- Recuerda, querido lector, que este relato participa en el Concurso de Microrrelatos, por lo que si te animas a dejar una valoración positiva de él y además escribes literalmente: "le doy mi voto", le estarás votando. Valorar solamente significa explicar brevemente porqué te gustó. Los comentarios que sólo digan: “me gustó” o "le doy mi voto" pero no expliquen el porqué, no se considerarán votos válidos.
Ahora sí, sin más preámbulos, disfruta del relato:
"La Cosa".
En una región, alejada de los grandes reinos, existía una leyenda... la leyenda de la soberbia, la leyenda de “La Cosa”.
Iô era un pueblecito ribereño. Sus habitantes se dedicaban a la pesca de las truchas manchadas para venderlas por toda la comarca. Tan famosa era su pesca que hasta el rey en persona se dejo ver por los aledaños para admirar el proceso de la pesca.
Seguido por todo su séquito: apuntadores, pajes, guardias y un hechicero; el rey aprendió el arte de la pesca de la trucha manchada. Si bien no era un rey muy temido ni despiadado, era bien sabido de su gran conocimiento y astucia.
Pero un día, sin previo aviso, todos los habitantes de Iô murieron. La comarca quedo consternada por el hecho y pronto empezaron a correr rumores. Se habían visto huellas de un animal extraño cerca del pueblo de Iô y varios lugareños de las tierras colindantes aseguraron ver un animal muy peludo de tamaño superior al de un oso adulto deambular por la zona. Entonces se empezó a correr el rumor de La Cosa.
El pueblo de Iô prosperó. Gente de muchos lugares inmigraron al pueblo en busca de trabajo y saber. El anciano del pueblo, lo suficientemente joven para tener fuerza para pescar, se dedicaba a instruir a los nuevos en la pesca, mientras que los mas veteranos ya hacían el negocio.Y por primera vez se hicieron las fiestas de la trucha manchada. Magos, ilusionistas y demás se acercaban ha exhibir sus nuevos trucos.
Todo iba bien hasta que...
-¡¡Socorroooo!!.
Un hombre irrumpió en el pueblo, ensangrentado de pies a cabeza, tropezando y cayendo al suelo hecho polvo. El hombre se quedo medio tendido luchando por erguirse entre gemidos de dolor. Los presentes, sin moverse, miraban estupefactos el horror de aquel hombre tendido en el suelo, al que le faltaba media cabeza. Nunca mas se volvió a levantar.
Todo el mundo estaba en sock. Nadie se movía. Un mago que hacia unos minutos estaba formando dragones de fuego en el cielo fue el primero en moverse. Se acerco al cadáver del desgraciado y lo examino. Tenia todo el cuerpo lleno de arañazos profundos, tan profundos que en el abdomen ya le colgaban las tripas. El mago se giro a los presentes y hablo casi en susurro.
-La Cosa...
Todo el mundo tenia guardado en su memoria colectiva el pasado de ese pueblo y el pánico hizo presa de los habitantes. La gente empezó ha gritar y pegar empujones. La mayoría salieron corriendo del pueblo casi dejándose el alma en el intento. Otros corrieron a refugiarse en sus casas. Y solo unos pocos valientes, o inconscientes, se armaron con palos y hierros para hacer frente a la amenaza.
-¡Gente!.- grito un hombre fornido de entre la turba armada.- Coged fuego y prenderle a las balas de heno del cobertizo local. Hay que disponerlas en la entrada del pueblo. ¡Y si osa cruzarlas nos tiraremos a por ella!.
La turba le respondió con un grito de aprobación enervante.
-Esta noche...- continuo el hombre fornido.- sera la mejor noche para ser recordada como, ¡la noche en que fue abatida La Cosa!.
De nuevo la turba rugió.
El miedo se reflejaba en los ojos de los hombres que a cada segundo se hacia mas intenso.
-¡¡La cosaaaa!!.- alguien grito.
A través del fuego se podía ver una forma enorme con ojos brillantes. Ya estaba en el pueblo, se lo oía respirar, una respiración que hacia temblar a los mismísimos dioses.
De un zarpazo quito la bala de heno en llamas y se dejo ver en toda su plenitud.
El pelo le llegaba hasta el suelo y le recubría todo el cuerpo dejando solo visible la cabeza. Su rostro parecía forjado en una pesadilla: de rasgos duros y musculosos, dientes afilados como cuchillos y un hocico como el de un perro. Sus ojos eran completamente redondos y su pupila, abierta por la oscuridad de la noche, brillaba como la de un gato.
Todo el mundo se puso en guardia y uno de los campesinos se tiro de cabeza a por la bestia. De un zarpazo le hizo que rodar por el suelo sin brazo. La bestia rugió y se puso en disposición de salta hacia la turba.
-¡Alto!.
Todo el mundo se giro en dirección a la voz, incluso al bestia pareció entender el mensaje y detuvo el salto. El anciano del pueblo estaba parado en medio de la calle.
-No le hagáis daño.
Mientra decía esto se aproximo al grupo de hombres, los aparto, y se dirigió a la bestia con paso firme.
-Laemi...-dijo con nostalgia el anciano mirando a la bestia.
La Cosa hizo un gesto agresivo.
-Daa... rii-i...en...
La bestia vocalizo con un tono de voz que hizo estremecer hasta los muertos.
-¡Eh, Viejo, apártese de ahí!.
El anciano se volvió lentamente.
-Ella es una mujer...
-¡¿Que estas diciendo viejo?!, apartate de ahí si no quieres morir con esa cosa.
-Hace tiempo, yo, era un hechicero a las ordenes del rey.- siguió el viejo.- Cuando visitamos este pueblo para ver su famosa pesca de la trucha quede hechizado por la belleza de una mujer... que cosas... Pero no esperaba que ya estuviera prometida con un conde de la zona muy poderoso...
Darien volvió a mirar a Laemi.
-Lo siento...- dijo Darien casi llorando.
La Cosa se erizo aun mas si cabía.
-Gente, ella es Laemi.- continuo el viejo hablando para la turba.- Hija del duque Simoin y prometida del cond...
De un tremendo zarpazo medio cuerpo del viejo salio volando y otro medio se deshizo en jirones por el aire. Acto seguido, la bestia, cargo sus patas traseras y dio un salto hacia la multitud chafando, en el acto, a algunos hombres. La Cosa se lió a mordiscos y zarpazos con la atemorizada y despistada multitud convirtiendo la plaza del pueblo en un dantesco y violento escenario.
Y la historia se volvió a repetir...
“El abuso del poder conlleva malas consecuencias”.
Editado por Imaginista, 03 October 2011 - 09:50 PM.




















