Saltar al contenido

Más en DLAN: Nuestras Traducciones | Otras Traducciones | Mods y modding | Revisiones y Guías | Videojuegos | Arte | Literatura | Rol y Rol por foro e IRC | Mapa de la web
Foto

Garras en la oscuridad


  • Por favor, ingresa para responder
1784 respuestas al tema

#1 positronic

positronic

    Señor del átomo

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5106 posts

Posteado 23 June 2009 - 12:41 AM

Todo está muy oscuro. Vanesa (Locoluca) oyendo unos ronquidos, se despierta y ve que está en un cuarto muy pequeño y sin ninguna luz, aunque puede discernir que hay mas gente durmiendo. Una ligera brisa marina se cuela por algún sitio, y hace que Vanesa estornude. Todos se despiertan, y se miran extrañados los unos a los otros, sin saber que hacen en esa habitación. Pero su sorpresa aumenta al ver que la habitación no tiene puerta, sino que tiene barrotes. ¡Están prisioneros! Cinco desconocidos, con sus ropas sucias y hechas jirones y desarmados, que no saben como han llegado hasta ahí. No saben cuanto llevan sin comer ni beber ni porqué están encerrados.

Al ver que los prisioneros despiertan, dos guardias se les acercan. Epelardo (Bragolsul) les pide agua, pero no le hacen ni caso. Geovar (Positronic) les pregunta qué ha hecho para estar preso, pero los guardias no saben nada, solo les dicen que no tardarán en ser ahorcados. A todo esto, Terodar (Saemon) empieza a preguntar, con aires de grandeza, si saben quien es él. Mientras, Keane (Migusa) está asustada y sin saber qué hacer.

De repente se oye una explosión muy fuerte y sentís una fuerte sacudida. Todos caen al suelo aturdidos debido a la explosión. Está todo lleno de polvo y oís unas voces gritando, y multitud de pasos que se dirigen desde lejos hasta el edificio que estáis. Parece un pequeño ejército a la carga. Uno de los guardias está muerto, pero el otro sigue vivo aunque está levemente herido. Cada vez los pasos se oyen mas cerca. Ahora hay algo más luz, ya que parte del techo del pasillo se ha desplomado, pero es de noche. El guardia que queda vivo se pone de pie, a tiempo para girarse y ver como entran tres hombres por la puerta principal de la prisión. Van vestidos como bandidos, como fugitivos que no han podido pasar por el sastre en mucho tiempo. El primero que entra dispara su ballesta y mata al guardia sin que este tenga tiempo de reaccionar. Los tres hombres se acercan por el pasillo hacia los prisioneros, pero se detienen justo en la celda anterior. Cogen el manojo de llaves, abren la puerta de una celda de la cual sale un hombre corpulento, de estatura mediana, que viste como los otros.

- Gracias chicos, llegáis tarde. Vámonos – les dice, mientras sale de la cárcel sin mirar atrás.

Los otros tres se quedan y observan a los cinco desconocidos que están presos en la celda de al lado. Los prisioneros les piden que les saquen, mientras que los recién llegados se lo piensan. Viéndolos más de cerca, se puede distinguir que por las ropas que llevan podría tratarse de piratas. Al final deciden abrirles la celda a los cinco desconocidos, pensando en que así serán una distracción para los guardias de la ciudad que de seguro están a punto de llegar. Una vez fuera de la celda, cogen algunas armas y se dirigen hacia el oeste, ya que los piratas les han dicho los guardias vendrán por el norte y por el sur y el este solo hay mar. En su huida, ven que una docena de guardias con antorchas y espadas se acercan desde una pequeña ciudad situada al norte, así que aceleran el paso. Pero los guardias conocen la zona y no están en mejores condiciones físicas que los prófugos, así que logran darles alcance cerca de un edificio que encuentran. Tras una pequeña refriega, logran escapar y se esconden en el edificio, que ven que es un cementerio. Sus perseguidores esperan fuera, ya que parece que no se atrevan a entrar al cementerio… Y sus motivos tienen. Escondidos en medio del cementerio, los fugitivos ven que la tierra a su alrededor se remueve en algunos puntos, y se oye un extraño cántico al fondo del cementerio. Se trata de una voz sepulcral que hiela la sangre con solo oírla. Aterrados, ven que una multitud de zombis les rodea. Luchando por sus vidas, van reculando hacia un lado del cementerio para intentar escalar la pared y huir de esa trampa mortal. Cuando están intentando escalar la pared, los zombis van cayendo uno a uno como si la fuerza que les dio vida se esfumara de la misma forma que llegó. Entonces ven unas figuras de pie sobre una de las paredes del fondo del cementerio y oyen lo siguiente:

- ¡Tienes que aprender a hacerlo mejor! Tus zombis son lentos y débiles, y no has podido aguantar el hechizo el tiempo suficiente.
- Yo... lo siento, pero es que sin mi vara, eran muchos zombis a la vez...
- ¡Cállate, nunca hay excusa! La próxima vez hazlo mejor, vámonos."

Ambas figuras, vestidas con túnicas de mago de color negro, desaparecen de la vista de los asustados fugitivos. Uno era mayor, pero el que invocó a los zombis parecía bastante joven.

Durante todos los combates en que se han visto envueltos, el único que no ha peleado ha sido Terodar, el cual se ha escondido o ha echado a correr a la menor ocasión. En cambio el resto han luchado con todas sus fuerzas ya sea con la espada (Epelardo y Vanesa), el arco (Keane) o con proyectiles mágicos (Geovar). Terodar a lo que se ha dedicado es a tirarle piropos a Vanesa (principalmente “mi amazona”) y a Keane (“arquera indómita”) a tratar al resto con cierto aire de superioridad. Una vez están todos encima de la pared del cementerio, una fuerte discusión estalla entre Vanesa y Terodar, harta ella de que no la llame por su nombre. Al final Vanesa agarra por el cuello a Terodar y lo acaba dejando caer otra vez dentro del cementerio, pegándose él un buen golpe en el culo al caer.

Tras otra refriega contra los guardias, logran capturar a uno con vida, el cual les dice que el conde puede saber porqué han sido encarcelados. También les dice que en la ciudad hay una taberna y al oír esto Epelardo se va caminando hacia allí. Después de que Vanesa decapite al soldado, todos siguen a Epelardo hacia la ciudad. Llegan por la mañana y ven que se trata de un pueblo pequeño donde la mayoría de gente es muy pobre y se dedica a la pesca o a la agricultura. Las casas son viejas y de poca calidad. En cuanto encuentran una fuente, se ponen todos a beber, para saciar su sed. Como Epelardo mete la cabeza de Terodar dentro de la fuente, un ciudadano les advierte de que si arman alboroto llamará a la guardia de la ciudad, así que deciden ir a la taberna.

Así que el pequeño grupo se dirige hacia la taberna, donde se dan cuenta de que no tienen dinero suficiente para pagar por la habitación y la comida, así que el tabernero acepta como pago una de las espadas que saquearon a los guardias. Al ver la espada, el tabernero se queda como trastocado.

Poco después de entrar en la habitación (todos menos Vanesa que se queda por la calle) aparece el tabernero con un par de hombres corpulentos vestidos de negro (como si fueran asesinos profesionales) y con espadas largas. El tabernero está completamente seguro de que han matado por lo menos a cinco guardias, ya que el tipo de espada que le han entregado es exclusivo de los guardias y no se pueden conseguir de otra forma. Además también sabe que hubo la noche anterior un incidente en la cárcel y que alguien escapó. Keane y Epelardo empiezan a contarle un montón de mentiras y excusas, aunque no logran convencerlo. Al final, optan por darle la razón al tabernero. Al oir la verdad, el tabernero se presenta como Kian y confiesa ser colaborador de los piratas y de otros grupos de la resistencia que están en contra del conde. Explica que están en una isla alejada del continente, que es la única parte del reino en la cual aun existe la esclavitud y que probablemente ellos mismos fueran traídos a la isla para ser esclavos del conde. Les cuenta también que el verdadero sucesor del anterior conde es el pirata que estaba encarcelado en la celda contigua a la suya y que fue liberado tras la explosión. Y por último les ofrece un trato: que maten al conde y así podrán conseguir su libertad, puede que incluso consigan un viaje en barco para volver a sus tierras. Los aventureros aceptan, así que Kian les da un mapa y les explica como llegar al castillo del conde. También les deja bien claro que allí no entra cualquiera, que deberán pensar en algo para poder entrar sin levantar sospechas. Finalmente deciden que las dos chicas entrarán al castillo como concubinas del conde.

Imagen posteada
(Mapa de la isla)

Después de hablar con Kian, duermen todos un rato. Al despertarse, el tabernero entra en su habitación con un guerrero herido. Se trata de Jacko (Boromir) que viene de explorar la zona del castillo junto a dos compañeros. Les tendieron una emboscada y solo él ha logrado sobrevivir. Geovar y Kian lo curan, y Jacko les acompaña como guía en su viaje hasta el castillo. Por otra parte, Terodar está gravemente herido y se queda en la taberna reposando y Epelardo se queda con él para vigilarlo.

Pero primero se dirigen a la ciudad del centro de la isla para conseguir trajes de calidad para las chicas y poder entrar como meretrices del conde en el castillo. Cuando llegan a la ciudad, ven que se trata de algo muy distinto al pueblo que han estado antes. Allí las casas son de piedra y la gente que ven va mucho mejor vestida. Se trata de artesanos y comerciantes con un nivel adquisitivo alto. Es de noche, y Geovar, Vanesa y Keane se dirigen a la plaza a ver si el sastre está abierto. En cambio Jacko va a la taberna, y allí hace contactos gracias a los cuales las chicas podrán ir de concubinas para el conde. Pero a cambio Haka (Ned Flanders) debe acompañarlas para asegurarse de que van al castillo, y para que las dejen entrar.

De camino al castillo, los aventureros ven un enfrentamiento. Unos cuantos soldados se están enfrentando a un grupo de esqueletos liderados por los nigromantes que vieron con anterioridad en el cementerio. Cuando estos se dan cuenta de su presencia, mandan a dos esqueletos muy poderosos en su contra. Una vez logran reducir a los esqueletos, el grupo de soldados ha sido derrotado, y los cuerpos han desaparecido. Quedan signos de lucha (sangre, pisadas, armas rotas), pero ni rastro cuerpo alguno.

Cuando llegan al castillo con los trajes hechos por el sastre, las chicas son llevadas a la habitación del conde mientras que los tres chicos están encerrados en una habitación. Ellos intentan escapar, fingiendo un ataque al corazón. Cuando los guardias entran en la habitación en que están los tres, logran reducirlos sin problemas y salen al pasillo. Por otra parte, el conde está con las dos chicas. Ellas, sin un plan bien definido, atacan al conde cuando está medio desnudo en la cama, encima de Keane que está casi desnuda. Es Vanesa la que también con poca ropa intenta romperle una silla en la cabeza, pero el conde resulta ser mucho más resistente de lo que esperaban. Éste llama a sus guardias y todo el grupo es hecho prisionero. Pero el conde en vez de matarlos, prefiere sacar algo útil de ellos. Sabe que el nigromante de la torre del noroeste le está suponiendo un problema cada vez mayor y que ninguno de sus hombres es tan valiente como para ir a la torre y enfrentarse con él. Así que obliga al grupo de intrépidos aventureros a dirigirse hacia la torre del mago oscuro para acabar con su vida. Los cinco van con un grupo de soldados y un mago de confianza del conde, pero estos se quedan a cierta distancia de la torre.

Cuando llegan a la torre, se enfrentan con todo tipo de criaturas de espanto. Gárgolas que custodian la puerta, esqueletos con arcos que tratan de impedirles subir las escaleras, cientos de extremidades putrefactas que surgen de las paredes para cortarles el paso,… pero lo que mas les repele es una especie de gólem gigante formado por trozos de los cuerpos de los soldados que desaparecieron cerca del castillo. Después de vencer todo tipo de adversidades, logran llegar a la sala en que se encuentra el nigromante. Pero el que les está esperando no es el maestro, sino su aprendiz. Luchan contra él y consiguen vencerlo, pero salen malparados de dicha lucha.

Sin perder tiempo, vuelven tras sus pasos para reunirse con los soldados del conde y con el mago. Pero cuando están cerca oyen los ruidos de una batalla. Se trata del mago del conde (Singard) y uno de los guardias llamado Ajax Avalos (Antares) contra el maestro nigromante. El resto de soldados están muertos. Pero el nigromante al ver que vienen más rivales desaparece. Singard les ofrece ir al castillo para que el conde les de su carta de libertad. Pero Vanesa y Haka no se fían, así que no van al castillo. Él espera a sus compañeros por el bosque cerca del castillo, mientras que ella se va a la ciudad. El resto si que va al castillo y recibe una carta que certifica que son libres. Avalos recibe las felicitaciones del conde por el trabajo realizado a lo largo de muchos años, y es liberado del servicio y gratamente recompensado.

Antes de marcharse, el conde les ofrece a todos un trabajo que dice que estará muy bien pagado: matar al jefe de los piratas. Estos aceptan (todos menos Vanesa que está en otra parte) y siguen a Singard que les conduce al norte donde un barco les espera para ir tras la pista de los piratas. Pero cuando a más de mitad camino de coger el barco, vuelve a aparecer el nigromante que busca venganza por su aprendiz muerto. En un ataque de furia, les lanza docenas de mortíferos proyectiles mágicos a la vez mientras Singard haciendo acopio de fuerzas logra detenerlos levantando una barrera mágica. Pero ello le implica gastar todas sus energías y no poder contraatacar, así que todos retroceden hasta buscar refugio en unas piedras que hay cerca. Una vez allí, Geovar y Singard atacan al nigromante con proyectiles mágicos estando a cubierto por las rocas con forma de menhires.

Por otro lado, Vanesa se ha dirigido al pueblo para ir en busca de Kian y unirse a los piratas. Pero se lo encuentra de camino en compañía de Terodar, Epelardo y uno de los misteriosos hombres de negro. Estos la acusan de haberlos traicionado ya que los soldados han descubierto que Kian está en la resistencia y le han quemado la taberna. Vanesa se excusa diciendo que no fue ella quien contó que Kian era quien les mandaba a matar al conde, y logra convencerlos para que vayan en busca del otro grupo. Así que se dirigen al castillo y siguen el rastro hacia el norte de Keane, Geovar, Haka, Jacko, Avalos y Singard. Cuando logran acercarse a ellos ven que se están enfrentando al nigromante.

En el intenso combate mágico, las rocas tras las que se han escondido aguantan las fuertes explosiones de los proyectiles del nigromante, pero empiezan a recalentarse y desprender un brillo muy extraño. Los acorralados combatientes ven que unas extrañas runas están apareciendo en las piedras. Tras esto, la oscuridad les rodea por completo…

----------------------------

Cuando los cinco aventureros fueron de pronto absorbidos por el poder del extraño portal, se vieron teletransportados cómo si viajaran a través de un túnel mágico semitransparente sobrevolando el océano a gran velocidad. Así estuvieron unos minutos hasta que al final vieron bajo sus pies una masa que podrían haber identificado como tierra, pero la velocidad era tal que antes de planteárselo ya estaban en el suelo junto a un portal de aspecto similar al que habían dejado atrás hace unos instantes.
Al levantar la vista vieron que se encontraban en un lugar muy diferente: Estaban en medio de una florida selva. Las plantas eran verdes y altas y oían sonidos de pájaros que no podían identificar.
Cuando se les pasó el aturdimiento, Avalos se adelantó y se alejó del portal. Los demás le siguieron, no obstante no pudieron hacer muchos pasos hasta que oyeron un par de voces masculinas murmurando algo en una lengua incomprensible. Cuando se dieron cuenta, estaban rodeados de hombres con arcos y flechas apuntándoles. Tenían tez oscura, el pelo negro, los rasgos finos y una nariz delgada y larga, sin bello alguno en el rostro en ninguno de ellos. Vestían telas repegadas al cuerpo de colores entre rojo y amarillo y unos cascos con forma de cabeza de águila, de metal dorado. Uno de ellos se fue y volvió con un séquito de hombres con armaduras, formadas por pequeñas placas unidas, de color dorado. Portaban lanzas, una veintena de ellas, que los apuntaban. En el pecho de la armadura lucía un semicírculo por la mitad inferior, partiendo del pecho, que proyectaba unos rayos ondulados hacia el vientre de la coraza emulando a un Sol. Sus cascos dorados tenían, en estos, formas de la cabeza de una pantera o similar felino, cuyas fauces parecían contener las cabezas que protegían. Sus morenos rostros solo se veían endurecidos por una línea negra que reseguía sus párpados inferiores, terminando en una especie de gran lágrima acabada en punta alargada hasta la mejilla. Los aventureros se vieron obligados a rendirse. Los esposaron con una especie de esposas que hicieron un “clic” al cerrarse, tras el cual notaron un leve pinchazo, no más que una molestia, en una de las muñecas.
Los llevaron hasta un campamento formado por tiendas de campaña de telas negras y rojas. En ella se encontraba el resto del extraño destacamento.
No pasó mucho tiempo hasta que llegó el líder del grupo. Llevaba una armadura similar a los lanceros, pero más ornamentada, amén de una máscara metálica que mostraba un rostro serio y amenazador además del casco de pantera. Pero lo más singular es que venia montado sobre una pantera negra de grandes dimensiones cómo montura, más alta y robusta que una pantera corriente, sobretodo lo concerniente a las piernas. Se bajó y se quitó la máscara: Tenía la cara pintada también de forma similar, pero además una banda roja bajo las negras del párpado inferior. Estuvo hablando con el que estaba al mando del grupo que encontró y arrestó a nuestros aventureros, intercambiando impresiones en su lengua. Los miraban como si fueran seres de otro planeta.
Después de eso algo pasó, una alerta, se fueron y dejaron solos a nuestros personajes atados a un árbol, vigilados solo por tres guardias de aspecto jovial. Parecían tener ganas de divertirse, pues desataron a Geovar y Haka mientras los rodeaban. No obstante Haka desató a Jacko y entre los tres aniquilaron a los insensatos guerreros. Justo después volvieron los soldados del campamento entre gran alboroto. Los acompañaban, además, unos guerreros con casco en forma de calavera que parecían malheridos, ya que los llevaban en volandas. Volvieron a apresar a Geovar, Jacko y Haka y les vendaron los ojos.
Más tarde, un grupo de soldados, llevados por el jefe del destacamento que antes vieron, los llevaron por un camino a través de la selva hasta llegar a una vía empedrada. Desde allí bajaron por un valle hasta llegar a lo que parecía un núcleo urbano: un pueblo. Había un par de edificios centrales de piedra. Uno con un gran crestón y otro con un gran patio visto desde lo alto. El resto eran casas cuadriculadas de formas blancas alrededor de las cuales se congregaban cabañas hechas con cáñamo, dando un toque marrón a la escena. Junto al pueblo pasaba un río que formaba canales justo por la zona del cauce contigua a la urbe. Por las zonas de chinampa que se formaban entre esos canales cultivaban maíz, y estaban surcados por canoas largas y estrechas.
Al entrar en el pueblo pudieron observar que estaba habitado por gente de aspecto similar a los que habían visto hasta ahora, pero llevando ropas sin armazón alguno ni la cara pintada. Los hombres llevaban su pelo negro, algo largo, recogido en peinados curiosos, y las mujeres lo llevaban largo, en una trenza o bien en peinados aún más extravagantes. Estas también llevaban un pendiente en la nariz y orejas. Las ropas eran largas y de colores apagados de colores claros a rojizos. Todos, adultos y niños, los observaban con asombro mientras se internaban en el pueblo escoltados por los soldados.
Los llevaron a un edificio de piedra, el del crestón, la entrada a cuyo recinto estaba custodiada por otros soldados. Dentro un pequeño patio y un edificio de piedra en el que entraron. En su interior: una sala que parecía la de un templo, al fondo del cual se encontraba una estatua de un hombre sentado, con las piernas cruzadas, y la cabeza de serpiente. No muy lejos había un hombre con túnica roja, de cabeza rapada, salvo una gran coleta, y la cabeza extrañamente ovalada. El líder de los soldados que escoltó a los aventureros se dirigió a él y le susurró durante un tiempo. Seguramente lo que había ocurrido. Al rato el hombre con túnica se giró hacia ellos y pronunció un conjuro que hizo que de pronto entendieran todo lo que decía. Les contó que se llamaba Kamurutna: un sacerdote de la orden rubí, salvaguardante de los preceptos de Keiek enviado desde la capital. Les contó que era curioso lo que le habían contado sobre cómo unos individuos de aspecto y ropajes extraños, hablando un idioma desconocido, llegaron desde el círculo de piedras ( el portal) en ruinas que hay en la selva. Les contó que esos portales son antiguos y que ya estaban ahí desde que se tiene memoria. Les dijo que son unidireccionales, puesto que ese portal solo lleva a uno a muchas millas al suroeste del continente y este, a su vez, a otro mucho más alejado. Nadie sabe de cual portal era destino este del que vinieron, pero sin duda era del que provenían los cinco aventureros. La orden a la que pertenecía Kamurutna estaba había estado intentando averiguar donde estaba este portal, si es que existía. De este modo enseñó este mapa a los cinco viajeros:

Imagen posteada

en el que el punto rojo era donde se encontraban ahora mismo y se nombraban los principales continentes conocidos, pero los cinco personajes no supieron ubicar la isla de la que venían en las desconocidas tierras que mostraba ese mapa. Supusieron que debían de estar a muchísimas millas, en tierras ignotas. Era una lástima. No obstante Kamurutna les propuso un trato: Cómo habían podido observar, se hallaba apostado un pequeño destacamento de soldados no muy lejos de allí que andaban buscando algo…o a alguien más bien. Eran órdenes directas de la emperatriz: tenían que encontrar y capturar a un grupo de soldados rebeldes que se escondían en algún lugar de aquella selva. El problema es que estos eran unidades de elite bien entrenadas, así que resultaban duros de pelar en sus incursiones por la selva, tras las cuales desaparecían y volvían a su escondrijo. La emperatriz quería llevar el asunto con discreción, de modo que no podía enviar más soldados desde la capital a pesar de las bajas que ya habían sufrido los allí llegados. Estaban desesperados. De modo que les propuso esto: si conseguían internarse en la selva, encontrar la guarida de los rebeldes y luego volver para informar de su posición sin ser vistos les ayudaría a abrir el portal para que pudieran volver a la isla de la que procedían (y así de paso conseguía descubrir las tierras de las que proviene el flujo del portal). Esta vez podría hacerlo si le daban un objeto de los aventureros y que por tanto hubiera estado en el lugar de origen. Con la ayuda de eso podría invertir el flujo unidireccional en el que se movía el túnel del portal a través del eter mágico para devolverlos a su tierra. Nuestros héroes estaban apresados, no tenían elección, de modo que accedieron. Kamurutna les entregó 30 granos de cacao a cada uno (que al parecer era la moneda que ellos utilizaban) para que comprasen las provisiones que creyeran que necesitarían durante su viaje.
El líder del destacamento de soldados, que dijo llamarse Guejiramutraru, los guió hasta el otro edificio de piedra del pueblo, que contaba con un gran patio, que resultó ser el cuartel de los soldados. Allí les enseñó sus aposentos. Luego les dejó libres por el pueblo durante un tiempo, eso sí, seguidos en todo momento por un soldado que los vigilaba. Estuvieron comprando alcohol, y Jacko cayó redondo al suelo después de beber la bebida más fuerte que tenían en unos pocos tragos, de modo que lo llevaron a la cama en el cuartel. Al día siguiente estaría bien. Luego nuestros héroes estuvieron comprando provisiones en el mercado del pueblo. Geovar compró savia de Ceiba panzuda: una poción con propiedades curativas, así cómo un antídoto para las picaduras de unas arañas venenosas que, según decían, se encontraban en lo más profundo de la selva (por si acaso). Luego de estar un rato bañándose en las termas y de cenar en el cuartel (en una habitación aparte de la de los soldados) se fueron a la cama para descansar. Un duro día les esperaba.

-------------------------------------------

Al día siguiente un sonido os despierta: Es el que produce una especie de trombón pero de un sonido más grave y bajo, casi cómo el que produce un druida en trance o similar. El sonido se prolonga acabando en un remate algo más agudo y acto seguido crepita algo similar a un gong, pero más agudo. Suponéis que se trata del "despertador" que tienen aquí para el pueblo.
Poco a poco os vais desvelando cuando un soldado entra en la habitación (sin armadura aún) y dice:

"¡Arriba, extranjeros! Honikameru ya asoma por el horizonte en su renacimiento." [La h subrayada se pronunca cómo h aspirada]. Suponéis que se refiere al Sol, así que todos os levantáis.

Jacko se levanta con fuerzas renovadas, y ya se siente mejor (salvo que tiene el blanco de los ojos algo amarillento). Todos os habeis recuperado por completo de las fatigas que habeis vivido hasta ahora.

El soldado hace ademán de que le sigáis.

Editado por positronic, 11 March 2010 - 03:54 PM.


#2 Wolfen

Wolfen

    ...

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 4806 posts

Posteado 23 June 2009 - 12:25 PM

Geovar

Entre sueños Geovar oye un extraño sonido, que no logra reconocer. Al despertar, se da cuenta de que es algún tipo de instrumento que usan como despertador... Lo usan unos extraños de los cuales nunca había sabido nada, pero que ahora misteriosamente ha ido a parar a sus tierras. Tan lejos de su hogar que desconoce como volver, Geovar se levanta, resignado.

Entonces un soldado entra en la habitación en que están todos y hace además de que le sigan.

- ¡Arriba, extranjeros! Honikameru ya asoma por el horizonte en su renacimiento.


- Ya va - responde Geovar mientras se despereza. Pero antes de seguirlo hecha un vistazo para ver si todos sus compañeros están bien. Por lo que parece Jacko ya ha recuperado el sentido, aunque probablemente tenga una buena resaca. Al ver que el resto están todos bien, Geovar sigue al soldado en cuanto todos estén preparados.
"No dejes ninguno vivo, no merecen vivir."








Saludos, Wolfen.

#3 Antares

Antares

    El hombre cerilla en la viga

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5278 posts

Posteado 23 June 2009 - 03:33 PM

Avalos se despierta estirazandose y gritando bostezando. Se pasa la mano por la cara de forma brusca y ruda intentando desperezarse. Delante suya, uno de los simpáticos guardias les esperaba para ir a algún sitio. Avalos espera que sea para hacer algo de ejercicio. Esa idea le anima, por lo que enseguida recupera las energías.

Bueeeeeenoooooooos díaaaaaaas genteeeeeeeee

Se acerca al guardia y le echa el brazo por encima en modo amistoso.

Espero que vayamos a desayunar ¿no? Me muero por una cerveza o algo de vino

Avalos sigue sin rechistar al guardia, andando con grandes zancadas con las manos cruzadas sobre la cabeza mirando a todo a su alrededor.
Imagen posteadaAjax Avalos
Exp. total: 80+12
Exp. sin gastar: 12
Cacao: 15
Mo: 100
Mp: 0
Mc: 0


P. vida: 50/50

Atributos
Fuerza 10
Resistencia 10
Destreza 10
Inteligencia 6
Percepción 4
Iniciativa: 14
Ataque: 16
Defensa: 20
Distancia: 15
Habilidades
(F) A. Melee 6[25]
(D) A. Distancia 5[15]
(I) Supervivencia 5[15]
(D) Atletismo 3[6]
(F) Pelea 3[6]
(I) Fauna 2[3]
(D) Cabalgar 2[3]
(D) Escalar 1[1]
(D) Nadar 1[1]
Ropa
Botas
Camisa
Gambesón
Calzones
Calzas
Mitones
Cinturón
Brazalete

Mochila
Flecha x36
Piedra de afilar
Cuerda
Manta de viaje
Antorcha
Comida x4 días
Cantimplora x2 [4/4]


Bolsa - Cinturón
Baraja de cartas
Pipa de fumar
Grano antídoto x2






Armas
Maza de Armas
Espada Corta
Arco corto

Armadura





Editado por Antares, 23 June 2009 - 03:39 PM.


#4 Migusa

Migusa

    Antediluvian

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 1188 posts

Posteado 24 June 2009 - 03:22 AM

Keane:

Keane se hacía la remolona hasta que escuchó gritar a Ávalos. Escucharlo hablar a recién despierto no es para nada agradable...
Finalmente se levanta, se estrega los ojos, y sigue al resto del grupo.

(En breve pondré mi inventario)

#5 Wolfen

Wolfen

    ...

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 4806 posts

Posteado 25 June 2009 - 12:04 PM

Geovar

Al oir los gritos de Avalos mientras acaba de levantarse, Geovar murmura:

- Por dios, ¿era necesario gritar tanto?

Ante una posible respuesta de Avalos con gritos igual de fuertes o aun más, Geovar hace lo mejor que se le ocurre para que no le estalle la cabeza: taparse las orejas con las palmas de las manos.
"No dejes ninguno vivo, no merecen vivir."








Saludos, Wolfen.

#6 positronic

positronic

    Señor del átomo

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5106 posts

Posteado 25 June 2009 - 02:00 PM

El soldado se queda unos instantes inmutable mirando a Avalos mientras Geovar se queja del ruidoso tipo. Acto seguido hace un movimiento brusco con el hombro para apartar el brazo de Avalos de encima de su cuerpo y dice:

Callaos y seguidme. No hay tiempo para chachara.

Todos le seguís, incluido Jacko y Haka que no median palabra. Os conduce hasta habitación similar a la que estuvísteis ayer cenando. Os dan un cuenco a cada uno que contiene un líquido grumoso de color blanquecino y de sabor extremadamente dulze. No os dejan mucho tiempo para bebéroslo y antes de que podais pulir el cuenco os ordenan que sigais a otro soldado. Este os conduce al otro extremo del patio del cuartel hasta una puerta que conduce a una habitación llena de armas y alguna armadura rota (suponeis que es la armeria). Allí os entregan las armas que llevábais al llegar por el portal. Luego os sacan de nuevo al patio y viene una cara familiar: Guejiramutraru. No lleva la cara pintada, ni casco esta vez. Os dice así:

Bien, extranjeros. No sé de dónde venís, aunque ahora mismo tampoco me importa demasiado. Cómo veis estamos en una situación delicada. Ayer los rebeldes emboscaron a un grupo de la Orden de la Calavera que vino a ayudarnos. Los dejaron muy maheridos y eso que son unidades de elite. Los vísteis volver cuando estábais apresados en el campamento que tenemos apostado en la selva como puesto avanzado. Esto es para que os hagais una idea de lo peligrosos que son estos guerreros a los que nos enfrentamos. Quedan pocos, pero los que quedan resisten porque son fuertes. Si encontráseis su guarida en algún lugar de la selva, no se os ocurra intentar atacarles, seria vuestro fin. Nos sois más valiosos vivos y con la información de su posición. No obstante si hemos de enviar exploradores, preferimos que séais vosotros [sonrie levemente en una mueca casi imperceptible].
Vosotros mismos. Si decidís huir os vereis perdidos en la selva y sin la posibilidad de volver a vuestras tierras de origen. Pero si colaborais, todos saldremos ganando.

La selva es un lugar peligroso. Jamás os separeis y procurad mantener la orientación. Si os perdeis y os quedais sin rumbo, jamás saldreis de ella, lo más probable. Moriríais. Guardaos de las criaturas que lo habitan, en especial en lo profundo. Un par de soldados os acompañarán hasta la entrada a la selva, luego os dejarán allí para que sigáis vuestro camino. La zona al sur y sureste de la selva ya ha sido barrida. Explorad por la zona este y nordeste. Para orientaros recordad que el musgo y la hiedra de los árboles siempre crece en la cara del tronco que da al norte.

¿Alguna pregunta?


#7 Antares

Antares

    El hombre cerilla en la viga

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5278 posts

Posteado 25 June 2009 - 02:32 PM

Avalos sigue sin con una profunda curiosidad al guardia. En una habitación les sirven un desayuno que Avalos practicamente devora en instantes mientras alaba el dulce sabor del mismo y se interesa por la receta (lo hace todo al tiempo que come, por lo que difícilmente alguien entienda lo que dice). Luego es llevado a un patio con armas y armaduras, las cuales llaman profundamente su atención pero de inmediato Avalos ve algo que le llama profundamente más la atención, les estaban devolviendo sus armas. Avalos agradece de forma extrepitosa que devuelva su maza a la cual guarda un especial cariño e intenta empezar a contar la historia de su maza, la cual siempre triunfa en las tabernas, pero le ignoran completamente y vuelve a ser llevado al patio. Avalos lleva su maza en las manos, como si llevase un cachorrito, mientras se dedica a pasar la manga del gambesón por el cuerpo de acero sacándole brillo. Enfrascado en esa tarea, prácticamente ignora a la cara familiar que ha empezado a hablarles. Mientras Avalos limpia el arma, se queda mirando a autóctono que les habla, haciendo un esfuerzo mental para recordar de quien se trata. Cuando este les pregunta si tienen alguna pregunta, Avalos levanta la mano como un escolar aplicado y antes de que le den la palabra o le hagan algún gesto de aprobación empieza a hablar con su peculiar tono de voz:

Oyeeeee. ¿A esos rebeeeeldeeees cooooomooooo los vaaamooos a recoonooceeer?

Cuando termina la pregunta, y aún con la mano en alto, empieza a agitarla para hacerla aún más visible.

Y a ver si para cuando vengaaaaamos, me tenéis mi casco de tigreeee hechooooooo. ¿Valeeee?


Imagen posteadaAjax Avalos
Exp. total: 80+12
Exp. sin gastar: 12
Cacao: 15
Mo: 100
Mp: 0
Mc: 0


P. vida: 50/50

Atributos
Fuerza 10
Resistencia 10
Destreza 10
Inteligencia 6
Percepción 4
Iniciativa: 14
Ataque: 16
Defensa: 20
Distancia: 15
Habilidades
(F) A. Melee 6[25]
(D) A. Distancia 5[15]
(I) Supervivencia 5[15]
(D) Atletismo 3[6]
(F) Pelea 3[6]
(I) Fauna 2[3]
(D) Cabalgar 2[3]
(D) Escalar 1[1]
(D) Nadar 1[1]
Ropa
Botas
Camisa
Gambesón
Calzones
Calzas
Mitones
Cinturón
Brazalete

Mochila
Flecha x36
Piedra de afilar
Cuerda
Manta de viaje
Antorcha
Comida x4 días
Cantimplora x2 [4/4]


Bolsa - Cinturón
Baraja de cartas
Pipa de fumar
Grano antídoto x2






Armas
Maza de Armas
Espada Corta
Arco corto

Armadura





Editado por Antares, 25 June 2009 - 02:35 PM.


#8 positronic

positronic

    Señor del átomo

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5106 posts

Posteado 25 June 2009 - 02:41 PM

Guejiramutraru se sobresalta al oír a Avalos y posa su mirada fijamente en él mientras habla. Terminadas sus preguntas, contesta acto seguido:

Guejiramutraru: Por todos los dioses. ¿Es necesario que hableis gritando?

Soldado a su lado: Creo que un buen azote lo volverá más docil señor. Ya sabe. A pantera rugidora...

Todos los soldados se ponen a reir excepto Guejiramutraru. Inmediatamente:

Guejiramutraru: ¡Silencio!

Todos callan al acto. Guejiramutraru vuelve a dirigir su mirada a Avalos y le contesta:

Reconocereis a los rebeldes por llevar una armadura similar a la nuestra, pero no dorada, sino de color más bien blanco. Eso es todo lo que necesitais saber.

En cuanto al casco, no sois digno de llevarlo sin ser un guerrero de nuestra orden. Y a este paso dudo que lo fuérais nunca


Acto seguido guarda el silencio. Quizá a la espera de alguna otra posible pregunta.

Editado por positronic, 25 June 2009 - 02:43 PM.


#9 Antares

Antares

    El hombre cerilla en la viga

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5278 posts

Posteado 25 June 2009 - 03:25 PM

Por un simple momento, Avalos fija la mirada sin miedo en el soldado que ha insinuado en azotarle. Tiene la mirada fija en él, y las facciones casi siempre sonrientes ahora se tornan serias y duras. Avalos intenta hablar susurrando en modo de amenaza, pero le sale más bien con un tono de voz un poco por encima de lo normal.

Si azotas a la pantera, esta puede ser que se coma tu brazo de un bocado antes de que si quiera bajes el brazo.

Después mira a Guejiramutraru con la misma firmeza y empleando el mismo tono de voz que Avalos cree que es un susurro.

No oséis ser necio y valorar mi dignidad antes de haberla jugado.

Avalos poco acostumbrado a ponerse tan serio, empieza a reirse con una sonora carcajada.

Bueno amigo, que cuadno te traiga a esooooooos (hace una pausa para pensar)... a esoooos... a esooos que quieras que te traiga, ¡¡voy a querer dos cascos y la receta de lo que hemos desayunado!! ¿VALEEE? Y ahora, si me lo permite, la naturaleza me llama

Avalos se aleja con grande zancadas en busca de algún arbolito retirado donde poder echar una meadita.


Imagen posteadaAjax Avalos
Exp. total: 80+12
Exp. sin gastar: 12
Cacao: 15
Mo: 100
Mp: 0
Mc: 0


P. vida: 50/50

Atributos
Fuerza 10
Resistencia 10
Destreza 10
Inteligencia 6
Percepción 4
Iniciativa: 14
Ataque: 16
Defensa: 20
Distancia: 15
Habilidades
(F) A. Melee 6[25]
(D) A. Distancia 5[15]
(I) Supervivencia 5[15]
(D) Atletismo 3[6]
(F) Pelea 3[6]
(I) Fauna 2[3]
(D) Cabalgar 2[3]
(D) Escalar 1[1]
(D) Nadar 1[1]
Ropa
Botas
Camisa
Gambesón
Calzones
Calzas
Mitones
Cinturón
Brazalete

Mochila
Flecha x36
Piedra de afilar
Cuerda
Manta de viaje
Antorcha
Comida x4 días
Cantimplora x2 [4/4]


Bolsa - Cinturón
Baraja de cartas
Pipa de fumar
Grano antídoto x2






Armas
Maza de Armas
Espada Corta
Arco corto

Armadura






#10 Wolfen

Wolfen

    ...

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 4806 posts

Posteado 25 June 2009 - 05:51 PM

Geovar

Geovar toma su desayuno con pocas ganas. Por lo que se ve a Avalos sí que le ha gustado y mucho, pero él está receloso cuando se trata de recetas que desconoce y ésta no es muy de su agrado. De todas formas se lo acaba, por no ser descortés y porque puede avecinarse un día muy duro.

Después los llevan a algo parecido a una armería, donde por fin recupera el báculo que cogió del nigromante. Siente como su poder fluye por su cuerpo, y entonces los llevan a otra sala. Al llegar Guejiramutraru escucha atentamente sus indicaciones y las preguntas de Avalos. Antes de marchar, quiere dejarlo todo bien planeado y sin dudas:

- Así que nos decís que vayamos con cuidado de no perdernos porque podría pasarnos cualquier cosa pero tenemos que buscar a un grupo de rebeldes que no tenemos ni la mas remota idea de donde está y además no nos dáis ni un mapa de la selva. Lo veo un poco suicidio, no sé si no sería mejor quedarse aquí... - dice Geovar en tono normal.


Pero después se pone a susurrar hacia Guejiramutraru:
- Otra cosa, con éste (señalando a Avalos) viniendo con nosotros los de la armadura blanca se van a enterar de nuestra llegada antes de que los veamos... ¿No tienes nada para que grite menos?

Editado por Wolfen, 25 June 2009 - 06:38 PM.

"No dejes ninguno vivo, no merecen vivir."








Saludos, Wolfen.

#11 Migusa

Migusa

    Antediluvian

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 1188 posts

Posteado 25 June 2009 - 11:40 PM

Keane:

Keane se dirije a Guejiramutraru para apoyar la idea de Geovar:

Geovar tiene razón...quizás seríais tan amable de entregarnos un mapa o que algún soldado nos acompañase...

#12 positronic

positronic

    Señor del átomo

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5106 posts

Posteado 26 June 2009 - 03:45 PM

Si azotas a la pantera, esta puede ser que se coma tu brazo de un bocado antes de que si quiera bajes el brazo.


Parece que el guardia va a abrir la boca para contestar, pero entonces Guejiramutraru hace un gesto con la mano antes de darle oportunidad y no llega a decir palabra alguna. Es entonces cuando Avalos le dice:

No oséis ser necio y valorar mi dignidad antes de haberla jugado


Guejiramutraru se le queda mirando.

Bueno amigo, que cuadno te traiga a esooooooos (hace una pausa para pensar)... a esoooos... a esooos que quieras que te traiga, ¡¡voy a querer dos cascos y la receta de lo que hemos desayunado!! ¿VALEEE? Y ahora, si me lo permite, la naturaleza me llama


Guejiramutraru se lo queda mirando mientras se aleja y dice:

Tendria algo similar a lo que llamar honor si no fuera un bufón.

Al ver que se aleja hace un gesto con la mirada y un guardia sigue un poco desde la distancia a Avalos para que no se aleje demasiado.

Es entonces cuando Geovar dice:

Así que nos decís que vayamos con cuidado de no perdernos porque podría pasarnos cualquier cosa pero tenemos que buscar a un grupo de rebeldes que no tenemos ni la mas remota idea de donde está y además no nos dáis ni un mapa de la selva. Lo veo un poco suicidio, no sé si no sería mejor quedarse aquí... - dice Geovar en tono normal.


Acto seguido Keane dice:

Geovar tiene razón...quizás seríais tan amable de entregarnos un mapa o que algún soldado nos acompañase...


Geovar continua:

Otra cosa, con éste (señalando a Avalos) viniendo con nosotros los de la armadura blanca se van a enterar de nuestra llegada antes de que los veamos... ¿No tienes nada para que grite menos?


Guejiramutraru los escucha con atención, incluido lo último dicho por Geovar y entonces contesta: Solo se me ocurre un remedio: Elixir de garrote. Veo que no sois conscientes de la situación. Es normal, lo entiendo. Debéis estar aturdidos. Demasiadas emociones fuertes en tan poco tiempo, ¿no? [hace amago de reirse].
En primer lugar: Ahora sois nuestros prisioneros, así que haréis lo que se os diga o moriréis. No estáis en situación de pedir nada.
En segundo: Si hemos decidido contar con vosotros para esto es porque contamos con los efectivos justos para poder peinar toda la zona de la selva en la que se deben esconder los rebeldes. Cuando exploréis la selva junto con el resto en la zona que se os ha indicado, los rebeldes no tendrán donde escapar (salvo internarse más aún en la selva...). De todos modos si os topais con ellos, huid. Aunque vuestros cadáveres también nos indicarian por donde han huido si se diera el caso.
He de admitir [dirigiéndose exclusivamente a Geovar] que teneis razón en cuanto a lo del mapa. No obstante no disponemos de tal mapa. Se trata de una selva casi inexplorada en la que solo unos pocos cazadores experimentados se suelen internar. Razón por la cual los rebeldes la han considerado un escondrijo donde no podrían encontrarles. Parece que ellos sí conocen bien la selva.
No obstante, una vez entréis en la selva por la zona que debeis ir, encontraréis un camino que lleva a una capilla dedicada a Krishe. Fué construido hace largo tiempo y casi nadie va allí. Está abandonada. Si la veis os servirá de referencia. El resto de la selva es una incógnita.


Entonces Haka dice: Entonces ¿No podemos negarnos? Esto me da muy mala espina. Me recuerda a algo que ya me ocurrió en mis tierras de procedencia...

Guejiramutraru: No. No teneis elección. Ahora partiréis junto a otro grupo, que os conducirá hasta la entrada de la selva de la zona que debéis explorar.

Que Mashbafu os sea propicio en vuestro periplo



Entonces un grupo de soldados os sacan del pueblo. Les seguís (este vez no estais atados). Os dirigís hacia el norte del pueblo y salís por un camino que sale de él. Veis que os encontrais en un pequeño valle. El rio que pasa al lado del pueblo formando canales se extiede por el norte, y veis una cascada bajando de las montañas que veis al fondo. El camino sigue hacia el este y cruzais el rio a través de un puente de piedra. El camino que sigue más allá pasa por un campo salpicado de algo que identificais como campos de cultivo, pero son de forma redonda, y parece que cultivan cosas distintas según la "sección" dentro del campo. Veis pasar hombres que salen del pueblo. Seguramente a faenar allí, en los cultivos. Seguís adelante durante varios minutos, hasta que al final veis al fondo la selva. Más allá de ella veis que sobresalen montañas de color más bien negro, aprecías que en dirección nord-este.
Cuando ya falta poco para que lleguéis veis que antes de llegar a la selva hay un gran cauce seco, bastante profundo. Su lecho está ahora invadido por plantas de la selva, algunas bastante altas que parecen intentar luchar por llegar a lo alto en busca de las orillas. Los soldados os dicen que este era el antiguo cauce del rio que pasa ahora junto al pueblo. Tiempo atrás hicieron un dique y lo desviaron. El antiguo cauce lo cruza un puente levadizo, de dudoso estado, más allá del cual sigue un camino tortuoso y estrecho que se interna en la selva.
Los soldados os desean suerte de nuevo encomendándoos a Mashbafu y se van en dirección sur.

#13 Antares

Antares

    El hombre cerilla en la viga

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5278 posts

Posteado 26 June 2009 - 09:52 PM

Avalos camina por la selva con grandes zancadas y las manos en la cabeza, canturreando una canción (a un volumen similar al de una conversación, pero que no molesta). Después de un tiempo, los soldados que les acompañaban parten dirección al sur. Avalos se despide de ellos de una forma inevitablemente escandalosa. Una vez "solos", pone las manos en jarra y se queda mirando a la selva. Entonces propina un tremendo grito:

EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEeeeeeeeeeeeeeeeeeeeh.
¿Estáaaaaaais ahíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii?

Empieza a arquear la cabeza poniendo la oreja hacia la selva, como para escuchar algo.

Parece que no hay nadie... Bueno, pues que luego no digan que no les hemos avisado que íbamos....

Y Avalos empieza a andar dirección a la selva, con grandes zancadas y canturreando una canción, mientras observa con detenimiento los arbustos y plantas que se cruza...

Imagen posteadaAjax Avalos
Exp. total: 80+12
Exp. sin gastar: 12
Cacao: 15
Mo: 100
Mp: 0
Mc: 0


P. vida: 50/50

Atributos
Fuerza 10
Resistencia 10
Destreza 10
Inteligencia 6
Percepción 4
Iniciativa: 14
Ataque: 16
Defensa: 20
Distancia: 15
Habilidades
(F) A. Melee 6[25]
(D) A. Distancia 5[15]
(I) Supervivencia 5[15]
(D) Atletismo 3[6]
(F) Pelea 3[6]
(I) Fauna 2[3]
(D) Cabalgar 2[3]
(D) Escalar 1[1]
(D) Nadar 1[1]
Ropa
Botas
Camisa
Gambesón
Calzones
Calzas
Mitones
Cinturón
Brazalete

Mochila
Flecha x36
Piedra de afilar
Cuerda
Manta de viaje
Antorcha
Comida x4 días
Cantimplora x2 [4/4]


Bolsa - Cinturón
Baraja de cartas
Pipa de fumar
Grano antídoto x2






Armas
Maza de Armas
Espada Corta
Arco corto

Armadura






#14 positronic

positronic

    Señor del átomo

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5106 posts

Posteado 26 June 2009 - 11:27 PM

Cuando Avalos empieza a gritar nadie contesta, pero se oye a una bandada de pájaros salir volando en lo profundo de la selva. Se oyen sonidos extraños de más animales. La frondosidad parece haberse alterado.

Cuando cruza el puente levadizo en dirección a la selva, este crepita y tambalea peligrosamente. Pero a Avalos no parece importarle mucho y llega a la otra orilla.

Editado por positronic, 26 June 2009 - 11:51 PM.


#15 Migusa

Migusa

    Antediluvian

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 1188 posts

Posteado 28 June 2009 - 07:00 PM

Keane:

A Keane no le agrada nada la idea de atravesar la selva en busca de unos rebeldes salvajes que podrían matarnos si nos descubriesen, y encima Ávalos no para de gritar, parece que intenta conseguir que nos maten.

Keane atraviesa el puente defectuoso a toda prisa sin mirar abajo. cuando llega al otro lado se detiene frente a Ávalos y le pregunta:

-Ávalos, ¿Por qué gritas tanto? Vas a hacer que nos descubran, ¡¡y si eso ocurre nos matarán a todos!! ¿qué intentas conseguir? ¿espantarlos?




A Bragol. Tus amigos te echan de menos.