Planeta Kashyyyk:-Tusserk-
Estás sentado en una taberna de tantas que han proliferado durante la intervención en Kashyyyk. La vida te ha tratado bien: atrapar wookies fugitivos no es la gran cosa, pero es un sueldo estable. El ambiente es el de siempre: ruidos insoportables, colegas presumiendo sus logros y la bebida circulando con más velocidad que el dinero. Aunque casi todos son Trandoshanos, hay algunos humanos de mala pinta y un par de duros... no, un duros y un neimodiano. Quizás has tomado un poco de más, pero es una noche para disfrutarla.
En todo caso, uno de tus compañeros trandoshanos ha venido con un interesante trabajo. Se para cerca de la barra, donde estás sentado y comenta al cantinero.
- Escuché que en Ansion está la verdadera acción... están reuniendo a los mejores. Goosk iba a estar ahí, pero el muy idiota perdió un brazo peleando con un Wookie. Si tuviera una nave iría para allá ahora mismo.- Alguien me dijo que hay un trabajo similar en la zona... no tengo coordenadas exactas, pero un tal Gundy está reclutando gente. Es un pirata, pero al parecer está entrando en un negocio jugoso... no me imagino qué sea. El hombre parecía muy convencido, pero también muy reservado... demasiado para mi gusto.Tu bebida está por acabarse...
-Gareth-
Llevas un par de meses en Kashyyyk; los wookies han hecho lo posible por ayudarte a evadir la estricta vigilancia Imperial, pero las cosas no marchan bien... tus intenciones de ayudar a los wookies a combatir la opresión imperial no han sido tan fructíferas como quisieras. Las cosas son difíciles, y aunque has logrado evitar ser detectado, no hay mucho más que puedas hacer. Un líder local, Torshak, ha solicitado hablar contigo.
Recorriendo el planeta has aprendido el idioma y algunas cosas interesantes más, pero tu corazón se llena de tristeza al saber la existencia triste que llevan los wookies bajo el régimen de Palpatine. Aunque aún hay sectores del planeta que luchan, el grueso de la superficie está bajo el yugo de los Stormtroopers. No falta mucho para que el campamento en que te encuentras caiga también. Los árboles inmensos cantan cuando el viento sopla a través de sus hojas y ramas, pero el ajetreo general no te permite escuchar bien el apacible sonido.
Al llegar a la presencia de Torshak, el wookie está terminando una conversación a través de un comlink. No alcanzas a escuchar nada de lo dicho, salvo la despedida.
-Shriwook-Bienvenido, Gareth... mucho me temo que hay un batallón de soldados marchando en esta dirección. Este lugar ha dejado de ser seguro para ti. Tendrán apoyo aéreo de los mercenarios... no podremos resistir. Pero hay una oportunidad para que escapes. Un pirata llamado Gundy ha estado reclutando gente, y uno de sus hombres vino. Un par de nosotros irá con ellos... parece que van a unirse a un levantamiento contra el Imperio. Me gustaría que fueras con ellos. Te llevarán a un lugar seguro, y tal vez puedas serles de utilidad. Nuestra lucha está por sofocarse... si te encuentran aquí se acabará toda la esperanza. HAciendo una pausa, el enorme wookie se vuelve y mira con melancolía a su alrededor. Luego, esa nostalgia se convierte en furia.
Esos Imperiales caerán... un día caerán. Pero no será hoy, y no seré yo quien los derribe. Tú, amigo, hasta donde sé eres el último Jedi que queda. Debes sobrevivir.Corellia-Leonic-
Estás llegando a la casa de seguridad del grupo con quienes has estado reuniéndote; La Pica Rota. Aunque aún no han llevado sus palabras a la acción, puedes ver que una semilla de organización está creciendo poco a poco. Quizás sea tiempo de hacer tu movida en el grupo... la reunión de hoy lo decidirá.
La ciudad de Tyrena nunca cansa tus ojos... es un lugar hermoso, y el atardecer le sienta bien a la arquitectura. Los edificios elegantes, sin embargo, los comienzas a dejar atrás, y te adentras en callejones oscuros. Al llegar al lugar indicado, te preguntas si el esfuerzo vale la pena. Un nautolano abre la puerta con demasiada precaución, te mira y te apunta con un pequeño blaster.
Eres Leonic, ¿cierto? Tras una rigurosa inspección, te permite el paso. La sala a la que entras es humilde, cosa que ellos creen les ayudará a mantenerse anónimos. Hay unas cuantas sillas vacías, y te sientas en una, rodeado por una docena de participantes. Varios compañeros que comienzan a reconocerte y confiar en ti te saludan.
Al principio la discusión es la de siempre: que si pasa tal o cual ley, que si la esclavitud en Kashyyyk, que la injusticia. Pero la cosa se pone interesante cuando alguien menciona el nombre de Gundy. Un apasionado Ithoriano comienza a hablar en voz muy clara.
Les digo que Gundy es la persona que esperábamos... recién ayer me contactó. Están a la caza de líderes potenciales para un movimiento revolucionario. ¿Se dan cuenta? ¿Cuánto tiempo hemos discutido este asunto? Hemos analizado y hablado de las políticas destructivas del Imperio, !pero este es el momento de pasar a la acción! Un humano, Aldor, amigo cercano tuyo, habla. Sabes que no es el líder del grupo, pero es de los pocos que le conocen personalmente.
G* ha dicho que antes de apoyar a Gundy deberíamos hablar con él. Propongo que enviemos a uno de nuestros miembros en nuestra representación. Y propongo que sea Leonic. Confío en él, y sé que su juicio bastará para G*. Luego, mientras el resto del grupo considera la idea, Aldor se te acerca y murmura:
Esta es tu oportunidad, Leonic... G estará satisfecho si aceptas esta misión, y pasarías a ser parte del mando de Pica Rota. Conocerías a G y pasarías a tomar las decisiones con nosotros. Puedes hacer la diferencia, Leonic.El resto de la gente te mira, en espera de que digas algo.
*Alias del líderPlaneta Ord Mantell:-Brex-
Hace unos días conseguiste información de un trabajo interesante; bien pagado al menos. El punto de reunión es una vieja taberna en Ord, planeta al que acabas de llegar. Después de aterrizar en el puerto, observas el lugar. Puedes ver que el lugar está casi abandonado... la aparición de mejores puertos en planetas más interesantes ha provocado un declive en la actividad de Ord Mantell, pero al menos sigue funcionando, es barato y no hay muchas normas de seguridad. El paraíso de un cazarrecompensas como tú.
En cuanto llegas al punto de reunión, atravesando callejuelas vacías y en mal estado, te encuentras con un lugar de los que suele frecuentar tu gremio... o al menos la parte orgánica de tu gremio. Ruido, música cuyos acordes van disparejos respecto de tus exactas mediciones y bebidas que no puedes consumir. Un cantinero te mira y piensa en decirte que salgas, pero luego deja de lado la idea, al ver tu electrovara.
Tomas asiento, y esperas que tu contacto aparezca. En eso llega un humano, demasiado pulcro para ser un mercenario. Quizás un soldado, o un oficial.
- Brex, me imagino. Por favor acompáñeme. Te dice el hombre, mientras te guía hacia un cuarto trasero. En él, ves a varios cazarrecompensas, y a un hombre metálico sentado en una esquina.
-Silver-
Este es el momento que esperabas... la oportunidad de probar que tu entrenamiento ha servido de algo. Miras a tu alrededor, ignorando la grosera y tosca taberna que te rodea. ese lugar es un buen reflejo de lo que es el planeta en que estás... olvidado, aburrido... sucio. Aunque apenas llevas un par de días en ese sitio, como escala de tu anterior misión, ya empiezas a estar harto.
Ahora mismo estás sentado a la mesa en un cuarto trasero en el local, y contigo hay un puñado de cazarrecompensas... incluyendo a un tal Bobba Fett. Aunque su padre fue un hombre famoso, el joven Bobba aún tiene cosas que probar, aunque ya ha hecho algunos 'arrestos' interesantes, y se cuentan historias que parecieran dignas de tomarse en cuenta. En eso, llega un último cazarrecompensas... un droide.
-Brex y Silver-
Saludos, caballeros. Soy el capitán Balen Undarrill. Requerimos a algunos de ustedes para una misión. Aunque yo mismo desconozco su naturaleza, puedo prometerles una paga generosa. Catorce mil créditos a cada uno... la mitad antes de partir y la mitad al terminar...Bobba Fett se levanta, indignado y camina hacia la salida.
Yo no trabajo por menos de treinta mil. Al verlo irse, el resto duda. Silver, que está en una misión más importante y sabe que más allá del dinero su propio futuro está en juego, no puede renunciar. Brex, por su parte, escucha el resto del asunto.
Sé que necesitarán una nave para participar, de modo que aquellos que no la tengan pueden retirarse. Y, también sé que tendrán que capturar a un Jedi.La última frase pone a todos alertas. Un Jedi. Capturar a uno significaría una verdadera plataforma para subir en el panorama de la Galaxia. Brex comienza a analizar la idea, mientras uno de los cazarrecompensas, un Bith, pregunta:
¿Dónde es el trabajo? ¿El Jedi está solo?No sé donde está... ni si está solo. Lo que sé es lo que ya les dije. - responde el capitán. -
Aquellos interesados recibirán el resto de la información en Ansion. Así que... ¿alguien?