos."

La sonrisa de Moraelyn se desvaneció al instante. "¿Son las palabras, una cosa que dos encuentran con más facilidad que tres? Bueno. Tal vez. A veces. Esposa." Se dio la vuelta sobre sus talones y se fue. El puente crujió, pero sus pies no emitieron ningún sonido en absoluto.

Aliera miró después hacia él, pero él no miró atrás. Edward sintió de nuevo la curiosa mezcla de satisfacción y arrepentimiento que viene cuando se da dolor a su enemigo. "Edward, hijo mio, ven y siéntate a mi lado."

Edward se quedó donde estaba, "Señora madre, he esperado muchos años y he viajado muchas leguas para obtener una respuesta. No voy a esperar más, ni un paso más".

"¿Qué te han contado?"

"Que tú fuiste pérfidamente secuestrada una la noche con la ayuda de la magia, mientras mi padre dormía, confiando en el honor de su huésped."

"¿Tu padre te contó eso? ¿Y Moraelyn?"

"Dijo que venías de buena voluntad. Yo escucharé lo que digas."

"¿Quieres escuchar por qué dejé a tu padre o por qué no te llevé conmigo, teniendo elección de irme?”

Edward se detuvo, pensando: "Señora, me gustaría oír la verdad, por lo tanto tengo que saber la verdad. Me gustaría saber por qué me has dejado atrás. Lo otro, creo que lo sé, todo lo que pueda o deba saber que, a menos que desee que me cuentes algo más o de otra índole. "

"¿La verdad? La verdad no es una sola cosa que exista, aparte de aquellos quienes la comprenden. Pero te diré mi verdad y tal vez entonces tú puedes llegar a tu verdad.

Aliera regresó a una silla suave almohadillada y compuesta por ella misma. Cerca una pequeña ave de color rubí, se posó en una rama y trinó un acompañamiento a su voz suave.

"Mis padres arreglaron mi matrimonio como es la costumbre de nuestra patria. No amaba a Corcyr, pero al principio yo lo respetaba y trataba de ser una buena esposa. Yo no le importaba, y le traía sin cuidado. Y así perdió mi respeto y moría un poco cada día, como una planta marchita sin atención. Yo era feliz sólo contigo, pero Corcyr pensaba que estaba haciendo de ti alguien demasiado blando, "afeminado," dijo, y así, después de tu tercer cumpleaños se me permitió pasar a sólo una hora cada día contigo. Escuchaba tus gritos y lloraba, sin ánimos para nada. Por último, dejabas de llorar y preguntabas por mí, y mi corazón estaba vacío. Tomé el hábito de caminar y montar a caballo gran parte del tiempo, solo con la excepción de un guardia o dos. Luego vino Moraelyn. Quería extraer ébano en las montañas de Wrothgarian . La tierra que él quería usar era parte de mi dote. Él estaba dispuesto a entrenar a nuestra gente en las artes que él usaba e incluso darles las armas de los Elfos Oscuros. A cambio, nuestro pueblo le ayudaría a mantener a los goblins alejados, y le permitirían formar una colonia de su pueblo en High Rock. Corcyr no hacía uso de la tierra y quería las armas en gran medida, de hecho, no hay ninguna mejor, así que estaba a favor de la propuesta. Había muchos detalles que debían de discutirse y ser arreglados, y me tocó llevar a cabo estas negociaciones. Corcyr desprecia a los Elfos Oscuros y él estaba celoso de Moraelyn, que ya era famoso por ser el mejor luchador en toda Tamriel .

"Pero Moraelyn es más que un combatiente experto, él es un gran lector y está interesado en cada cosa que hay bajo el sol. Cantaba y tocaba como si hubiese sido enseñado por Jeh Free y Jhim Sei. Él era el compañero con el que yo había soñado..... Eso y nada más,  lo juro. A ambos nos gustaba estar afuera, por lo que nuestras negociaciones se llevaban a cabo mientras cabalgábamos y caminábamos, pero siempre acompañados de los hombres de Corcyr. Cuando todo estuvo arreglado, Corcyr dio una gran fiesta para celebrar el tratado. Todos los de la nobleza de High Rock vinieron y también de otras provincias. Al finalizar, Corcyr en estado de embriaguez, dejó caer un insulto que sólo podía ser lavado con sangre. Yo lo hacía largo tiempo retirado de las otras damas, así que no sé de que se trataba, pero había oído lo suficiente en privado para saber que Corcyr tenía una tienda donde elegirlas. Moraelyn aceptó el reto y dio a Corcyr hasta el mediodía, para que pudiera recuperar el juicio.

. "Entonces Moraelyn vino a mí, a solas en mi habitación y me dijo lo que había sucedido" Milady, creo que va a elegir a tu hermano como su luchador, en cualquier caso, habrá un río de sangre entre nosotros que no se puede cruzar en esta vida o en cualquier otra. Puedo vivir sin tu amor, pero no me gustaría tener tu enemistad. Ven conmigo ahora, como esposa o invitada de honor, como usted elija. Y que servirá como precio de la sangre en lugar de tus parientes y amigos. "

"Y allí, en el claro de luna, aterrorizada, con mis damas durmiendo cerca de mí, yo sabía que lo amaba. Dudaba de que pudiera vivir sin él. Y, sin embargo, ¡Le amaba más!" ¡Mi hijo!, le susurré. ¡Yo no puedo…¡. '' Milady, usted debe elegir lo siento '... ¿Te das cuenta, verdad, Edward? Si me hubiera quedado, significaba la muerte de mi hermano…Su sangre inocente derramada. O la de tu padre! O posiblemente, la del hombre al que amaba, aunque lo creía improbable. Las habilidades de combate de Moraelyn eran supremas, y en un asunto de esta índole se tendría derecho a recurrir a la ayuda mágica también. "Podemos llevarlo con nosotros." Pero Moraelyn movió tristemente la cabeza: "Eso no lo haré. Sería ir contra mi honor separar al padre y al hijo. '

"Dejar atrás el amor, estoy capacitada para ese deber", dijo con orgullo Aliera. "¿Te habría apartado de tu padre o tu cariñoso tío? Y pensé que era probable que Corcyr, en caso de sobrevivir, de alguna manera me echase la culpa por el asunto y lo utilizase como una excusa para ponerme lejos. Pensé que Corcyr estaría contento de que me vaya. Yo sabía que él ansiaba las armas mucho. Pasado el tiempo, podría comerciar con ellos por ti, eso pensé. “Todo esto pasó por mi mente mientras Moraelyn se quedó esperando, sin mirarme.

"Lady Mara, ayúdame a elegir sabiamente", recé ¿De verdad que me quieres como esposa? Yo…yo no podría más que traer problemas”.

"Aliera, me gustaría tenerte de esposa. Y no quiero nada más que a ti." Él se despojó de su manto y lo envolvió alrededor de mi cuerpo, tirando la ropa de la cama lejos.

"Moraelyn, espera…  ¿estoy haciendo lo correcto?"

"Milady, si yo pensara que está mal, ¡no debería estar aquí! De las opciones que se le dan, ésta me parece la más acertada." Él me rodeó entre sus brazos y me llevó a su caballo. Y así me fui de casa de tu padre, vestida sólo con su capa y montada a caballo delante de él. Y una alegría salvaje se mezcló con mi dolor, porque nadie sabía cómo me sentía. Esa es mi verdad. "

Edward dijo en voz baja: "Pero él me ha separado de mi padre al final".

"Con gran desgana. Y sólo porque el dragón dice que tú y tu padre estabais en verdad distanciados de corazón. Es sólo una cuestión de más leguas. Que proporcionan una medida de seguridad para ti. Moraelyn insistió en que libremente debes dar tu consentimiento para venir. Eres libre de volver en cualquier momento que lo desees. "

"¡Moraelyn solo quería cogerme! Fue I'r… Quiero decir, el Archimago, quien insistió en que debía dar mi consentimiento."

"Él no es un hombre paciente por naturaleza. Y está ansioso por no hacer a Corcyr ningún daño. Sin duda sintió que la discusión podría llevarse a cabo en otro lugar."

"Él lo llamó Rey del Gallo Pequeño. Y se echó a reír ¿Por qué? ¿Son los gallos de Daggerfall más pequeños que las aves de Ebonheart? ¿Y qué importa?, de todos modos mi padre estaba muy enojado; Creo que le hubiera gustado luchar. Pero es verdad que él me odia a mí. Yo lo sabía, pero no lo quería saber, así que fingía. No creo que Moraelyn haga eso. "

"No."

"Habría mentido, sin embargo. Pensó como decirme que era mi padre. Lo pude ver."

Aliera echó la cabeza atrás y rió con su risa muy ondulante, como la recordaba hacía mucho tiempo, y sintió escalofríos por la espalda. "Debió habértelo dicho antes de que te dieras cuenta, él es generalmente más rápido. No miente bajo juramento, o hace daño a aquellos a quienes ama.".

"Él no me quiere, ni siquiera le gusto."

“Pero yo sí, mi querido hijo. Tu… -" Edward pensaba que ella iba a decir que había crecido, los adultos siempre remarcan su crecimiento, incluso si lo han visto hace solo una semana. Muy extraño, el era pequeño para su edad. En lugar de eso dijo: "Tú eres como pensaba que serias," con profunda satisfacción materna.

"Y él te quiere. Pero dijo que no era el niño de los recados de nadie. Sin embargo, tu lo tratas como si lo fuera".

La cara y el cuello de Aliera ardían en un profundo carmesí.

"No, aunque estoy reducida a servir al hombre, como parece." Moraelyn había entrado en silencio, con una bandeja enorme atiborrada de comida. “Tráeme un taburete, niño, tu puedes hacer de escudero si puedo hacer de camarero. Debes de estar muerto de hambre y pensé que sería mejor que volviera antes de que mi esposa diera cuenta del resto de mis defectos. Podría llevar la mayor parte del día escucharla.”Se había despojado de la malla y bañado y vestido con un fresco jubón negro y calzas con una banda plateada atada alrededor de su cintura estrecha. Pero la negra espada todavía estaba a su lado.

" Mara nos ayuda, tienes suficiente comida para un ejército pequeño. Y he roto mi ayuno”. La pequeña mano de Aliera cogió el brazo del elfo, que se deslizó acariciándolo, a continuación, le estrechó la mano y la apretó, estirándola contra su mejilla caliente y rozando con sus labios. Edward miró hacia otro lado rápidamente, incómodo por la visión de su piel oscura en contra de su blancura.

"Esto es para mí, y un poco para el niño. Pero, ruego que te unas a nosotros, querida. Has adelgazado. Suspirando por mí, sin duda." Envolvió un dedo alrededor de un mechón de su pelo oscuro y rizado y tiró de él, sonriendo, y luego cayó en la comida como un lobo hambriento, atacando a esta con armas pequeñas de color plateado en lugar de comer con los dedos, como hacen los humanos. La comida era… maravillosa. Edward comió hasta que no pudo más.


"Espionaje", murmuró pensativo. Había estado dándole vueltas a una lista de defectos de Moraelyn mientras comía, y se dio cuenta demasiado tarde de que había hablado en voz alta.

"Por Zenithar , muchacho, si vosotros los humanos gritáis vuestra conversación a los cuatro vientos, ¿esperas que tape mis oídos con lana?” Dijo cubriendo una de sus grandes orejas puntiagudas. Edward rápidamente intentó recordar lo que le habían dicho. Lo que él había dicho. Mintiendo. Oh, querido. Tal vez no lo había oído.

"Así que soy un mentiroso, ¿lo soy, muchacho?" Vir Gil ayudale, Edward sintió que se estaba ahogando. ¿Podría el Elfo leer la mente? ¡Confiaba en que no era el insulto que su padre había utilizado! "Yo...Yo quiero decir que pensé que usted estaba pensando en eso. Titubeabas," Edward tragó saliva. Estaba empeorando las cosas.

"Posiblemente, yo estaba tratando de recordar..." el tono sarcástico estaba de vuelta.

"¡Ni siquiera te gusto!" Edward exclamó.

"Eso no parece haber parado a tu verdadero padre para reclamarte".

"¡Moraelyn! ¡No lo hagas!" Interrumpió Aliera, pero el elfo levantó la mano para tranquilizarla.

"Yo no estoy tan seguro." Lanzó Edward.

"¿Por qué dices eso?"

"No lo sé… Roane dice… cosas... Y no soy del todo como él .Todos comentan sobre él. Y luego dejan de hablar.".

"¿Que… cosas? .Habla, muchacho."

"Acerca de lo cariñosa que era Madre con su hermano cuando eran jóvenes. Qué triste y enojado que estaba cuando se la llevaron. Más como un amante, dijo ella, que como un hermano. Ella lo decía muy dulcemente, pero con lo que ello significa. Algo demasiado sucio de decir. Otras veces ella habla de lo elfico que parezco. Y lo rápido que vine después del matrimonio. No tan rápido como su primer hijo, sin embargo. "

Moraelyn se levantó de un salto. "¡Por el Vengador, voy a volver alli y retorcer el cuello a esa zorra! Humana…", se mordió el insulto, pero sus ojos rojos ardían de rabia, sus músculos se hincharon y sus cabellos se erizaron. "No pareces medio-elfo. Nunca conocí a tu madre hasta cuatro años después de tu concepción. Roane, al parecer, no puede decidir qué mentira ella desea utilizar. ¡Pero el incesto! Que Kel la aplaste si yo no puedo." El elfo alto se paseó por la habitación con furia, ágil como un Khajiit , acariciando con la mano la empuñadura de su espada. La plataforma se tambaleó y cayó.

"Ella es ambiciosa para sus hijos, a expensas de Edward. La pregunta es, ¿cuántos le van a creer? No es suficiente si ella tenía la intención de que lo mataran en su lugar."La frente lisa de Aliera se arrugó un poco. "Yo nunca le disgusté, ya sabes. Tampoco ella a mí. Ella quería  mi lugar y me alegré  lo suficiente para dejarle tenerlo a excepción de Edward."

"Quieres que sea rey, así que voy a dejar que  tengas las minas de ébano". Edward acababa de resolver el rompecabezas.

"Ah, que el diablo se lleve el ébano, que probablemente lo hará. Tengo una oportunidad mejor de conseguir la cooperación de los chicos de Roane una vez muerto tu padre. Tendrían razones para agradecerlo y el trato es muy bueno. Aunque las probabilidades de que puedan mantener una lengua civil que dure lo suficiente como para firmar un contrato parecen escasas, teniendo en cuenta su linaje. "

"Entonces, ¿por qué? Ni siquiera te gusto."

"¡Mara, ayúdame! 'Gustar' a una persona es un concepto humano. Un día les gustas, al día siguiente no lo hacen. En Tirdas volverás a gustarles de nuevo. Mi propia esposa me hace esto, pero proclama amarme igual, aun cuando ella no me gusta. Excepto, por supuesto, en cualquiera de los días en que ella no lo hace, y habla de unirse a la Orden de Riana. Afortunadamente, eso sólo ocurre una vez al año o menos. Voy de caza hasta que a ella recupera el juicio. "

"Exageras, eso sólo sucedió una vez, y lo sabes muy bien."

"Recuerdo disfrutando durante el período de recuperación. Tal vez debería suceder más a menudo." Se sonrió el uno al otro.

"Pero, ¿por qué quieres que sea rey?" Edward insistió.

"Te lo dije, es idea de Akatosh , y del Archimago Yo solo vine con ellos. Pregúntales."

"Se lo preguntaré al Archimago cuando lo vea."

"Una excelente idea. Pasarás unas semanas en la Torre, antes de dirigirte hacia el norte con nosotros."

"¿Sólo eso?"

"¿Tanto te disgusta la perspectiva de pasar el invierno con tu madre y conmigo?"

"No... no, señor. Pero estoy de acuerdo en ir con I'ric. Tu no. “Las palabras quedaron flotando sin decirse nada entre ellos.

"Lo harás, a su tiempo .Unas semanas que ahora aprovecharás para comenzar tu entrenamiento en la magia, te puedo enseñar hechizos, pero necesitas endurecerte; Tu cuerpo debe llegar al mismo nivel que tu mente .Es la voluntad del Archimago.".

"¿Luchar con la magia? Quiero aprender otras cosas… Cómo llamar a las bestias. Cómo curar. Y hacer flotar...”

"Lo aprenderás, no lo dudo. ¿Crees que un luchador no puede curar? Es el primer hechizo que va a aprender. Pero un rey debe saber cómo luchar."

"Yo no soy bueno en eso."

"¡Dientes de dragón!, muchacho. ¡Exactamente por eso debes aprender!"

"¿Y si no puedo?"

"Tienes el coraje, la mente clara y el potencial para aprender magia; es más de lo que mayoría de las personas nunca tendrán. Puedo enseñarte el resto.".

La cabeza de Edward volvió a los elogios de costumbre. "¿Lo haré? ¿Yo tengo? ¿En serio?"

"¿Piensas que cualquier tonto de la corte de tu padre sería capaz de estar indefenso ante un dragón, un unicornio, el Archimago, y el campeón de Tamriel y demandar justicia de ellos? ¡Justicia! Ante tal situación, como mucho se las arreglarían para suplicar misericordia, si ellos pudieran hablar, lo dudo mucho. "

"¿Yo hice eso? Yo lo hice, ¿no?" Edward se sorprendió, quería añadir que no lo sabía, no había pensado en ello...

"Sí, lo hiciste. Y es un hecho que será cantado de aquí a Morrowind , compondré la balado yo mismo… tan pronto como eche una siesta. No duermo tan profundo como algunos sobre la espalda del dragón. "

"¡Nos hechizaste a Shag y a mí para dormir!"

"Y al resto del castillo, con la ayuda de mis amigos."

"Ooooohhhh. ¿Puedes levitar? ¿Me lo podrías mostrar?"

"No tan rápido. Mantuve un hechizo propio sobre nosotros toda la noche para permanecer sobre la espalda del dragón. Hasta que no haya descansado no podré encender una vela ni con la ayuda de una cerilla."

"Oh. Bueno, yo todavía prefiero ser como el Archimago antes que un luchador".

"¡Ah! ¡Seria una noticia que el Archimago no pudiera luchar! Espero que el encuentre tiempo para mostrarte cómo manejar un bastón. Ningún arma es mejor para la formación inicial. Ni hay mejor entrenador. Ahora, de los cuatro que viste delante de ti, ¿Cuál dirías que es mejor que los otros? "

Edward pensó cuidadosamente durante varios minutos. "Señor, mi juicio es pobre en verdad, pero si todavía esperas tener mi respuesta, te diré que parece que quien reclama el título de Campeón de Tamriel debería ser el mejor. Sin embargo, ¿no debería ser el Archimago tu maestro en la magia? Y especializado en armas también. Entonces, ¿cuál debe prevalecer? ¿Podría un mortal resistir el fuego del dragón y las garras y sus dientes? Y no sé nada del unicornio, salvo que este vuela y tiene un cuerno afilado, y pezuñas también. Así que supongo que el unicornio, era el que tenía la conducta más gentil. Y puesto que tú has hecho la pregunta parece poco probable que la respuesta puede ser correcta”.

"¡Bien respondido, muchacho! El unicornio ganaría fácilmente en cualquier combate cuerpo a cuerpo. Ningún mortal o incluso dragón puede moverse lo suficientemente rápido como para asestarle un golpe y no puede arder o ser tocado por ningún tipo de magia o poder elemental. Sus pezuñas son mortales y un solo toque de su cuerno mataría a cualquier enemigo, aunque el propio cuerno se quemará. No obstante, el más potente puede regenerarse en unos momentos.

"Y de los cuatro, el Campeón de Tamriel probablemente sería el perdedor contra cualquiera de los otros, ¡aunque el título no es un alarde ocioso! Moraelyn no está acostumbrado a ser superado. Mis modales pueden haber sufrido las consecuencias."

"Mi rey, estoy profundamente en deuda con usted. Me has hecho un gran honor y servicio. Si alguna vez te puedo recompensar, lo haré. Perdona mis palabras descaradas y los modales enfermizos. Me expresé de forma ruda y grosera. Y como al parecer no tengo padre, ¿al menos te puedo llamar así? “El elfo extendió sus manos sobre el niño, quien colocó la suya en ellas. El sentimiento de aversión de Edward se fue... como si por arte de magia... los pensamientos flotaran en su mente... y luego soltó las manos y abrazó a Moraelyn alrededor de su cintura. Las manos del elfo acariciaron el pelo oscuro y apretó sus hombros delgados.

"Te doy las gracias, esposa mía. Después de sólo cinco años de matrimonio, tú me has regalado un buen hijo, de nueve años de edad. Notable. De hecho... mágico".



#24 agnir

agnir

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Posteado 07 December 2012 - 08:44 PM

Parte III

Lecciones

Los días dorados pasaron rápidamente. Edward dedicó la mayor parte de su tiempo a estar en compañía de sus padres. Vio poco a otros niños. Ninguno de ellos vivió en 'su' árbol, sólo sus anfitriones los Elfos del bosque y seis compañeros de Moraelyn, un extraño surtido, un grupo alegre. Irrespetuosos, pensó Edward. Ningún cortesano o sirviente de Daggerfall se hubiera atrevido a dirigirse a su padre como lo hacían a Moraelyn y Aliera con su burla constante. Pero estos no eran funcionarios o cortesanos. Sólo... Compañeros. Sólo uno de ellos era un Elfo Oscuro. Había un Khajiit mujer, dos elfos del bosque, hermano y hermana, un hombre nórdico, incluso más grande que Moraelyn y un hombre lagarto de aspecto extraño, que hablaba con un acento sibilante que Edward no entendía en absoluto. El hombre Nórdico era llamado "Esclavo de Moraelyn" o simplemente "Esclavo", para abreviar, aunque por lo general Moraelyn lo llamaba "Esteras" de "Mi-esclavo." Esteras guardaba las armas del grupo y recogía leña para el fuego por la noche. Sin embargo, no era raro que los demás también trajeran; Moraelyn mismo, a menudo, tomaba prestado el hacha de Esteras e iba a buscar y cortar madera, si era necesario, o si tan sólo le daba la gana.

Pasaron la mayor parte de su tiempo vagando por los bosques y campos, cazando y recolectando productos, en parejas y tríos. Por lo general, Moraelyn, Aliera, Edward y Seda marchaban juntos. Llevaban arcos para la caza. Cuando Edward le preguntó a Moraelyn que le enseñara a disparar mejor, este le dijo que le preguntase a su madre, pues ella era la mejor tiradora. Y fue la flecha de Aliera la que provocó la caída de un hermoso macho, aunque ambas flechas habían impactado, y se peleaban sobre de quién era la flecha que lo había matado tan pronto como corrieron hacia el gamo.

"¡Bah!" exclamó Moraelyn mientras sacaba su emplumada flecha negra de los cuartos traseros. "Yo no sé cómo me las arreglé para alimentarme antes de casarme contigo".

"Tenías a los compañeros".

"Sí. Esteras, Mito y yo pasábamos hambre juntos, antes de conocer a Haya y a Sauce." Moraelyn sacó su daga negra, Dientes, y se puso a despellejar el cuerpo del animal, llamando a Edward para que fuera a verlo. "Quieres aprender sobre los animales, ¿no?"

"Seres vivos". Dijo Edward con disgusto. Su delicada madre estaba rasgando la piel con entusiasmo.

"Esta dura para comer", dijo el elfo oscuro. "Dame tu capa, voy a hacer un paquete para que lo lleves."

"Soy un príncipe, ¡no un caballo de carga!"

"Acarrearas con tu porción o esta noche serás un príncipe hambriento." El elfo había perdido su buen humor.

"Yo no. Yo no quiero. No me puedes obligar."

Moraelyn parecía firme y pensativo. "¿No puedo?" se burló.

"Edward, por favor -" Aliera le apeló.

"Dime, Señor Príncipe, ¿entonces cómo trae uno la carne a su mesa si no puede llevarla? Si los príncipes no pueden llevar la carne sin duda los reyes y reinas no pueden... ¿o los príncipes pierden esa costumbre cuando se convierten en reyes? "

"¡Ellos tienen sirvientes!"

"¿Siervos hormigas? Qué buena idea. ¡Sólo un humano podía pensar en eso! Las hormigas son excelentes para la carga, he tomado nota, aunque desconozco el truco para mandarlas. Tal vez tu me puedes enseñar".

"¡Sirvientes! Como Esteras aquí", gritó Edward. Odiaba ser objeto de burla. Esteras y los otros compañeros habían llegado hasta la pieza después de haber oído sus gritos.

"¿Esteras? Crees que no te puedo hacer llevar la carne de ciervo, sin embargo, ¿podría mandar a Esteras para hacerlo?" Moraelyn miró al gigante rubio. "Bueno, uno nunca lo sabe hasta que se intenta. Esteras, acarrea con el ciervo".

El rubio se rascó la cabeza y la mandíbula, pensativo-. "Alteza, nada me gustaría más... pero es un gran ciervo y mi vieja herida está causando molestias en mi espalda... tal vez si usted matara a uno más pequeño."

"Bueno, príncipe, ¿y ahora qué?"

"Desafíale".

"¿A qué? Puedo correr más rápido. Esteras, si llego a ese roble en primer lugar, te llevarás el ciervo". Esteras movió lentamente la cabeza.

"¡Golpeadlo con un palo!" Edward gritó.

"¿Qué pretendes demostrar como Sanador?, mi príncipe. Me perdonarás si me abstengo de consultar contigo hasta que tengas tu entrenamiento completado. En mi opinión golpear con un palo no va a mejorar la espalda de Esteras. Por supuesto, puedo estar equivocado.

"Seda, lleva tu el ciervo".

"¿Yo, mi señor? Lo siento, pero acabo de recordar que yo soy prima cuarta de la quinta casa de Dibella , Reina del Cielo. Mi dignidad prohíbe que lleve nada en absoluto. "

Haya y Sauce afirmaban que un mago les había prohibido a cualquiera de ellos llevar cualquier parte de un animal mientras que la luna Jone permaneciera alzada.

"Príncipe, ¿Estas realmente seguro de esta costumbre? Parece hacer la vida más incómoda. Podríamos traer la leña hasta el ciervo, lo cual nos llevaría muchas horas y nos dejan sumidos en la ignorancia aquí. Podríamos consumir la carne cruda en este mismo lugar, pero confieso que mi estomago aún no está lo suficientemente vacío como para hacer esa opción atractiva. Aliera, ¿nos puedes ayudar? ¿Cómo hace la gente de High Rock para conseguir carne? "

"Mí lord, cuando yo vivía allí era mi firme creencia de que aparecía por arte de magia. Habían sirvientes, pero eran unos irritantes, perezosos y daban más problemas de lo que valían. Edward, mi hijo, ¿es posible que esta costumbre se aplique sólo en High Rock? "

"Supongo que sí....”

Edward cargó con una porción de carne que encorvó su espalda, pero él no se quejó. Y así se resolvió, y la cena de esa noche fue divertida. Sin embargo, durante varios días después, si los Compañeros lo pillaban sin llevar nada en absoluto le preguntaban con ansiedad si un príncipe de High Rock podría hacerlo.

"Si Esteras no es un sirviente, entonces ¿por qué le llaman 'Esclavo de Moraelyn'?" Edward preguntó una tarde somnolienta.

"Bueno, él es mi esclavo. Pagué oro por él, todo el que Mito y yo teníamos Encontramos a un hombre golpeándolo cerca de Reich Parthkeep. Parecía a punto de morir; Cuando Mito y yo tratamos de detener la paliza, el hombre dijo que Esteras era un esclavo fugitivo y que haría lo que quisiera con él. Así que tiré al suelo el oro y le dije que podía coger el que quisiera y lo dejara libre, de lo contrario lo mataría con mis manos. Optó por lo segundo, así que le dije a Esteras que cogiera el oro como herencia de su amo y fuera donde quisiera. Él eligió venir con nosotros, por lo que enterró el oro con su amo y desde entonces Esteras ha estado con nosotros. "

"¿Podría irse si quiere?"

"Por supuesto".

"¿Puedo ir a recoger algunas de esas bayas de allí?" preguntó Edward, y Moraelyn asintió con la cabeza.

Aliera dormía acurrucada a su lado. Moraelyn se sentó cerca, recostado contra un árbol, con la mano jugando con sus rizos largos y oscuros. Sus ojos y su piel eran sensibles al sol brillante. Seda dormía tendida, su piel oscura brillaba como la plata a la luz. Edward se acercó a los arbustos y recogió las bayas candentes, llamadas así porque brillaba en la noche, aunque ahora eran de un gris más bien pálido. Pero sabía muy bien. Si comía las suficientes, ¿brillaría por la noche?, se preguntó. O si las aplasta y recoge el jugo... Los arbustos lo atraparon, entonces se encontró con una especie de túnel a través de ellos y fue avanzando a lo largo de este, preguntándose adónde conducía.

Terminó en un pequeño claro delante de una pila de piedras. Había un agujero y algo en este. Edward dio un paso atrás, haciendo un pequeño ruido con su garganta. La cosa se levantó y mostró sus colmillos gruñendo mientras sus pezuñas escarbaban en la tierra. El muchacho se alejó lentamente. La cabeza de la bestia fue bajando, sus hombros se levantaron y la inmensa mole se preparó para cargar. Edward trató de arrojarse en los arbustos... no había espacio... y entonces, increíblemente, Moraelyn apareció delante de él, entre él y la bestia. Hubo un destello y un estrépito, y el elfo pareció dar un salto hacia atrás varios metros, aterrizando agachado justo en frente de la cara de Edward. El aire silbó a la vez que su espada parecía salirse de la vaina de mutuo acuerdo. Hubo un centelleo en el aire alrededor de él, y un olor a quemado. Silencio.

"¡Fuera de aquí, muchacho, ahora!"

Edward huyó, gritando por su madre, que estaba corriendo hacia los matorrales y lo llamaba. Ella le agarró, y comenzó a gritar para Moraelyn en cambio. No hubo respuesta, entonces, de algún modo el elfo apareció allí, ileso, con su espada envainada de nuevo. Pero estaba respirando con dificultad.

"¿Lo mataste? ¿Estás herido?"

"No y no. Estaba blindado. Apenas. Has molestado a una cerda en su guarida con su camada. Afortunadamente, ella pensó que había tenido suficiente después del primer impacto. Me atrevería a decir que no está acostumbrada a encontrar a sus enemigos en pie después".

"¿Por qué no la mataste?" preguntó Edward, sintiéndose sediento de sangre después del sobresalto. "Una katana o la Hoja de Ébano, no son el arma que elegiría contra una cerda madre. Una lanza, tal vez. Cuanto más larga mejor. Además, si la dejamos estar, habrá seis cerdos aquí el año que viene, con suerte. "

"Hiciste un escudo mágico", dijo Edward, con los ojos abiertos.

"Sí, si no es por el escudo, ella habría dejado algunas marcas incluso en un duro elfo oscuro."

"Edward, sería cortes que se lo agradecieras a tu salvador." Solicitó su madre.

"Gracias", dijo Edward de forma automática, con la mente ocupada con más preguntas. ¿Cómo sabia el elfo de su peligro? ¿Cómo hizo para llegar tan rápido?

"No hay necesidad de darme las gracias por salvar la vida de mi hijo. Agradecédselo a Seda", dijo Moraelyn. "La gata me dijo que había problemas."

Edward se arrodilló y abrazó el gato ronroneando con aire satisfecho. "La buena de Seda. Siempre puedo contar con ella."

"Mi hijo". "Nuestro hijo". Las palabras sonaron orgullosamente a la menor excusa. Edward se esforzó en comprenderlo durante un tiempo, quería una explicación. El estaba a favor de que Moraelyn simplemente no lo conociera muy bien todavía, y era propenso a dar el beneficio de la duda a los extraños. Con el tiempo... pero mientras tanto el podría disfrutarlo. Fue... agradable. Tener un padre que estaba orgulloso de ti, que le gustaba estar contigo, le llevaba a lugares, hablaba con él y le escuchaba. Y lo mejor de todo, te dejaba a solas cuando lo necesitabas. A Moraelyn en realidad sólo le gustaba estar a solas cuando estaba componiendo una balada.

Edward habló a Haya y Sauce acerca de la cerda. "Corrí cuando me lo dijo. ¿Qué quieres que haga? Porque él lo dijo. Yo no podía pensar en ninguna forma de ayudar, pero..." Sauce y Haya escuchaban con atención, se miraron y dijeron lo que pensaban acerca del problema.

Después de la cena alrededor de la hoguera por la noche, Sauce tomó su pequeña arpa y empezó a cantar sobre los placeres de una tarde de otoño y bayas.... Excepto que Moraelyn envió al muchacho a recoger bayas. Ellos habían obtenido esa parte erróneamente. Moraelyn se incorporó bruscamente y miró a su alrededor, pero los demás se había escabullido en la oscuridad y Sauce no estaba mirándole.

Mito deambulaba por la lumbre, dando pequeños pasos, recolectaba bayas con pantomima y se las comía con estrépito. Moraelyn bajó la cabeza y gimió. Mito falsamente buscaba algo, entonces dio un salto con deleite. La cabeza y los hombros de Esteras se tambalearon hacia la luz del fuego. Mito extendió una mano para acariciarlo, luego saltó hacia atrás con un chillido cuando Esteras trató de rasgarlo con un colmillo. Enormes colmillos y una nariz de cerdo adornaba su rostro. Mito agachado, se llevó las manos a su horrorizada cara. Seda, vestida de negro, saltó entre Mito y Esteras con una lluvia de chispas, justillo hacia atrás, las medias sobre sus rodillas y descalza. Extendió su espada, pero Esteras cargó y golpeó está volando, y quedó fuera de la vista. Esteras, luchaba a cuatro patas y Mito perdido, pero con sus medias desgarradas. Mito correteaba alrededor del fuego con Esteras detrás de él. Seda, con la espada en una mano y la otra tirando de las medias corriendo detrás de Esteras, golpeándolo con la espada.

Otra figura apareció, vestida con túnica azul Aliera, con la cabeza de Haya sobresaliendo por encima usando una peluca larga y oscura. Mito se escondió detrás de sus faldas. Ella miró a Esteras y se quedó paralizado. Seda tropezó y cayó de bruces detrás de él. Haya se sacudió el pelo hacia atrás, le dio unas palmaditas a Mito tranquilizadoras en la cabeza, se mojó un dedo y se alisó una ceja, y luego tranquilamente tomó su arco, tensó la cuerda y apuntó.

Esteras saltó hacia atrás, desplomándose sobre la parte superior de Seda con un golpe mortal muy realista. Haya y Mito abrazados, ignoraban a Seda, que todavía estaba aplastado debajo de Esteras. Moraelyn había comenzado a reír cuando Seda saltó. Aliera había esperado la aparición de Haya. Ahora las lágrimas corrían por sus mejillas. Moraelyn se partía en dos, dando un puñetazo contra un árbol. Aplausos y risas plateadas sonaban por todas partes y una lluvia de monedas de oro cayeron en el círculo. Los compañeros se juntaron y se inclinaron, como hacen los humanos.

"¡Otra vez, hacerlo de nuevo!"

"¡Noooooo!"Dijo Moraelyn casi sin aliento y sin dejar de reír. "Ah,¡ queréis matarme por lo que le hice a la cerda, pido misericordia!"

"Otra noche, gente apacible... nuestro rey ha tenido un día muy largo. Os damos las gracias a todos."

“Dioses, ¿abrase visto?” Edward se quedó detrás de él, pero todos se habían esfumado en la oscuridad. "Eso no es lo que pasó.”, gritó. "Tú fuiste un héroe. Ellos se burlaban de ti."

"Sí, sí y sí. Sobre todo lo último. ¡Por el mismísimo Jephre, que era divertido!"

"¡Todos lo vieron! ¿Y vas a dejar que lo hagan otra vez?" Edward se escandalizó. Hacían el ridículo.

"¿Dejarlos? Esto se hará por todo Tamriel en los siglos venideros, no lo dudo. Pero nunca tan bien."

"Pero no fue así en absoluto."

"Lo tendría si Esteras… me refiero a la cerda que cargaba de nuevo .El arco de Ariana habría sido mucho más eficaz que mi pobre hoja. ¡Y ella habría visto saltar a Moraelyn como un Khajiit...!" Con su dedo se alisó una ceja en un gesto típico de Aliera y estalló de nuevo en una larga carcajada. "Sí, habría matado a la bestia con una mirada, si ella no hubiera podido encontrar una flecha. Esteras, se parecía más a la cerda que ella a el mismo. Más grande también, ¡lo juro! Mito, viejo pícaro, sólo el podría parecer tan inocente”.

"¡Pe-pero no es verdad!" Edward protestó.

"Muchacho, ¿piensas que hay una sola verdad? ¿Es verdad lo que has visto hoy? ¿Has visto toda la verdad? ¿Incluso de lo que sucedió? Lo que has visto aquí esta noche iluminará verdades ocultas, si lo permites... tú podrías pasar toda una vida reflejada en esta y sin embargo no lo verías todo, porque va cada vez más lejos y más profundo, extendiéndose como ondas en un charco, más allá de todos nosotros y hacia fuera en el profundo silencio de la eternidad. Lo que pasa es sólo una pequeña parte de la verdad... tal vez la parte menor. Y lo que ves es más pequeño todavía. "

Edward todavía pensaba que un rey realmente debería tener más dignidad. Pero no lo dijo.



#25 agnir

agnir

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Posteado 19 December 2012 - 07:46 PM

Parte IV

Historias

Edward se encaró a su madre de manera desafiante. "No estoy enfermo y no soy un bebé. Puedo apañármelas por mí mismo. Yo no necesito a Mito". Había un brillo peligroso en los ojos de Moraelyn. Aliera apretó los labios. "Tú le harás caso, Edward."

"Sí, señora", dijo Edward malhumorado.

"Vamos, mujer. Mito sabe cómo tratar con príncipes que no quieren su compañía". Los tres adultos rieron de una manera irritante, como una broma que no entendía.

El tiempo era lluvioso y Edward estornudaba. Su madre había decidido que no debía salir, a pesar de que sólo estaban de visita. Moraelyn lo había llevado a su lado, pero rechazó sus manos y alzó las cejas hacia Edward en un gesto de impotencia cuando Aliera insistió en que se quedase. Mito, a quien Edward tenía en menor consideración de todos los compañeros, se habían ofrecido para quedarse con él. Incluso Ssa'ass habría sido mejor. Mito era…desaliñado. Como un mozo de cuadra. Y descarado, incluso para un compañero. Edward continuó callado y malhumorado durante un rato más. Mito había cogido una escoba y barría la casa, cepillando la suciedad de la habitación de arriba hacia la habitación de Edward ¿Por qué diablos estaba encerrado en casa cuando no había realmente ninguna 'necesidad' para permanecer en ella? Edward se cansó del mal humor, cogió una escoba y se acercó a ayudar a barrer.

"Mito", dijo Edward. "¿Alguna vez has estado en la Torre de Cristal?"

"He estado. Es un lugar extraño al principio, pero uno se acostumbra a ella." Mito movía su escoba con energía y silbando. Barrer era una especie de diversión aquí. No había ninguna pared en las plataformas así que todo lo que tenía que hacer era cepillar la suciedad y dejarla caer sobre la siguiente. Empezabas en la parte superior y continuabas tu camino hacia abajo.

"Eres rápido con la escoba, Mito. No he terminado ni medio lado todavía. ¿Habrán otros como yo?"

"Oh, algunos niños, diría yo. Aunque también alguno algo más viejo. Debo ser rápido con una escoba. Mi padre me hacía barrer los establos del rey, cuando yo tenía tu edad. Solía ​​soñar y hablar demasiado, como tu; él me pegaba por eso. Así que aprendí a ser rápido”. Edward barrió rápido, levantando polvo. "Así no, muchacho. Mírame. De todos modos, no hay prisa; Es solo acostumbrarte como yo. Moraelyn servirá mi cabeza en una bandeja si te toco. Mi padre, jeje, siempre fue así...., él era un hombre difícil de complacer. Era un Nórdico”.

"¿Tu padre?" Edward miró a Mito, pero Mito se parecía mucho a los otros Elfos Oscuros que había visto. No muchos. Los elfos oscuros no venían a Daggerfall ; Gerald los había proscrito. Pero él había visto algunos en sus raros viajes a las demás cortes. Y había algunos en Firsthold además de Moraelyn y Mito. "¿Tenía el pelo rojo?" El pelo de Mito era de un rojo oscuro. Gerald era pelirrojo. "¿El atendía los establos de Moraelyn?" No era de extrañar que Mito pareciera un mozo de cuadra. Pero Edward mantuvo su tono cortés. Mito tenía una lengua afilada.... y Edward sabía que ninguno de sus padres sería compasivo si se quejaba de que Mito había sido impertinente.

"Él tenía el pelo rojo. Tal vez yo tenga el mío por él... pero sobre todo mezclados elfos y niños humanos salen elfo oscuro. No, Moraelyn no era un rey en ese momento, o esperaba serlo...." esto fue en Blacklight, donde yo nací. El hermano de Moraelyn era rey en Ebonheart en esos días. Se acercó a visitar a nuestro Rey y trajo a Moraelyn junto con él. Para mantenerlo fuera de problemas, dijo Mito sonriendo. "Sonreí cuando le oí decir eso, y vi al niño mirándome con el rabillo de su ojo, pero él no quiso darse cuenta. Como si yo fuera la suciedad o algo peor. Su hermano le arrojó un zurrón y le dijo que fuera a la ciudad y le trajera su cuchillo reparado. Señaló con el pulgar hacia mí y me dijo que le mostrara el camino."

"Moraelyn dijo que no necesitaba un escolta para encontrar una tienda y se marchó como hacen los príncipes." Mito sonrió con malicia hacia Edward. Pero no era una risa desagradable. Edward sonrió un poco, y Mito continuó. "Nuestro rey me clavó su mirada, así que salí detrás de él. A Moraelyn no le sobra tanto como una mirada. Fuimos cuatro manzanas hasta el camino, bajamos por los muelles, y cuando traté de decirle dónde estaba la tienda me empujó justo al lado del embarcadero. Podría levitar, por supuesto, pero él me cogió por sorpresa y me caí con un gran revuelo al agua... y todo el mundo rió como burros. Salí y me dirigí directamente a la tienda y lo esperé... pero no para que él pudiera verme.... Y cuando finalmente apareció, levanté el zurrón justo al lado de él. Él ni siquiera sabía que había ido. Así que fue y tiró el cuchillo en el mostrador y le dijo al herrero que lo arreglara de inmediato. Es lo que hizo. Sólo cuando Moraelyn no pudo pagarle... le dijo al herrero que él era el hermano del rey de Ebonheart... el herrero sólo rió y dijo: "Y yo soy el Archimago "... entonces el herrero llamó a la guardia y tres de ellos aparecieron. Bueno, Moraelyn no era lo que es ahora… tres guardias ni siquiera le sirven para calentar en la actualidad…  pero él era incluso más rápido entonces. Él salió fuera de allí tan rápido que casi me empotra en la puerta. Perdió de vista a los guardias bastante rápido; Toda esa armadura lo ralentizaba, lo encontré acurrucado en uno de esos laberintos de setos en el parque. Todavía estaba doblado y sin aliento, pero aun me encontraba a una buena distancia mientras le pregunte si necesitaba un escolta para ir de vuelta al Palacio. ¡No es que yo estuviera pensando en volver! ¡Iba a tomar el dinero y a correr y no mirar hacia atrás, te digo! Pero yo tenía que tener la última palabra. Yo no había nacido iluminado, pero si orgulloso.

Me miró fijamente durante un minuto o así, recuperando el aliento, entonces él se dio vuelta y se echó a reír con esa risa suya. Príncipe o no, empezó a gustarme. Cuando terminamos de reír, más o menos, empezamos a hablar. Le dije que no quería volver. Ni se inmutó. “Los príncipes no tienen la culpa, príncipe", le dije, "los mozos de cuadra la tienen." dijo que no era del todo cierto, pero él entendía mi punto de vista. Luego dijo que como yo era su escolta, entonces él debía obedecer a su hermano y venir conmigo. Y que su nombre era Moraelyn, no príncipe. Hemos estado juntos desde entonces.... más o menos”.

Edward sonrió cortésmente. Podía ver por qué Mito se había escapado, pero  no por qué Moraelyn había ido con él. A menos que él tuviera miedo de enfrentarse a su hermano por el dinero robado. Edward trató de imaginar a Moraelyn enfrentándose a cualquiera y fracasando. "Me gustaría ser valiente. Al igual que Moraelyn y tu”.

"¿Por qué?, eres valiente. Y tu valor crecerá contigo el resto de tus días."

"¿Hay sólo niños Altos Elfos en la Torre?”

"Habrán otras especies también, lo más probable. Unos pocos Elfos Oscuros, por supuesto. ¿Omites a tu propia especie?"

Edward sacudió la cabeza. "Los niños humanos no me gustan mucho de todos modos. Ni los niños Altos Elfos..." Sus ojos se cargaron de repente y volvió la cabeza hacia otro lado. Pero la voz de Mito fue inesperadamente suave. "Pensé que querías ir a la Torre".

"Quiero, pero yo..."

"Vas a estar solo".

Edward asintió con la cabeza.

"Eso es algo difícil de afrontar."

"¿Fuiste allí solo, Mito?"

"No. Moraelyn estuvo, pero él era más viejo que tú, algo más viejo. Un hombre adulto, de hecho. Ellos no aceptaban a nadie excepto a los Altos Elfos estudiantes en aquellos días, ya sabes. Pero Moraelyn había oído hablar de ellos y dijo que quería ir allí. Estuvimos juntos, siete de nosotros, a excepción de Aliera. Moraelyn ya había conseguido portar la Espada del Dragón, y que Diente de Dragón fuera con ella... recuerdo haberte hablado acerca de esto en algún momento.... Él era un luchador famoso ya. Y el resto de nosotros no éramos vagos. Pero él pensó que podría mejorar su lanzamiento de hechizos y que la Torre era el lugar perfecto para aprender eso. Bueno, nadie se acerca a la Torre sin una invitación. ¡Nadie! Incluso nadie puede decirte donde estaba. Pero te dirán dónde NO ir. Así que fue hacia allí. Solo. Una mañana él se había ido y había una nota para nosotros diciendo que lo esperáramos. Así lo hicimos, aquí en Firsthold. Se había ido dos semanas, y luego volvió una noche, remando con la marea. Sólo dijo que lo habían aceptado, pero no pudo decir nada más sobre esto. Pero él me pidió que volviera con él.

"'¿Ellos me quieren?' Bueno, han aceptado a un Elfo Oscuro ", dijo. 'Uno más no debe molestarles demasiado. Así que vamos allí, y bendíceme si el propio Archimalo no se reúne con nosotros en la puerta y exige conocer el significado de esto. ¡Yo quería convertirme en una roca! ¡Yo estaba deseando endurecerme era estiércol de establo! Y me figuraba como conseguir mi deseo pronto. Pero Moraelyn  le habló cortésmente de que éste es el amigo que había mencionado y el Archimago habían expresado su interés en sus capacidades y, naturalmente, que él querría ver por sí mismo....

"Pero el Archimago estaba realmente interesado. Mira, ellos no llevan armadura o portan nada, salvo un bastón y una daga. Ellos piensan que todo ese metal interfiere en su lanzamiento de conjuros. Pero Moraelyn podía lanzar muy bien, incluso con cadenas y con cualquier arma de mano sobre todo. Y yo podía lanzarlos como mucho con un sable, aunque es un arma difícil de manejar; me gusta mi espada corta mejor. La verdad, no esperaban mucho de mí, pero Moraelyn.... el había acampado fuera de su puerta. ¡Y cuando trataron de moverlo él se sentó allí! Tiraron todos los hechizos que tenían sobre él, incluso trolls guardas... de todo. Nada. Él debilitaba a los trolls y los dejaba  regenerarse. Si trataban de golpearlo con sus bastones los alejaba con su espada... y los hechizos no le tocaban un pelo. "

Edward estaba boquiabierto. “!¿Y cómo hizo eso?! “dijo.

"Bueno, era un truco, en cierta manera. Había cogido algo que hacia Sauce de forma natural. Mira, Sauce es diferente."

"¡No sabía que Sauce pudiera lanzar!"

"Bueno, ella no tiene ningún poder, generalmente.... pero puede absorberlos, si haces un hechizo CONTRA ella. Por supuesto no eran de mucha utilidad para ella, ya que nunca había sido capaz de aprender lo que hacer con ellos una vez los consigue. No podía volver a adquirirlos una vez que se han ido, así que no podía practicar. Hasta que Morelyn se preocupó de ella y la entrenó. Bueno, Moraelyn había descubierto más o menos como Sauce hacia lo que hacía.... a pesar de que Moraelyn desgastara energía para hacer lo que Sauce tiene de forma natural. Así que Moraelyn se sentó allí absorbiendo todo lo que le lanzaban y quemándolo en un gran escudo. Golpeándolo salvajemente”.

"Él dijo que el Archimago podía sacar lo mejor de él, en cambio." Edward sospecha que Mito se estaba inventando toda la historia.

"Bueno, así lo hizo, cuando por fin llegó. Pero el resto de ellos juntos no podían hacerlo. Con todo Moraelyn quería era estudiar con ellos. Éramos un espectáculo, dos elfos oscuros en nuestra batalla equipados todo de blanco y oro. Me sentía como un pez fuera del agua, pero Moraelyn estaba interesado en lo que tenían que decir.... y puedes apostar que escuchaban atentamente cada palabra que decía. No decía demasiadas palabras en un primer momento. Después de dos semanas o así, me dijo una noche que le dijera al Archimago que estaría de vuelta en un par de días. ¡Y se presentó con Seda! "Por supuesto que había estado hablándoles sobre los Khajiits ... y que habían estado haciendo preguntas.

"El Archimago no es tonto. Él solo miraba a Seda, y ella ronroneó a todo volumen y se frotó contra él y le preguntó" ¿Cómo estás, Archimago, ricura? "El amable Archimago apartó a Seda y le dijo en un susurro:" ¿Cómo? ¿Muchos? ¿Más? "

"Sólo dos, señor."

"¿Qué son?"

" Elfos del bosque, señor. "

"Sólo Elfos del bosque. Vulgares Elfos del bosque. Sin cuernos, pezuñas o colas".

"Sí, señor. Ah, uno de ellos tiene una extraordinaria capacidad de absorber con algunas características muy inusuales. El otro es solo un Bardo."

"Muy bien. Puedes traerme el que sabe Absorber. ¡No queremos un bardo! No son verdaderos magos."

"Bueno, eso es muy generoso de su parte, señor, pero el Bardo es su hermano, señor, y le juré a sus padres que no iba a separarlos. Por lo tanto, sólo seremos nosotros tres."

"Su hermano".

"Sí, un par de gemelos".

"Puedes traer a los dos."

Así que tres días más tarde regresó con los gemelos y Ssa'ass y el esclavo. El Archimago los miró con una especie de reverencia de arriba a abajo, pero habló muy bajito. "Elfos oscuros, con un par de gemelos, ¿No significan DOS PARES de gemelos? ¿Vas a decirme que estos…estos son gemelos???" Bueno, pude ver que Moraelyn estaba un poco arrepentido de no habérselo dicho, pero él puntualizó: "No, señor, los gemelos son Haya y Sauce. El Argoniano y el Nórdico no son futuros iniciados. Se trata de ejemplares. Para tu colección. Tú no tienes ninguno como ellos, así que pensé… "

"¡¡Tu pensaste!! ¡Tampoco tengo un dragón! ¿Vas a pensar traérmelo próximamente?"

"Oh, sí, podría. ¿Quieres uno?"

"Dime que no es en serio."

"Bueno, yo no puedo prometerlo. Y me tomaría mucho tiempo, un año tal vez, pero…".

Los ojos del Archimago miraron hacia el cielo. "Gracias, Madre de Todo, tengo al menos un año para prepararme." -susurró-.

"No creo que Esteras y Ssa'ass debieran haber sido hecho ejemplares. Son gente. Incluso sin ser elfos."

"Oh, hicieron de Ssa'ass un iniciado cuando se enteraron de que tenía algunos hechizos de salud interesantes."

"¿Pero Esteras?"

"A Esteras nunca le importa nada, no tiene ni un poco de magia;..... Por lo que no podía ser un iniciado. De todos modos, el lo habría odiado. Pasó su tiempo jugando con los guardias cuando no estaba siendo estudiado. Parece que tenía algunas resistencias mágicas interesantes. De todas formas, desde entonces, los iniciados no fueron sólo los Altos Elfos. Y no todos siguieron el camino del Mago”.

"Lo haré. Voy a ser como el Archimago".

"Oh, sí, exactamente", la voz de Moraelyn sonaba levemente a sus espaldas. "Voy a cortar las orejas de un burro para ti y teñiré tu piel con azafrán. Blanquea tu cabello blanco y estira un pie..." Moraelyn lo balanceó alto. "¿Estás bien, hijo? Yo te lo dije, Aliera. Él no está enfermo en absoluto. Bueno, ya que el Archimago ha regresado. Nosotros iremos a la Torre mañana".

'Nosotros' eran sólo Moraelyn y Edward. Aliera había pillado un resfriado de Edward y tuvieron el placer de insistir en que permaneciera en cama. Moraelyn los condujo a través del río en un pequeño bote y caminaban durante la mayor parte del día, descansando un poco al mediodía. Era de noche cuando llegaron a la torre y la puesta del sol se reflejaba en ella. Incluso el mar muy por debajo parecía rojo. Hubo un silencio sobre el campo.

"Es alto, ¿no?" Edward se detuvo a mirar.

"Las Torres por lo general lo son."

"¿De verdad?" interrumpió Edward. Empezar las preguntas de esa manera no sacaba respuestas satisfactorias del elfo.

"¿Ha estado Mito contándote cuentos? Ha tenido diez años para pulirlos. No dudo que estos brillan como la Torre".

"Él también me dijo cómo te conoció."

"Pensé que lo haría."

"¿No entiendo por qué te fuiste con él? Él era un ladrón y un mozo de cuadra y tú eras un príncipe."

"Acabas de nombrar tres excelentes razones, Príncipe".

"Nunca me das respuestas serias."

"Una grave acusación. Muy bien, entonces. Me vi a mi mismo a través de los ojos de Mito y me disgustó lo que vi: Un matón cruel y un cobarde, capaz de no ser ni niño, ni hombre, ni príncipe, ¿Por qué saliste corriendo, príncipe?" Edward bajó la cabeza sin decir nada. "No,… yo… no necesito respuestas. Vamos, se hace tarde." Moraelyn tendió su mano a Edward, pero Edward la quitó de encima. Si Moraelyn era un cobarde, ¿qué era Edward? Miró a la puerta de la torre, donde Moraelyn había solicitado y ganado la entrada, a pesar de todo se le cerraron las puertas. Edward nunca podría hacer nada por el estilo, pero al menos podía caminar en sus propiedades como un huésped invitado.



#26 agnir

agnir

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Posteado 14 January 2013 - 08:44 PM

Parte V

 

En la Torre de Cristal

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Dentro de la Torre, la primera impresión de Edward era de blancura. Los pisos, paredes, techos, todos eran blancos e irradiaban luz. Sus pisadas hacían suaves sonidos de crujido en la áspera superficie del suelo. A excepción de eso, era muy tranquilo... con ocasionales ruidos suaves e irreconocibles sonidos lejanos. Moraelyn se movía con confianza por los pasillos sinuosos y largas salas. Él parecía muy negro sobre todo lo blanco. Pasaron de largos por piscinas de agua con fuentes que brillaban a la luz.

"¿Dónde están todos?" susurró Edward.

"En la mesa, espero. Tengo hambre. ¿Tú no?"

"No." De repente una figura grande, bastante fea, apareció delante de ellos y rugió desafiante. Edward agarró por el brazo a Moraelyn con ambas manos. Moraelyn lo quitó de encima con irritación. "Dioses, niño, no agarres mi brazo de la espada si es que alguna vez detectas un monstruo. ¡No te acerques!" Pero Moraelyn no alcanzó su hoja. Se quedó quieto mientras el monstruo envolvió sus largos brazos alrededor de él y golpeó en la espalda, todavía rugiendo. Moraelyn rugió de nuevo y golpeó en el pecho del monstruo. Luego presentó a Edward al capitán de la guardia de los Archimagos.

"No lo abraces", advirtió Moraelyn al troll , que sonrió a Edward mostrando los dientes puntiagudos. "Lo vas a romper."

"¡Pensé que los trolls eran peligrosos!" Edward jadeó sin aliento a medida que subían por una larga escalera de caracol.

"Lo son. Voy a tener moratones durante una quincena. Me habría protegido, pero no me gusta herir sus sentimientos".

"¿Le gustas?"

"Oh, sí, se puede decir, como ves."

"¿Por qué el Archimago tiene a los trolls de guardias?"

"Ellos mantienen las ratas abajo. "

Más trolls, pero les prestó poca atención. Otra larga escalera. Más corredores. Una especie de cuerpo de guardia donde tres trolls parecían estar jugando con huesos. Uno de ellos arrastrando los pies a cada paso los condujo por un pasillo oscuro. Una hilera de jaulas con ratas enormes, a continuación, algunas de ellas con pequeñas criaturas extrañas que parecían más bien como los elfos visto en un espejo muy distorsionado (aunque Edward mantuvo esta observación a sí mismo). Ellos engullían y chirriaban mientras el elfo y el niño pasaban por delante rápidamente.

"Goblins", dijo Moraelyn con disgusto. Doblaron una esquina y fueron más allá de dos jaulas que contenían sólo estatuas de piedra de gran tamaño. Parecían haber más jaulas fuera de los otros pasillos. El troll abrió una enorme puerta de metal negro. Se cerró ruidosa detrás de ellos. Una criatura con pezuñas muy grandes verdes y amarillas se sentó como un hombre en una esquina. Sus ojos no parpadearon cuando ellos pasaron de forma rápida y subieron otra escalera. Más salas blancas. Estas eran patrulladas por enormes negros perros que detectaron su presencia al pasar. Edward estiró una mano para acariciar a uno, pero le gruñó.

"Yo no lo haría." dijo Moraelyn.

"Sí, señor."

Llegaron a otra oscura puerta maciza de metal. Una voz sonó… "¿Qué es blanco y negro, tiene un solo cuerpo, dos cabezas, cuatro brazos, cuatro piernas, dos ojos rojos y dos marrones?"

"¡Eso es asqueroso!" le gritó Moraelyn a la puerta, con las manos en las caderas.

"Estás en lo cierto, mortal. Puede pasar". La puerta se abrió lentamente, crujiendo. No había nadie detrás de ella, sólo una estrecha escalera que terminó abruptamente. Parecía oscuro por encima. Moraelyn corrió escaleras arriba, dejando a Edward aferrándose a la baranda inferior, temblando. No quedaba otro remedio que seguir.

"Bienvenido, Edward." El Archimago apareció de blanco y dorado en el centro de una habitación en gran penumbra. Enormes ventanas daban vistas al mar crepuscular color púrpura. "Ven aquí, hijo. Dame tus manos."

Edward posó sus manos en las del Archimago, quien le sonrió. La fatiga de Edward y el miedo se desvanecieron al instante. Él le devolvió la sonrisa al Archimago, quien dijo en voz baja. "Está bien. Te puedes ir", al furioso elfo oscuro que estaba frunciendo el ceño a un lado. Edward apenas era consciente de él, toda su atención se centraba en el Archimago.

"Adiós, Edward."

"Adiós". Edward no apartaba la mirada del Archimago. Desde muy lejos, oyó al elfo oscuro bajar las escaleras.

"Él te llama hijo", dijo el Archimago.

"Sí, señor. Yo le pregunté si podía llamarlo papá."

"Pero tú no te sientes cómodo con ello."

Edward suspiró. "No, señor."

"Debe ser así. Volverás a Daggerfall un día. Y entonces tendrás que ser el hijo de Corcyr. Así que deja la pretensión de estar del lado de Moraelyn”. El Archimago amigablemente se trasladó a las ventanas con él. El anochecer se estaba acercando mientras Edward miraba por encima de la colina a través de la cual habían viajado. Una figura oscura apareció por debajo y se dirigió con rapidez hacia la noche.

"¡Ese es Moraelyn! pensé que iba a pasar la noche aquí. Es peligroso salir solo en la oscuridad. Hay cosas malas por ahí. No puedes...”

"Peligroso es para cualquier mal con que se encuentre Moraelyn, dado su estado de ánimo. Él irá con seguridad, te lo prometo."

"Vaya. Pero no le he dado las gracias. Ha sido muy amable, la verdad. ¿Por qué estaba tan enojado al salir? Era una pregunta tonta. La respuesta la tenían él y mi madre, cuando están dormidos y yo no estoy allí. ¿Cómo hacer hablar a una puerta? ¿Es una ilusión? "

"Son tres preguntas. ¿Cuál de ellas quieres responder? ¿No tienes hambre? ¿Te gustaría un plato de estofado?"

"Sí, por favor. Me gustaría conocer la puerta, por favor."

"Ah. ¿Crees que una puerta hablando puede resultar más comprensible que un elfo oscuro maleducado? ¿Más interesante? ¿O más seguro?" Los grandes ojos dorados del Archimago miraban al chico atentamente.

"No sé si yo, eh, le gusto. A veces lo creo... y luego otras veces... ¿Qué entiendes por gusto? Él dijo que él no lo hace."

"Estarías más cómodo si sintieras lo mismo por él en todo momento, y sin embargo no lo haces."

"Sí, eso es, exactamente. Usted lo entiende."

"Moraelyn no es un hombre cómodo."

"Bueno, no quiero decir exactamente eso. A veces lo es. Al igual que cuando nos montamos en el dragón."

El Archimago se echó a reír. Su risa recordó a Edward las campanas. "Sí, sí. Encuentro consuelo en mí mismo por tener a Moraelyn a mano cuando los dragones están a punto."

Un joven alto elfo trajo un plato de estofado y lo dejó sobre la mesa. Edward se sintió un poco decepcionado de que el guiso llegara de una manera tan común y corriente. Hasta que recordó que el Archimago no había enviado a nadie por el guiso.

"El sacerdote de mi casa en Daggerfall dijo que era una marca del mal, que no pueden soportar la luz", dijo Edward entre bocado y bocado. "Moraelyn no le gusta la luz del sol. Y es negro."

"Ya veo. ¿Sabes qué es el mal?"

"Um, bueno, si haces cosas malas, ¿entonces eres el mal?"

"Ya veo. Si el cocinero ha quemado el cocido, ¿sería entonces malo?"

Edward sonrió. "No, sólo una mal cocinero. Pero si él lo hizo a propósito, entonces supongo que hizo una cosa mala... pero tal vez no estaría del todo mal. Tal vez no estaba más que enojado por algo."

"¿O tal vez el tipo de persona que se complace con echar a perder el placer de los demás?"

"Supongo que mis hermanitos lo harían mal. Ellos seguro, con tal de estropear mi diversión."

"¿Y tú?"

Edward sintió que se le enrojecía la cara. "No hagas caso de ellos", dijo rápidamente. El Archimago de grandes ojos dorados le miró fijamente. Para su propia consternación, Edward se echó a llorar. Él gritó como un bebé. "Yo no sé qué me pasa", jadeó. "Yo nunca lloro, de verdad, no lo hago… casi nunca…"

"¿Por qué no siempre?" Edward miró hacia arriba. Sus lágrimas le habían distorsionado la vista, pero parecían haber lágrimas en el rostro del Archimago. Su mano llegó hasta sentir la humedad. "Tú has estado muy solo, ¿no es así?" dijo el Archimago.

"Sí. Hasta que te trajo el unicornio hasta mí, yo estaba solo. Ellos no soportan el mal", suspiró con satisfacción Edward, sintiéndose cómodo y relajado. El Archimago era maravilloso.

"Nosotros convocamos al unicornio. Moraelyn, el dragón, otros y yo. Es una gran magia que ningún solo hombre o mujer pueden mandar. Pero no te preocupes demasiado en juzgar bien o mal. Esa es una noción humana. La vida es compleja, no sé de nada de lo que sea totalmente bueno o malo por completo, ni siquiera el unicornio”.

El tiempo de Edward en la Torre pasó rápidamente. Habían otros pocos novicios y el más joven de ellos era varios años mayor que Edward. El niño pasó varias horas cada día con la Archimago. Él aprendió a lanzar unos cuantos conjuros y a abrir su mente para que pudiera renovar su magia rápidamente, mientras dormía. Pero a menudo ellos solo hablaban. A veces, a Edward se le daba un libro para leer. Otras veces se le permitía elegir uno de los miles de la biblioteca. Por lo general se cansaba de ellos rápidamente. Él no leía escritura élfica con facilidad, su tutor le había enseñado cartas, pero sus pocos libros se encontraban en Bretón.

El lanzamiento de conjuros era más divertido. Los hechizos de Fuego eran fáciles para él, y aprendió a protegerse fácilmente, pero a su pesar, no podía sanar a todos. Él siempre hacia las cosas mal con las ratas de práctica dentro de lo que  se le permitió practicar.

"¡No sé lo que estoy haciendo mal!" Edward lanzó un grito de frustración. Él envió un dardo de fuego en la rata retorcida y se convirtió en un cadáver carbonizado.

"Edward, será mejor si dejas los hechizos de Salud para más adelante."

"Moraelyn dijo que Luz Sanadora es el primer hechizo que todo el mundo aprende," dijo Edward malhumorado.

"¿Lo dijo? Bueno, él es un practicante de la magia, no un teórico. Incluso me atrevería a hesitar sobre lo que un bretón puede o no puede aprender, y cuando lo puede aprender. Usted es el primero de su gente con quien estoy trabajado. Ciertamente Moraelyn no ha tenido experiencia con su raza, a excepción de su madre, por supuesto. "

"Mi madre no puede hacer magia".

"No, pero creemos que la capacidad se encuentra dentro de ella. Ella no ha sido capaz de aprender a dominarlo, posiblemente porque era demasiado mayor cuando lo intentó por primera vez. Si quieres mi opinión, son tus pensamientos y no las manos las que están causando tu dificultad. Llorar podría ayudar. "

"No me dan ganas de llorar", dijo Edward en un lugar sombrío. Se sentía con más ganas de patear algo, aunque la incineración de la rata había ayudado a aliviar algo de eso.

"La meditación podría ayudar, entonces."


Editado por agnir, 19 March 2013 - 11:08 AM.


#27 Cochus1

Cochus1

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Posteado 15 January 2013 - 12:20 AM

Estan bastante interesantes los libros. La historia esta bien, pero me atrae mas los detalles que trae sobre las distintas razas implicadas y sobre la magia :lol:



#28 agnir

agnir

    Neonato

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Posteado 16 January 2013 - 08:44 PM

Efectivamente Cochus1,tu lo has dicho.La esencia son los detalles y después la trama.Aunque la de este libro no esta mal.



#29 agnir

agnir

    Neonato

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Posteado 02 February 2013 - 06:20 PM

Parte VI

Adiestramiento

El día que Edward partía el Archimago lo llamó, se presentó con un bastón de mithril y se despidió de él.

De regreso, en su pequeña celda, Edward se despojó de su bata de novicio y se puso la camiseta gris, los pantalones negros y la faja roja que había llevado a la Torre. Paso los dedos por el fajín cariñosamente. Su madre había comprado la camisa y los pantalones, diciendo que parecían robustos y tal vez no evidenciaran la suciedad del viaje. Moraelyn le había dado la faja de seda, con sus bordados de hojas entrelazadas y flores, pájaros y mariposas en mithril, con hilos metálicos de elfos y enanos. Pero él había esperado hasta que estaban al otro lado del canal. Aliera había dicho que costarían demasiado caro, que había sugerido recortar alguno de los viejos de Moraelyn que mejor se ajustasen, pero el elfo se había negado rotundamente a dejarle cualquiera de ellos. Edward sonrió, recordando, y rodeo la faja dos veces alrededor de su cintura, a continuación, anudó los extremos con cuidado. Tomó el bastón y corrió a reunirse con sus padres.

Tenía la intención de arrojarse sobre ellos, pero Moraelyn estaba solo y Edward se detuvo de golpe. "¿Dónde está mi madre? ¿Esta ella…?"

"Quería quedarse y elegir un caballo para ti. No se fía de Haya."

"¿Un caballo? ¡Para mí! ¿En serio?"

"Por supuesto. ¿No querrás caminar todo el viaje hasta Morrowind? ".

"Pensé que tendría que montar detrás... de alguien. Mira, el Archimago me dio este bastón ¿No es hermoso?"

El elfo lo tomó y lo sopesó, tratando de hacer algunos golpes y fintas. "Un buen equilibrio y peso adecuado para ti, creo. Ilumíname. Muéstrame cómo lo usas. Supongamos que te ataco." Él utilizó sus propias manos y Edward se movió en una posición defensiva, lo bloqueó, luego empujó el bastón hacia las costillas de Moraelyn. Esquivó hacia un lado fácilmente, pero alabó al niño.

"Un mago debe tener una daga, también. Y pensé que te gustaría tener a Dientes." Los ojos de Edward salían de sus orbitas. Diente tenía una hoja de ébano y una empuñadura hecha de dientes de un dragón de verdad. El elfo la deslizó de su vaina y se la entregó a Edward que lo tomó con cuidado. La hoja tiene un punto inicuo y el borde era lo suficientemente afilado como para afeitarse. Esteras lo pedía prestado a veces. El había tallado la empuñadura también.

"¿Está seguro que a Esteras no le importa?"

"Muy seguro". Moraelyn se desabrochó el cinturón y lo deslizó fuera de la vaina de la misma. Tenía una nueva correa de piel de serpiente para Edward, suave y flexible y con una hebilla con la rosa negra de Morrowind en ella, al igual que la de Moraelyn. "Esto es de los compañeros". Se arrodilló para ajustarle la banda, la daga y la faja correctamente, y Edward le rodeo el cuello con sus brazos. "¡Es maravilloso! ¡Te doy las gracias a ti y ellos, también! Y, vaya, os he echado mucho de menos a todos."

"Te echamos de menos, también, hijo. Tenemos que irnos o perderemos nuestra marcha."

"No me gustaría preocupar a madre", dijo, tratando de sonar casual acerca de tener una madre que se preocupase por él.

"No temas, le dije que no fuera a buscarnos hasta mañana por la noche.... Por si acaso, pero vamos a darle una sorpresa.".

"Buena idea".

Ellos cogieron un buen ritmo y llegaron a la entrada antes de que la marea estuviera alta.

"¿Quieres que te enseñe a usar a Dientes, o prefieres descansar?"

"¡Diente! Puedo descansar en el bote mientras remas."

Moraelyn se protegió a sí mismo y a Edward también, diciendo que la mordedura de Dientes no era una broma. "Podría haberme protegido," dijo Edward con orgullo. "Soy bueno en eso. Pero mi Cura va muy mal."

"Mejorará. Dale tiempo".

Evidentemente Dientes requería demasiado tiempo. Por mucho que lo intentara, no podía acercarse al elfo con la hoja, a pesar de que Moraelyn mantenía sus pies bien plantados y simplemente desviaba su cuerpo, escondiendo la cabeza... y riendo. Frustrado, Edward enfundó a Dientes y cogió el bastón y golpeó con él, blandiéndolo con ambas manos. No estaba haciendo ningún daño, pero le satisfacía escuchar el sonido del golpe contra el escudo del hechizo. Moraelyn le dejó golpearlo, pero detuvo el bastón con facilidad cuando el hechizo se había agotado. Edward se tiró al suelo y se alejó, el elfo fue alcanzado por él como consolación. Edward le arrebató a Dientes de la vaina y lo metió directamente en el corazón del elfo. La hoja fue extraída girando en su mano. Edward se había preparado para detener el ataque y aguantarlo y sintió el impacto, incluso a través de su escudo. Luego Moraelyn estaba de rodillas delante de él, manteniendo su mano izquierda sobre su rodilla derecha, su cara gris expresaba conmoción e incredulidad. La sangre brotaba de su muñeca como una fuente. "¡Dame tu fajín!"

"Yo… No lo hice…" los dientes de Edward traqueteaban en su cabeza. Se sentía enfermo y mareado. La bilis le llegaba hasta la boca. "Nn…no...eeera mi intención…" Demasiada sangre.

"Muchacho, no te desmayes ahora. Necesito tu ayuda. La faja. ¡Ahora, Edward! Envuélvela en la herida. ¡Dioses, qué lío!" La mano estaba medio cortada por la muñeca. Edward se sentó de golpe, temblando todo su cuerpo, pero sus manos envolvieron la faja en la herida abierta, y luego cubrió el resto alrededor de la mano y la muñeca. "Toma mi faja y haz un cabestrillo". Moraelyn alivió el miembro lesionado en el cabestrillo y luego liberó la otra mano. Tomó la botella de agua de su cinturón y se la bebió. "Necesito más agua. ¿Dónde está tu bastón? Hay un pozo dos millas atrás. ¿Dónde está Diente? Ve a buscarla y no te cortes con ella."

"Ya no la quiero."

"No muchas hojas se han bañado en la sangre de Moraelyn. Te traerá suerte. Haz lo que te digo."

"La marea ha subido"

"Sí, y Firsthold podría estar en Jone por todo el bien que nos hace. No puedo remar con una sola mano. "

"Yo podría…”

"No, tú no puedes. No tienes suficiente fuerza. La corriente aquí es rápida. Prefiero morir en tierra. Edward, no podemos quedarnos aquí. El olor a sangre atraerá a los animales. Si me desmayo, vete bien lejos y súbete a un árbol. Y reza. “Él se puso de pie y se apoyó en el bastón, respirando con dificultad. "Quédate cerca, pero no te agarres a mí, pase lo que pase." Dio un pequeño paso, luego otro.

"Lo siento".

"Sin duda. Has elegido un mal momento y lugar para volverte asesino. Un asesino bueno siempre tiene un plan de fuga."

"Sí señor". Edward sorbió las lágrimas. "Señor, no te puedo curar, pero puedo recuperar algo de vigor."

"¿Puedes? Podría ser de gran ayuda." El hechizo de Edward lanzo una sacudida al elfo, que se quedó sin aliento, pero se mantuvo recto y firme después de que se le pasara la conmoción. "Puedo hacerlo de nuevo," se ofreció Edward con entusiasmo.

"Es más. Tú tienes un montón de energía, pero requiere sutileza. Sin embargo, estoy mucho mejor, ahora."

Moraelyn andaba mejor, sonaba mejor también. Edward trató de borrar la imagen de la lesión de su mente. Se movían lentamente, Moraelyn se apoyaba en un árbol de vez en cuando para descansar. Nada les molestó. Después de un tiempo interminable de viajar en silencio llegaron al viejo pozo. Moraelyn consumió la primera botella y Edward la volvió a llenar, bebió él mismo, entonces la llenó una vez más.

"Vamos a pasar la noche allí." "Allí había un gran edificio en ruinas, al parecer abandonado. El elfo pateó la puerta cerrada con llave y la abrió. El interior estaba muy oscuro. "¿Luz?" Le ofreció Edward.

"No. Puedo ver. Guarda tu poder y quédate a mi lado." Escucharon algo deslizándose. ¡Ratas ! Edward lo protegió sin pensarlo, sacó a Dientes de la vaina, y se colocó de espaldas al elfo. Una rata saltó y se dirigió hacia la hoja. Moraelyn giró el bastón y se presentaron dos más. Otras se escabulleron.

"¡Bien hecho, muchacho!" Encontraron una pequeña habitación sin ventanas y cerraron la puerta tras ellos. Parecía haber un poco de madera, probablemente había sido una especie de despensa junto a la cocina. Moraelyn se sentó contra la pared.

"Así que. Sabes usar un cuchillo. ¿Era todo fingido? ¿Para que bajara la guardia?"

Edward estaba consternado. Él se echó a llorar, protestando que él nunca haría daño a Moraelyn voluntariamente. "Lo dije de broma, pensé que te haría reír... Yo estaba enojado, al principio, pero conmigo mismo, por mi torpeza, no es por ti... fue una idea repentina.... ¡Te amo querido! "

El elfo se acercó con su brazo sano y tiró de Edward hacia él. "Eso es digno de un abrazo, luego, en cualquier momento."

Edward lloró en su hombro, mientras que Moraelyn lo tranquilizó con palmaditas. "Tú eres mi verdadero padre."

"Edward, yo no soy...”

"No, eres tú. Antepones mi bienestar por delante del tuyo y me quieres cuando menos me lo merezco. Has sido amable y generoso, y nunca pides nada de mí salvo mi propio beneficio. Das tu vida por la mía. Eso es lo que los padres verdaderos hacen. Y no te he dado nada más que dolor. El que me engendró a mí nos desprecia a mí ya mi madre, porque somos diferentes de él. Ninguno de los dos somos como tú, y sin embargo nos quieres de verdad. Voy a hacer lo mejor por usted, querido Padre. "

"Yo te di una causa suficiente para la ofensa. Aparté a tu madre de ti."

"Corriste el riesgo de perderla, ya que no me separaría de mi padre. Tú no me conocías y mi padre era tu acérrimo enemigo. Y sin embargo, pensaste en nosotros. No te puedes ni imaginar cómo de antinatural es él. Eso no está en ti. "

"Por supuesto. Y sin embargo, la ofensa y tu ira hacia aquello permanecen."

"¡Te quiero!" Edward protestó. Pero oyó un brote de ira en su voz.

"Y me odias." La voz de Moraelyn era tan tranquila y silenciosa que podría haber estado hablando del tiempo.

"No puedo hacer las dos cosas.... ¿puedo?"

"¿Puedes?"

"No era mi intención hacerte daño."

"Te creo".

"Yo soy… ¿soy malvado? Yo…estaba… lo siento, daría cualquier cosa por que no hubiera ocurrido, pero… yo…".

"Asumió un cierto grado de satisfacción en ello."

La garganta de Edward fue ahogada por los sollozos, que no podía hablar, pero asintió con la cabeza en el hombro de Moraelyn. La mano del elfo le acarició suavemente.

"¿Te hablo I'ric de los Daedra ?”

"¿Los demonios? No. ¿Es un demonio lo que me hace hacer esas cosas? Soy malo, entonces."

"No, no lo eres, pero los Daedra intervienen en acciones como estas. Ellos… incitan. Y tu ira les atrae, pero no pueden obligarte a hacer nada. Y ellos o esto no está dentro de ti. Pero están conectados a ti. "

"No quiero esto. Quiero que se vayan. ¿Cómo puedo hacer que se vaya?"

"¿Por qué no lo quieres? Tú extraes energía de ella. Eso es lo que nos protegió de las ratas que nos atacaron".

"¿Energía? Eso no viene de los demonios."

"No, pero puedes tener la capacidad de usarlo. Mira, algunas de tus actos alimentan a los Daedra. Pero extraes energía de ella, al mismo tiempo. Entonces tuyo es el poder para usarlo como quieras."

"¿Tienes un Daedra?"

"Lo tengo y es uno grande también, pero creo que todo el mundo tiene uno o más. Algunos son más fuertes que otros, eso es todo. Pero no vayas por ahí preguntando por ellos. No está bien."

"¡Quiero que el mío se vaya!" Se lamentó Edward.

"Eso es lo que dices. Pero pretendiendo que no esté aquí no vas a lograrlo. Tener un Daedra es un poco como montar a caballo. Debes mantener el control. El Daedra no se preocupa por ti. Se alimentan de tu dolor o lesión y a tu muerte, encuentran un nuevo huésped. No piensan o planean como podemos hacerlo y no creo que experimenten el tiempo como nosotros. Así que los actos que alimentan al Daedra tienen lugar en el momento y mientras estas capturado en ellos, pasado y futuro dejan de existir para ti también. Es una experiencia muy placentera, pero también puede ser muy peligroso. Y muy adictivo, por lo que comienzas a pensar sólo en la alimentación de tu Daedra. Dejas de pensar en los dioses y tus seres queridos e incluso en ti mismo. Cuando ya has caminado demasiado lejos por este camino, se pierde la voluntad de elegir otro. "

"¡Qué terrible! ¿Qué debo hacer entonces?"

"Es terrible, lo peor que le puede ocurrir a una persona. Recuerda esta noche. Cómo te sentiste. Aprende a reconocer el hambre del Daedra, y a pensar en lo que haces. Eres joven y esto esta pesado para ti, pero tú estás en riesgo.” ¡Ah!” El cuerpo del elfo se puso rígido y se quedó sin aliento. Edward supuso que la herida le estaba doliendo.

Moraelyn dijo que tenía que dormir un poco, y Edward podría vigilar y despertarlo en una hora. Luego se podría poner un candado en la puerta y así podrían descansar ambos.

"Sí, señor... y yo podría hacer algo más. No puedo establecer un bloqueo, pero..." La puerta no se trabará, no mientras esté abierta, pero puede entornarse hasta estar casi cerrada. Edward buscó cerca de la pared detrás de él y se encontró una cuña. Cerró la puerta y usó el trozo de madera a modo de cuña casera ", me lo imaginaba 'Es tan difícil de pasar como por una puerta con los brazos llenos de leña. Ahora si alguien trata de entrar te despertará; puedes utilizar tu poder de lanzar sanación en vez de bloqueo”.

"¿Por qué?, bien pensado, de hecho." Él desenvainó su espada y la puso en el suelo junto a él. "Podemos, así, dormir entonces."

Durmieron profundamente. Con frecuencia, había garrapatas en la puerta y en las paredes, pero ninguna entraba en su pequeño armario. Moraelyn se curó varias veces durante la noche. Por la mañana se encontraba tan en forma como "un hombre con una sola mano lo puede estar." Desenvolvió la banda del vendaje e inspeccionó la herida. La hemorragia se detuvo, y la mano todavía estaba caliente al tacto; ya no le dolía ni estaba inflama ni pálida. Pero la herida aún estaba abierta y sentía la mano inútil. Los nervios y los músculos se habían atrofiado y algunos de los pequeños huesos estaban rotos. Dicha reparación estaba más allá de su habilidad. Edward, sintiendo la alimentación Daedra a la vista, se volvió rápidamente.

Moraelyn sonrió. "Tú puedes también dejarle comer, es una especie inofensiva de alimentación, el daño está hecho.".

"Pretendo matarlo de hambre", dijo Edward con firmeza.

"Puedes tratar de hacer eso o en su lugar puedes aprender a controlarlo, y aún así caminar con los dioses. Creo que será mejor que volvamos a la Torre".

"Sí, ellos serán capaces de sanarte allí, ¿no es cierto?"

"No lo sé. Por lo menos van a ser capaces de apretar esto con más firmeza de lo que lo está ahora. ¡Ah!, no estés tan triste. La habilidad para remediar esto está en alguna parte, si no es en la Torre. Ssa'ass es bueno con heridas de batalla y hay templos que saben más de las artes de la curación que los magos de la torre. Además, es sólo mi mano izquierda. “Levantó la banda atada, rígida por su sangre seca. "Este color es más práctico de lo que tu madre se pensaba. Vamos a ver si se puede lavar un poco. Nunca he estado tan mal equipado en un viaje. Podría haber sido paseando por la calle principal en Ebonheart. Tu madre me va a matar”.

"Justo después de que ella me mate a mí", suspiró Edward. "Por lo menos regresando a la torre se demorará un poco." Salieron al brillante patio. El sol de la mañana ya estaba alto en el cielo occidental.

"No puede ser. Edward, ¡los Compañeros están llegando! Los oigo. Mara , ¡déjame pensar en una buena mentira! "

Mito trotó hacia el patio. "¡Aquí están!" se volvió para llamar a los demás. Por Torgo, ESTAS herido. Déjame ver eso. Pensamos en remar a tu encuentro; vimos la sangre en la orilla y llegaba hasta aquí. ¿Qué te atacó? "

"Un demonio".

"¡Un demonio! ¿Qué? ¿Al aire libre con la luz del día? Dioses, ¿que lo atrajo, una katana de ébano?" Mito silbó mientras inspeccionaba la lesión. Aliera y los demás corrieron. Ella abrazó a Edward, "¿Estás bien, querido? Estaba preocupada." luego palideció al ver la mano de su marido.

"Debes estar perdiendo reflejos. ¿Cómo dejas que un demonio te haga esto?" Exigió Mito.

"Fue el chico... se agarró a mi brazo con el miedo y mi hechizo de escudo falló, no es culpa suya; Fue un accidente. Ali, no lo veas. Edward, ¿por qué no te llevas a tu madre para que vea la rata que mataste? "

"Quiero observar a Ssa'ass", objetó Edward, y entonces recordó que sería alimentar a su Daedra. Pero podría aprender algo acerca de la curación si lo veía, lo que sería una buena cosa. Esto iba a ser más complicado de lo que pensaba.

"Oh, Edward," dijo Aliera. "Debes mantenerte alejado en una pelea."

"Después, él mató a una rata en la antigua posada de allí. Lo hizo bien. Mantuvo la cabeza erguida, se puso de espaldas a la mía, protegiendo a ambos. Cualquier persona se bloquea con el pánico en su primera pelea. Sobre todo si no se lo espera."

Ssa'ass llegó tarde, como de costumbre, apartó de un codazo a los otros hacia un lado e  inspeccionó la lesión, silbando. "Puedo ssssolucionar esssto. Esss limpia". Él lo examinó por encima con cuidado, doblando la mano hacia atrás para abrir la herida. Luego le movió la mano hacia delante, de modo que los bordes del tejido se unieron. Él fue muy exigente para hacerlo tan alineado. Luego mandó a Esteras mantenerlo en su lugar mientras lanzaba hechizos sobre él. Todas las marcas exteriores de la lesión desaparecieron, sin dejar ni siquiera una cicatriz. Moraelyn se balanceaba con satisfacción, moviendo sus dedos. "Gracias, Ssa'ass. Es duro, pero...”

"Mañana terminaré".

"Mi pobre niño", Aliera se desvivía con Edward. "Debes haber estado tan asustado. ¿Y pasaste toda la noche en esa casa horrible?"

"Yo no soy un bebé. No tenía miedo, mi padre estaba allí."



#30 agnir

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Posteado 28 February 2013 - 12:04 PM

Parte VII



Dragón

 

"¿Así que viste a un demonio? ¿Y mataste a una rata con Dientes? Esa es una buena daga de ébano. Es una rareza, por lo que si deseas llevarla cuida muy bien de ella ", dijo Mito. "Yo no te puedo decir mucho acerca de la hoja, salvo que vino del padre de Moraelyn. Es aquella que su hermano mandó reparar antes de que se escapara. ¿Te gustaría saber cómo consiguieron los dientes del dragón que Esteras talló en la empuñadura de la daga? "
 
Edward asintió con la cabeza, acariciando la empuñadura curvada con sus entrelazadas tallas de rosas, espinas y hojas. Fue así que mucho después de la cena todo el mundo se había ido por una u otra razón, pero él y Mito se quedaron junto al fuego. Aliera y Moraelyn se habían ido caminando cogidos de la mano, Aliera agarró la mano izquierda de Moraelyn recién curado entre las suyas. Se echaron a reír y sacudieron la cabeza cuando él le había ofrecido a darse prisa, "Esta noche no", dijo Aliera. "Vete a dormir pronto. Saldremos antes del amanecer." Sauce se había ido a visitar a un Alto Elfo amigo. Haya, Ssa'ass, Esteras y la Khajiit mujer, Seda, también había ido fuera juntos, riendo. Habían invitado a Mito a venir, pero Mito lo había rechazado.
 
"Khajiits! Todos se están convirtiendo en un montón de Khajiits desvergonzados", dijo Mito. El bajo Elfo Oscuro se sentó cerca de las brasas, con las rodillas en el pecho. Su pelo y sus ojos brillaban en la penumbra. "Si vas en pareja, tú debes emparejarte, no lo conviertas en un torneo. Ellos estarán vendiendo boletos para el siguiente turno. Pero cada uno a lo suyo. Los Khajiits creen que somos extraños, porque nos gusta comer como un grupo. Seda dice que pone su comida justo al lado, escuchando a todo el mundo masticar. Bueno, tener un montón de vigilantes me pone apagado... Supongo que eres demasiado joven para este tipo de conversación”.
Edward se encogió de hombros. Era una noche hermosa, con un quebradizo fresco, sin luna, pero las estrellas eran muy grandes y brillantes.
 
"De todos modos, esto fue tan sólo unos meses después de que Esteras se hubiera unido con nosotros. Estábamos en Skyrim , viajando de ciudad en ciudad. Tan sólo tres niños viendo el país un poco, cogiendo trabajos esporádicos donde podíamos. Moraelyn entraba en torneos si habíamos oído hablar de ellos, pero él no estaba ganando mucho... apenas le alcanza para cubrir la cura de después. Te puedes llevar una buena paliza luchando al estilo de Skyrim... esta es sin blindaje, hechizos, o cualquier otra habilidad en la materia, la magia no está permitida... incluso si esta no es para matar. Y nombró unos cuantos tipos a los que no les importaría ver un poco de sangre de elfo oscuro derramada en la arena, o un montón. Y las multitudes estaban en su contra en un primer momento.... Puedes sentirte bastante solitario en la arena, especialmente si estás enfrentándote al favorito de la ciudad natal. Y es aún peor si te está superando.
 
"Esteras y yo éramos los únicos que íbamos con él, y a veces no nos atrevíamos a animarlo demasiado alto. Ellos veían muy gracioso a un niño nórdico animando a un Elfo Oscuro por aquel entonces. Por supuesto Esteras era demasiado grande, nadie quería empezar una pelea con él. Eso fue hace mucho tiempo. Moraelyn es el favorito ahora si las cosas se ponen difíciles. "De acuerdo que las multitudes animarían un buen partido, pero difícilmente nadie quiere verlo perder ahora. A ellos les gusta ver a los mejores, incluso si viene envuelto en una piel de elfo oscuro. Y cuando camina por la arena sabes que estás viendo al mejor. No porque a ellos les guste ver a un nórdico este tiene que ser mejor. Y Esteras pudo haberlo conseguido antes que él. El no luchaba a tope contra Moraelyn, sin embargo. Tal vez él no quería, o tal vez Moraelyn sólo le conocía demasiado bien. Oh, bueno, tú querías oír cosas acerca del dragón...
 
"Una noche Moraelyn estaba jugando con un Nórdico en una taberna, tratando de ganar un poco de oro fácilmente. El bote era bastante grande, y el hombre no podía igualar su apuesta, por lo que él puso un mapa en la mesa que igualaría a Moraelyn. Dijo que era un mapa para encontrar el escondite de la mejor hoja hecha nunca. Decía que había un hechizo sobre ella y que si golpeas con ella a tu oponente, se obtiene tanto poder sanador como daño se hace. Que algún Mago la escondió justo antes de morir y tan sólo alguien digno de poseerla puede llegar hasta ella.
"¿Y crees que soy digno?"Dijo Moraelyn sonriendo. Éramos jóvenes y tontos, pero no tan tontos del todo.
 
"El Nórdico sonrió de nuevo y dijo: 'Te vi luchar en Falkreath, chico. Parece que tienes una oportunidad."
 
"'¿Por qué no? La historia por sí sola vale el oro. Deberías ser un bardo." De todos modos Moraelyn ganó el bote y lo arrojo al hombre lo suficientemente atrás para mantener la garganta mojada toda la noche. Apenas paramos de reír y nos fijamos en el mapa. Este mostraba las Montañas de Dientes de Dragón en Hammerfell . Lugar realmente salvaje. Y hay una 'X' y algo escrito diciendo “Guarida del colmillo”. Esteras se emocionó y dijo que ha oído hablar del lugar, pero nunca había sabido dónde estaba.
"Y todavía no lo sabes," dije. "Cualquier tonto puede dibujar un mapa, al igual que cualquier tonto puede ver uno. Lo podría hacer todo yo mismo."
"Esteras dijo que la guarida era una vieja mina de los enanos, pero se supone que la habita un dragón ahora, y los enanos se han ido. Moraelyn pareció realmente interesado a la mención de una mina, y le preguntó lo que extraían allí. Esteras le mencionó que mithril y oro.
"Moraelyn dijo:" Hmmmm.
 
"El mithril le había interesado. No podíamos permitirnos armas muy buenas. Y el Mithril escasea, pero es ligero de llevar de ahí su valor, y fácil de extraer y trabajar si sabes cómo... Y él lo sabía. Él no creía en la hoja mágica o en el dragón, pero pensó que la mina podría ser real. La minería está en su sangre, como lo está en todos los R'Aathim, clan monarca de Ebonheart .
 
"Nos llevó un par de meses llegar hasta allí. No podíamos permitirnos caballos. Nunca lo habríamos encontrado sin el mapa, es una región complicada, llena de barrancos y valles escondidos. Nunca esperaba ver que lo que encontramos cuando llegamos. Se podían ver las torres desde la boca del cañón, a lo lejos desde allí. Los elfos oscuros viven en las cavernas si ellos explotan la mina, pero los enanos habían construido una sala en la parte superior de sus minas. Es una cosa bonita por el exterior. Torres estrechas y puentes arqueados entre ellos. Visiones exquisitas que nunca esperarías en una obra como la de los enanos. Perfectamente horadada en las rocas. Y había un gran dragón de piedra montado encima de la puerta...
 
“Ahí tienes a tu dragón, Esteras” le dije. En el interior no había mucho que mirar, simplemente pared de roca. El portal de entrada era enorme, pero las puertas no estaban. Había un balcón corrido a la vuelta de una gran cantera a cielo abierto... Probablemente el inicio de la mina, que se convirtió en un pasillo. Y justo en el medio había más tesoros de los que te puedas imaginar... amontonados casi como un pajar que había sido aplastado. Y lo que había aplanado se trataba de un dragón de oro enroscado, que ni siquiera lo vimos en un primer momento porque se mezclaba con el resto del oro. Bueno, nos quedamos helados en el lugar .No vimos señales de vida del dragón fuera. El lugar olía a… azufre, pero la mayoría de las minas también. Y ese dragón estaba, simplemente yaciendo allí. Y deben de haber dos millas hasta cualquier tipo de refugio.
 
"'Te dije que era un dragón," susurró Esteras.
"" Shhhhh ", dijo Moraelyn." Mira lo que hay delante de su nariz. "
 
"Yo había estado ocupado mirando su nariz, créeme. Pero había una espada desnuda acostada allí, con toda seguridad.... y la hoja era de metal oscuro que se parecía a tu daga.” Retroceder los dos”, dijo Moraelyn “Voy a tratar de coger la hoja, de todos modos. Si eso no es de ébano, soy una elfa de los bosques. Tal vez el dragón este muerto, o dormido durante el invierno... o tal vez no está vivo en absoluto. Sólo es algo que los enanos hicieron para proteger su tesoro. Al igual que los espantapájaros que los agricultores Nórdicos ponen en sus campos de cereales. En el peor de los casos, le voy a distraer el tiempo suficiente para que tú puedas tener el camino despejado. "
Tenía en mente llevarlo hasta arriba de esto, pero Esteras sacudió la cabeza, y yo estaba un poco avergonzado de ir solo.
 
“Deja todo limpio”,-le dije-. Esa cosa parecía bastante real como para asustarme. Pero Moraelyn arrojó Invisibilidad y se dirigió hacia abajo por la escalera, tan silencioso que ni siquiera yo pude oírlo. Vi que Esteras odiaba dejarlo bajar solo, pero Esteras no podría ni pasar desapercibido ante un mendigo ciego y sordo de un mercado de pescado. Así que preparamos nuestros arcos y pensé que podría intentar lanzar un par de tiros y tal vez tuviera suerte y sacara los ojos si el dragón se despertaba y fuera a por Moraelyn. Esteras y yo nos movimos hasta un lugar donde podíamos llegar rápidamente a una escalera de la torre, por si teníamos que hacerlo, pensando que el dragón no puede entrar allí. Luego ronzamos y miramos entre las rejas. No es que hubiera era nada que ver excepto el dragón acostado. Qué es en realidad mucho que ver, por cierto.
"Entonces los ojos del dragón se abrieron y mi corazón dio un gran salto y luego pareció quieto por completo.
 
"'Ahhhhh! La cena viene hoy a mí," dijo el dragón. "Mira bien mi tesoro, elfo oscuro. No lo vas a robar, ni siquiera lo veras mucho tiempo, pero tus huesos le harán compañía... por siempre.
"Yo no quiero tu tesoro, dragón, sólo la espada que guardas. Te cambio la mía por ella. La mía es más grande." Yo no podía ver a Moraelyn, pero su voz venía de la derecha, cerca de donde estaba la espada. ¡¡Qué estaba prácticamente en la boca del dragón!!
 
"'Tengo una comida y las espadas de ambos. ¿Por qué debería conformarme sólo con tu pobre espada?"
"'Déjame pasar y te conseguiré más oro del que hay abajo."
 
"Tengo suficiente oro." El dragón bostezó y pensé que se iba a tragar a Moraelyn en ese mismo momento, pero él volvió la cabeza... lejos de nosotros. Esteras buscaba conseguir un tiro, pero estaba muy oscuro allí para los ojos Nórdicos y tuvo miedo de golpear a Moraelyn, ya que no podía localizarlo solo por el sonido. "Por supuesto Moraelyn es demasiado inteligente para meterse entre nosotros y el dragón, pero Esteras no era lo bastante listo como para pensar algo tan avanzado. La esclavitud embota el ingenio de algunos aspectos, decía Esteras, y él no había sido libre por mucho tiempo. Podía ver lo suficientemente bien, y me di cuenta por el sonido exactamente donde estaba Moraelyn, pero el tiro estaba fuera de mi alcance.
"El dragón continuó:" Pero hay algo que puedes hacer por mí, elfo, y prolongar tu vida unos minutos más.
 
“Unos minutos más suenan bastante bien en este momento, dragón. ¿Qué quieres de mí?” La voz de Moraelyn sonaba tranquila y sosegada, como si estuviera preguntando si habrá lluvia mañana. Él es capaz de mantener su mente en calma en una situación difícil.
"Tengo dolor de muelas. Están demasiado lejos para llegar a ella con mis garras. ¿Puedes verlo, elfo? El dragón abrió sus fauces para mostrar sus dientes. "El hechizo de invisibilidad que envolvía a Moraelyn desapareció entonces, y pude verle allí de pie mirando hacia arriba en esa caverna de la boca. "Baja un poco la cabeza para que pueda echar un vistazo." Él puso su mano y tiró a un lado del labio superior, y examinó el interior de la encía con cuidado. Lo más asqueroso que nunca he visto.
 
"'Es un absceso. La encía requiere una punción y el diente debe salir. Puedo punzarla si confías en mí con una espada."
 
"¿Y por qué debería confiar en ti, elfo oscuro? No he escuchado nada bueno de tu especie."
“Entonces deberías pasar más tiempo con los Nórdicos. Yo no sería capaz de matarte antes de que me mataras. ¿Por qué debería intentarlo? Escucha, tengo algunos amigos allá arriba. Supongamos que te cazan un buen ciervo hermoso. Yo te extraigo el pus de la encía y puedes dejarme ir y comerte el venado. También puedes comerme ahora, con dolor de muelas y todo eso. "
"'Hssssssss. ¿Qué te hace pensar que tus amigos regresarán una vez que están fuera?
"No son muy inteligentes. Yo pienso por ellos, estarían perdidos sin mí. ¡Buena caza, chicos! Oh, si no pueden encontrar un ciervo, ¿hay algo más que te gustaría? ¿Cerdo, tal vez? ¿Unos cuantos conejos? ¿Nueces? ¿Bayas? " “¡Date prisa!, ¿Quieres? “...Entonces nos hizo señales con las manos para que saliéramos de allí.
 
"Habría sido feliz… Quiero decir que yo soy seguidor de Moraelyn pero yo no veía que muriendo a su lado le trajera ningún consuelo .Habría sido feliz de ser yo el que estaba en el menú, y pensé que él sentía lo mismo. ¡Pero esa gruesa cabeza dura Nórdica no me escuchaba! Dijo que si morir a su lado era todo lo que podíamos hacer, entonces eso es lo que haríamos. Tonterías Nórdicas. Suena bien en una canción, sin embargo.
 
"Así que nos llevó un par de horas conseguir un ciervo y cargar con él. Me imaginé que Moraelyn estaría llenando la panza del dragón ahora, y el dragón estaría encantado de añadir a un ciervo, otro elfo oscuro y un Nórdico para completar su ración diaria. Pero Moraelyn todavía estaba sentado allí, charlando con el dragón. No parecía contento de vernos, dicho sea. Nos dijo que dejáramos el venado y nos fuéramos y él punzaria el absceso, una vez que estuviéramos lejos. Pero dice Esteras que había estado pensando. ¡Oh, maldición!, pensé. Esteras no piensa muy a menudo, y eso es algo bueno, de verdad. Estaba convencido que podía atar una cadena alrededor de ese diente malo, amarrarlo bien fuerte al suelo, y luego el dragón podría darse un buen tirón a sí mismo.
"Al dragón le gustó la idea, por lo que Moraelyn punzó absceso para bajar la inflamación hasta que el dragón pudiera tragar el ciervo con cierta comodidad. Y luego atar una cadena y conseguir sacar el diente. Aquello fue un infierno y un enredo. Sangre y pus por todos lados. Y Moraelyn no tenía hechizos sanadores para detener la hemorragia del dragón y cerrar la herida.
"¡Ah, mmm, bien, muy bien. De acuerdo, Moraelyn, te has probado a ti mismo. Toma la espada y vete."
 
"Moraelyn lo miró." ¿Quieres decir que se trataba de algún tipo de prueba? , dijo. "¿Cuánto tiempo hace que tenias el dolor de muelas?
 
"Largo tiempo ha, como ustedes miden el tiempo, mortales, sin embargo, no es muy largo en absoluto para los dragones. Escucha mi historia entonces: un joven mago desaliñado llegó, con la esperanza de robar mi oro. Yo le cogí en ello, y tuvimos palabras cada vez más duras....y él lanzó un conjuro dirigido a mí. Su lamentable hechizo me afectó poco, y yo lo maté. Pero ummmm... " El dragón miró hacia otro lado brevemente, y luego reanudó su relato. 'El pequeño enano al parecer se había lanzado un hechizo maldito de fabricación casera sobre sí mismo, y cuando le crujía... "El dragón frunció el ceño con fiereza, recordando, y luego continuó: "De todos modos, el dolor sólo se transformó en mal cuando alguien vino a probar por la espada. El mayor dolor se iba cuando me comía al intruso... pero por lo general no, aunque he chamuscado unos cuantos en defensa propia, je, hago flotar un poco de fuego y la mayoría de ellos huyen. Los ciervos son abundantes, es algo desagradable comerte a alguien con quien haya hablado. Ese mago grasiento me dio indigestión durante días. Calambres, retortijones y exceso de gases, incluso para un dragón. Así que nunca el dolor de muelas desaparece por completo. Y las personas que han venido no han sido muy agradables... en definitiva uno de los tramos más desagradables de mi vida. Yo no podía permanecer lejos de las inmediaciones de la espada por mucho tiempo, por supuesto es parte de la maldición. "
"" Podríamos quedarnos por un tiempo, si tu quieres. Somos buena compañía. Yo soy Moraelyn; Mi amigo pelirrojo es Mito, y el hombre grande es Esteras. Todavía me gustaría buscar abajo para encontrar mithril y nunca había tenido un amigo dragón antes.
 
"Me gustaría. Tú tienes buenos amigos, incluso habiéndoles dicho que hay que pensar por ellos. Creo que pueden pensar un poco por su cuenta, y parece que han decidido que eres un hombre que vale la pena, "¡El dragón vaciló por un segundo y se las arregló para mirar esquivo!" Puedes llamarme Akatosh .
 
"Así que nos quedamos un par de semanas. Cazando con el dragón... ¡Ahora esto es una experiencia! Buscando por las minas... no encontramos mucho allá abajo. Pero el dragón nos dio las joyas de su tesoro. Dijo que sólo necesitaba el metal; ellos absorben este en sus escamas mientras descansan sobre él. Así que lo hicimos bien, después de todo. Moraelyn quiso darle la espada a Esteras. Afirmó que habría tratado de matar a ese dragón si no hubiéramos regresado, y que habría sido tostado. Pero Esteras no lo aceptaría. Dijo que el dragón se lo dio a Moraelyn por lo que claramente era él quien debía llevarla. Esteras se llevó el diente con el que hizo la empuñadura que tienes ahora y se la dio a Moraelyn, también. Me dijo que nunca había tenido nada que valiera la pena regalar, y le hizo sentir bien. El está verdaderamente contento de que Moraelyn optara por dártela a ti. "
 
"Creo que Esteras debería tener la espada", dijo Edward. "Él no trató de robar nada. Fue muy valiente volviendo, incluso cuando él no creía que hubiera nadie. Moraelyn trató de robar, le atraparon y luego simplemente trató de convencer de su salida. Vosotros podríais haber muerto a causa de él. "
 
"Eso es justo lo que Moraelyn dijo. Ah, bueno, Esteras quiere su gran hacha más que un sable de todos modos."
 
Edward suspiró. "Me gustaría ser valiente como Esteras. Creo que soy más como tú."
"Sí", sonaba la voz de Moraelyn detrás de él, asustando al niño. "Tarta de lengua, al igual que Mito. No importa. Estaré muy complacido si eres tan valiente como Mito. Y si una vez me haya ido ellos dicen nada mas de mi que 'hizo lo que tenía que hacer", mi espíritu estará en paz ".

Editado por agnir, 28 February 2013 - 12:05 PM.




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