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REFLOTES


45 respuestas al tema

#16 Rhaenys

Rhaenys

    Wanted - $$$

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Posteado 28 February 2009 - 05:25 PM

CRÍTICA

Coincido en que es muy complicado escribir un relato tan corto y conseguir que llegue al lector, conseguir construir y condensar en tan breve espacio una historia que atrape me parece una labor nada desdeñable. En este caso, si bien mi experiencia con las películas de sobremesa es exigua, debo decir que acabo de leerme una novela cuyo argumento era exactamente ése, y ello ha impactado sobre mi juicio, lo quiera o no. Cuestiones de originalidad aparte, algunas frases me rechinaron durante la lectura (ese "a sus pies no le importaron", por ejemplo), pero en general me parece un ejercicio más que correcto, y con resultados positivos. La autora parece querer sugerirnos que la casa estaba tal y como la dejara aquel día hace diez años, con los juguetes por las escaleras y ¿sin limpiar? desde entonces. En una segunda o tercera lectura, este detalle ha empezado a parecerme casi macabro... no sé si era la intención de Kisia, pero me imagino a Joanna alcoholizada y encerrada en su cuarto, con la casa cayéndose (figuradamente) a su alrededor, y ese "nunca más te abandonaré" final suena casi a amenaza xDDD (que conste que no estoy leyendo nada de Stephen King).

#17 Darsha

Darsha

    Antediluvian

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  • 1374 posts

Posteado 01 March 2009 - 01:07 AM

CRÍTICA

Es meritorio contar una historia tan compleja en tan poco espacio. Kisia hace un buen ejercicio, el estilo es fino, el escrito tiene ritmo y está bien resuelto. El texto es redondo, a pesar de que su conclusión resulte difícil de aceptar: no convence que la policía se basa en la descripción de un niño de un año y medio para reconocer a otro de diez. Me resulta curioso que casi lo principal de la historia sea aquello que no se cuenta; lo que la autora sólo nos deja entrever. No sabemos la causa por la que el niño desapareció, ni qué fue de él a partir de entonces. No tenemos detalles del nuevo pequeño inquilino en el corazón de Joanna, ni qué harán a continuación. Pero, conmueve, tanto la soledad de la madre, el probable abandono del padre, como el niño perdido y el niño recuperado. La historia está bien narrada, pero reconozco que al menos a mí me dejó un tanto frío. Probablemente no se deba tanto a la concisión a la hora de emplear palabras, ya que si lo alargaran entraría de lleno en la temática de las temidas películas de sobremesa, como al corte final del escrito, que parece cercenado a golpe de hacha. En cualquier caso, su lectura me ha gustado, a pesar de la brevedad.
Emerson dijo que una biblioteca es un gabinete mágico. En ese gabinete están encantados los mejores espíritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de su mudez. (J.L. Borges)

El cuento es la literatura del nómada. (J. Cheever)

#18 Rhaenys

Rhaenys

    Wanted - $$$

  • Moderador
  • 1571 posts

Posteado 04 March 2009 - 10:49 PM

Mi turno para zambullirme en el archivo, y rescatar una pequeña muestra del buen hacer dlanero. Alarielle publicó este relato el 29 de Julio de 2006. Con 18 años. ENLACE.

Imagen posteada

Mon amour, mon amour…

Los pasos rápidos sonaban al compás de los gritos de los pobres desvalidos que habían llevado a parar sus huesos a la cárcel. Un hombre con sotana negra y alzacuellos de un blanco impecable, se abría paso a través de ese cavernoso corredor agarrando con la diestra el colgante de un crucifijo de madera.
Mientras pasaba por delante de las celdas construidas siguiendo el modelo de una jaula para un animal, y con sólo un montón de paja en lugar de cama, multitud de presos de todas las edades se lanzaban contra los barrotes, extendiendo la mano para intentar tocarle, a la vez que gritaban desesperados: "¡Confesión, padre, confesión!".
Sintió que unos dedos empezaban a tironear de su sotana, y momentos después tropezó con una baldosa mal colocada, perdiendo el equilibrio y chocándose contra la pared de la izquierda. De su mano siniestra cayó la Sagrada Biblia de tapas negras y cruz santa dorada. Algunos presos se carcajearon, pero otros, los más cercanos al lugar de su caída, agarraban con firmeza sus ropajes, intentando acercarle a ellos.
Se pudo saber que el celador estaba llegando a través del largo pasillo hasta donde el cura se encontraba por el tintineo suave de las llaves. Nada más que su rostro amarillento y cabellos largos y canosos surgieron de la oscuridad, el hombre empezó a repartir patadas por doquier contra los presos, mientras gritaba:
- ¡Sucios perros! ¡Apartaos!
En cuanto el joven cura se vio libre de las garras de los hombres desesperados, el celador le ayudó a levantarse y recogió por él la Biblia.
- Tenga. Es usted el padre Jacques, según tengo entendido.
- Así es, hijo mío.- pareció que dos últimas palabras divirtieron al celador.
- En tal caso, padre- añadió con sorna-, permítame que le lleve hasta la celda del prisionero que le han encomendado…
El pasillo de piedra roñosa estaba lleno de, a falta de sitio en las celdas, excrementos humanos, sangre de los encerrados, e incluso creyó ver algún diente: probablemente de cuando el celador se aburría y golpeaba a los presos.
- Es muy extraño que el señor Robespierre deje que entre por aquí un hombre de Dios- comentaba el celador, a la vez que sacaba las llaves toscas y broceadas de su cinturón y seleccionaba una en concreto-. Según tengo entendido, últimamente está siendo muy duro con la Iglesia Católica.
Jacques se limitó a encogerse de hombros y añadir:
- La salvación de un alma no tiene que ser imposibilitada por las malas relacionas humanas.
- Como usted diga, padre…
Pararon frente a una puerta de madera, estaba desgastada por el paso del tiempo, su color era prácticamente negruzco. Se encontraban al final del pasillo de piedra, la única fuente de luz procedía de un ventanuco con barrotes situado a la derecha de la puerta, y a unos metros de altura. El celador encajó una llave en la cerradura y, tras un chasquido, el portón se combó ligeramente hacia el interior de la estancia.
- ¿Por qué le tienen encerrado en este sitio, y no con los demás presos?
- Así lo mandó Robespierre; no quiere que nadie hable con él- empujó un poco más la madera, indicando al cura que ya podía pasar-. En cuanto haya terminado, llámeme.
En cuanto entró, la puerta se cerró tras él con un estruendo. En unos segundos, sus ojos se acostumbraron a la luz que surgía desde una pequeña vela, apoyada en un escritorio; sobre éste, un hombre –o más bien, un muchacho- garabateaba sobre una hoja de papel; no levantó la vista ni siquiera para mirarle. El cura se acercó cautelosamente.

- Debe de ser el cura.- aventuró el joven, sin levantar la vista del papel.- El celador me dijo que vendría; al parecer, Robespierre permite que me confiese.- la sombra de una sonrisa afloró en su rostro.
- Eres afortunado por tener la opción de prepararte para el viaje; limpiar tus pecados en los oscuros tiempos que corren.
El muchacho dejó de escribir y miró durante un momento al cura. ¿Qué edad tendría? Veintidós, puede que veinticinco años; era muy joven para ser condenado.
- El único pecado que he cometido, padre, ha sido amar. Lo que voy a confesaros esta noche es aquello por lo que he sido condenado.
- Habla, hijo, y que Dios te dé fuerza.
Jacques escuchó cómo el joven dejaba que el oxígeno inundase sus pulmones; después de eso, comenzó su relato: "Mi padre, como su padre lo estuvo antes que él, formaba parte de la guardia personal y de confianza de Luis XVI. No es un trabajo fácil de conseguir para los que están fuera, pero si tienes un familiar dentro, o un amigo, puedes lograr un puesto; ése fue mi caso. No era sencillo llevar pan a la mesa en los tiempos que corrían, así que en cuanto mi padre pudo, consiguió que me aceptaran en la guardia: unas cuantas pruebas tuve que superar, y lo demás ya estaba hecho.
No era mi vocación, pero sí un buen trabajo: sólo tenías que hacerte el sordo en ciertas ocasiones y aguantar a los niños ricos; pero no éramos los únicos cuidadores de reyes que había. Supongo, padre, que habrá oído hablar de las azafatas de la reina María Antonieta; los del pueblo siempre murmuran que son las más bellas de todas. Desde luego que eso es una exageración, ninguna era demasiado llamativa hasta que… llegó ella… Hélène… la primera vez que la vi fue por el jardín de palacio: todavía puedo sentir sus ojos miel clavados en mí, la cosa más preciosa que mis indignos ojos habían visto nunca. Nadie sabía con certeza de dónde había salido esa mujer; unos decían que era alguna prima de Luis XVI, enviada a servir por su mala educación, mientras que otros especulaban sobre una posible amante. En cualquiera de los casos, esos rumores nacieron y murieron en la corte. La primera vez que hablamos fue pura coincidencia: el rey me mandó que fuese a llamar a la reina, que se retrasaba durante la cena; en cuanto me acerqué a los aposentos reales, me encontré con ella, frente a la puerta, sin dejar que nadie entrara. Me tembló la voz cuando le comuniqué las palabras de Luis XVI, pero ella me sonrió y me explicó que la señora se encontraba indispuesta, algo enferma, creo recordar.
Tras ese primer contacto, por llamarlo de alguna manera, empezamos a hablar más a menudo, primero nos saludábamos, después en los descansos charlábamos animadamente. Nos cogimos confianza mutua con mucha rapidez, y nos contamos secretos, muchos secretos. Recuerdo el que me ha traído hasta aquí: nos encontrábamos a las orillas de un pequeño riachuelo, sentados en la hierba verde, riendo, cuando Hélène se quedó muy seria. Aquello me preocupó, y pregunté a qué se debía ese cambio de humor, de todo lo que dijo, sólo recuerdo una palabra: Constitución.
El tema de que Francia debía tener una Constitución se había hecho muy popular entre el tercer estado últimamente, algo que mantenía al rey profundamente preocupado.
Por supuesto, a mí no me importaba nada de eso, lo único que mantenía muy mente ocupada era aquel ángel, y cuando terminó de hablar y confirmar sus ideas, yo sólo pude hacer una cosa: apoyarla. Le dije y juré que lo que decía era cierto, nuestro país merecía una Constitución. Sabía que era lo que quería oír, por eso lo hice. Sin embargo, no me arrepiento, porque aquella tarde –tras la arenga-, mientras el río arrastraba nuestras pasiones, nuestros cuerpos por fin se encontraron.

Que después de tantos anhelos, por propagar una idea que ella me afirmaba justa, pudiera estrecharla entre mis brazos, era más que un consuelo: lo era todo. Confié algunos de los comentarios de Luis XVI a sus oídos, para bien o para mal, mientras yo seguía respirando sólo por verla de nuevo. Conocí a algunos de sus amigos, quienes afirmaban que iban a cambiar el curso de Francia, y que hablaban de Rousseau, Voltaire y Montesquieu como si de dioses se trataran. Y fue durante ese período de tiempo cuando salió a la luz la primera Constitución francesa.
El rey me mandó llamar, y me confesó que tenía planeado huir, para no tener que jurar la Constitución; me había elegido a mí para disponerlo todo y tapar su marcha.
Sin embargo, éste nunca llegó a su destino: fue detenido y encerrado en el Palacio de las Tullerías. Poco tiempo después, la Constitución estuvo vigente.
Que el rey resultara detenido por un chivatazo mío, no fue ningún secreto para nadie: los ideales republicanos, junto con las palabras de Hélène, estaban haciendo mella en mí. Tuve suerte de que los poderes del rey quedaran divididos, y gracias a la soberanía nacional, y a los amigos de Hélène, gocé de ser intocable por haber traicionado a Luis XVI. Sin embargo, mientras juraba una y otra vez mi amor por ella, Austria tenía otros planes: instaurar la monarquía de nuevo.
No recuerdo una despedida tan dolorosa; cogí sus mejillas entre mis manos y bebí incansable de su boca el elixir de la vida. Le prometí que volvería, y que lo haría pronto. La batalla fue una masacre total, y Francia resultó vencida.
Estando en el hospital, curando un balazo en el hombro, recibí una carta de mi ángel. El suceso más importante de toda nuestra historia había tenido lugar por la victoria de Austria: Luis XVI había sido guillotinado. Parece que eso resultó todavía más insultante para nuestros enemigos, a quienes se les unió Prusia para la batalla definitiva. No obstante, la noticia de la muerte de Luis nos sobrecogió a todos y, puesto que habíamos luchado tanto por la libertad de Francia, no íbamos a perderla ahora: nos levantamos más furiosos que nunca, y conseguimos tomar la orilla izquierda del Rin, ganando la Batalla de Valmy.
Ya quedaba poco: pronto regresaría, y podría casarme con Hélène, nuestro sueño. Pero el Destino es caprichoso. Por aquel entonces fue cuando llegaron unos guardias, de Robespierre, buscándome. Todos sabíamos que había sido él el instaurador del sistema de terror: su forma de acallar las huelgas y manifestaciones públicas. En cualquier lugar, este jacobino era tratado con mucho respeto: ¿quién no sabía que había mandado a la guillotina, no sólo a sus compañeros Danton y Marat, sino a la propia María Antonieta y parte de la familia real?
Que me reclamara me preocupó; y mis preocupaciones se vieron correspondidas cuando, nada más encontrarme, sus guardias se lanzaron sobre mí, golpeándome hasta la inconsciencia. Cuando desperté, un enviado suyo me transmitió el siguiente mensaje:
'François de la Fontaine, queda detenido por la guardia de Robespierre por presunta traición a la República francesa. La atrocidad de sus crímenes tendrá pues, como castigo, la guillotina.'. Ahora que lo recuerdo, es para echarse a reír. Por si todavía no lo entiende, padre, se lo explicaré: Robespierre tenía miedo; sabía que los auténticos precursores de la Revolución habíamos sido el propio pueblo. Cada vez era más palpable que no podía controlar las opiniones públicas, y que quizá él mismo acabe en la guillotina es una posibilidad. Lo que quería era que yo le diera los nombres de aquellos a quienes ayudé; pero no tuvo en cuenta una cosa: yo, ayudé al pueblo."
François se recostó contra la silla de madera y miró fijamente al cura, que no daba crédito de lo que acababa de oír.
- Pero… entonces… ¿por qué me has dado los nombres a mí?-el muchacho sonrió.
- Robespierre sabía que yo le contaría esto, por eso le dejó entrar: del mismo modo que está seguro de que va a darle los nombres pero, esto ha sido una confesión y…
- Y yo no puedo hablar de las confesiones.- François asintió, y Jacques quedó admirado por su perspicacia.- Pero, hijo, esto te costará la vida…
- ¿Y qué es mi vida frente a la de Hélène?- el muchacho le tendió la carta, ya cerrada.- Quiero que usted la busque, padre, estará en mi ejecución, sonriéndome hasta el final: es mi despedida, para ella.-el cura asintió.
La tarde caía y el filo de la cuchilla lanzaba destellos. ¿Era ella? No… ¡ah! aquella, sí: ahí estaba. A su lado, estaba el cura, dándole la carta y consolándola. Su cuello se posó sobre la madera, ahora ya no podía verla, ¿o sí?: lo último que sintió fue el gélido aliento de la Muerte sobre su nuca; su último pensamiento: ella; sus últimas palabras: mon amour…



#19 Rhaenys

Rhaenys

    Wanted - $$$

  • Moderador
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Posteado 08 March 2009 - 12:08 AM

Este relato me dejó gratamente sorprendida cuando lo leí, lo cual reconozco ha sido hace bien poco. No sólo nos cuenta una historia, sino que la enlaza con sucesos históricos de una forma más que correcta, ambientándola en el no poco manido escenario de la Revolución Francesa con éxito. Me gusta la escena inicial del cura atravesando los siniestros pasillos de la cárcel y escuchando los gritos y risotadas a su alrededor. Es un comienzo muy visual, como de película. Luego François nos cuenta su historia, y vemos que todo lo hizo por amor, y me convence que sea el amor la fuerza motora de su entrega política y de sus ideales, más que si me hubiera contado que François era un "activista" desde el primer minuto. Eso es lo que da sentido a su sacrificio final, más que su convencimiento en las ideas republicanas y en la Constitución.

Estructuralmente no es una composición perfecta, y gramaticalmente también es mejorable. Pero el conjunto deja un buen sabor a ideas con fundamento y trabajo bien hecho.

#20 REY_CARMESI

REY_CARMESI

    Rex Coronati

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Posteado 08 March 2009 - 12:11 PM

CRITICA.

Personalmente he de decir que este texto no me ha llenado. Parece un fragmento extraido de una de esas telenovelas de sobremesa que tanto gustan a Apostle (golpe bajo ??? ), y no porque este excesivamente edulcorado, que no lo esta, mantiene al contrario un equilibrio, sino por lo que voy a decir a continuacion.
A mi modo de ver, cuando se pretende un efecto "romantico" (y al hablar de un efecto romantico no me refiero solo al romance entre dos personas sino al sentido de ideales y sacrificio que laten en este) se puede hacer de dos formas.
La primera es respetando lo creible del relato, los aspectos realistas, no desafiar el raciocinio del lector. Si respetamos eso, si nos lo curramos, los elementos romanticos que se introduzcan tambien pareceran igualmente realistas.
La segunda forma es buscar ante todo un efectismo romantico o una emocion subordinando a ello todos los demas elementos.

El relato de Alarielle esta bien escrito en general, y es capaz de hacernos pasar un momento tierno si lo leemos con ligereza, como se ven esas telenovelas, despues de comer, cuando la sangre se impulsa desde el corazon pero no al cerebro sino al estomago.
Pero si empezamos a pensar un poco... si pensamos un poco se acusa una cierta ingenuidad en el relato. Parece claro que el joven revolucionario no conoce al cura, entonces ¿como sabe que es un sacerdote real y no una agente de Robespierre? ¿Se es cura solo por llevar sotana? Segundo. La Revolucion Francesa fue una epoca de gran paranoia, y un gran odio dirigido no solo contra la nobleza sino tambien contra el clero. Y una de las razones fue la gran corrupcion que reinaba en la Iglesia Catolica. No me creo que un revolucionario frances confiara tan ciegamente en la santidad del secreto de confesion, y ademas depositado en un cura que no conoce, como para poner en peligro a su amada. Pero es mas, es que no me imagino la escena posterior. El cura diciendole a Robespierre, "Señor, es verdad que me han sido confiados datos de inteligencia relevantes, pero en secreto de confesion, luego comprendera que no se los pueda dar"... y Robespierre "Ops, pues claro, han sido mas listos que yo, pues nada, mala suerte, ya puede irse, padre"... Puesssss, me da que el padre y el "hierro al rojo" habrian tenido una cita no demasiado halagueña. En fin, que yo que Robespierre habria utilizado a un agente, o a un cura real, pero "de los mios", ¿creeis que no habria en Francia un cura que sobornado o amenazado no habria mandado a paseo el secreto de confesion?
Pero, ademas, no solo es que el cura se lleve infomacion (algo inmaterial) sino que tambien se lleva algo fisico, una carta ¿como la escribio Francois, no la vieron los guardias, no se registro al cura al salir? En resumen, con semejantes "brechas en la seguridad" la epoca conocida como "El Terror" se habria quedado en "El Sustito" y habria durado la mitad.

Evidentemente todo esto no ha preocupado a Alarielle, ella ha ido a contar "su historia", la del chico enamorado, la que ha llegado a Rhaenys. Si hacemos un ejercicio de abstraccion de cualquier otro elemento, entonces bon apetite. Por el contrario, si ganamos profundidad deberemos realizar un ejercicio muy severo para lograr la suspension de incredulidad. Ese es un fallo principal del relato.

No esta nada mal escrito y engancha, aunque parece denotarse cierta prisa, faltan algunas palabras, se alteran algunos tiempos verbales, otras me han rechinado (por ejemplo, creo que "chivatazo" casa poco con el tono general del relato, parace mas bien algo que Robert de Niro diria a Al Pacino en una peli de gangsters)

Por ultimo, dire que espero que este comentario no disguste a Alarielle si es que llega a leerlo. Soy plenamente consciente de su edad al escribirlo, he de reconocer que su forma de escribir apunta maneras de forma contundente, y que su intencion no fue, muy posiblemente, escribir algo muy elaborado y puntilloso en cuanto a su mecanica interna, sino solo presentar una situacion con fuerte contenido emocional, pero, de todas formas, como opinion de aficionado, dire que un relato creo que debe estar bien cerrado y ser creible y coherente en su conjunto para que sus diversas partes tambien lo sean.

Editado por REY_CARMESI, 08 March 2009 - 12:14 PM.

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#21 Apostle

Apostle

    Journeyer to Venusberg

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Posteado 08 March 2009 - 04:35 PM

CRÍTICA

Reconozco que el texto te sorprende en un principio cuando ves que Alarielle lo escribió con dieciocho años, en un alarde de temprana destreza y con evidente modestia al respecto. Creo que el relato ha de verse como un ejercicio de estilo, un esfuerzo por crear un breve fragmento con la revolución francesa como trasfondo haciendo uso de todos los recursos en su haber. Para esto último se precisa de un conocimiento histórico sólido, un riguroso estudio previo de la situación y de sus protagonistas. A efectos narrativos el texto cumple por la destreza natural de la autora, hay casos puntuales de sobreadjetivación con invención de palabras incluida (las llaves toscas y broceadas ¿...?) además de algún que otro término mal empleado (el portón se combó ligeramente), pero creo que por lo menos en este terreno Alarielle termina por cumplir su objetivo.

En lo que respecta a la fidelidad histórica de la historia existen notables carencias que bien pudieran haber sido resueltas con una correcta labor de documentación. Aspectos tales como la ingenuidad de los personajes o la estereotipación de los protagonistas históricos ya comentados por REY_CARMESÍ menguan en buena medida la potencia del conjunto. Alarielle se sirve aquí del contexto histórico para envolver una historia de un amor desesperado que lleva a la traición, al doble juego de un François que resulta una suerte de híbrido de Honoré Mirabeau y el Romeo de Shakespeare. Creo que se ha depositado la mitad del empeño en plasmar la pasión del joven hacia su amada mientras que la otra mitad se vuelca en hacer creíble el escenario en el que se desarrolla la trama, y en lugar de fluir armónicamente una cosa con la otra han acabado por caer rodando por una pendiente, abrazadas ambas dentro del barril de la corrección estilística. Un barril que se muestra realmente sólido, y lo que es rodar, rueda de maravilla.
<img src="http://i38.tinypic.c...com/ofsttv.jpg" border="0" class="linked-sig-image" />

<!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo--><!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#C0C0C0--><span style="color:#C0C0C0"><!--/coloro-->¿De donde procede lo apagado de vuestros ojos? ¿Como ha hecho vuestro siglo para entumeceros de este modo? Sois la suma de todos vuestros yos previos y sin embargo parecéis indiferentes a vosotros mismos. Sois una cultura que ha nacido sin intereses, ni siquiera por sus propias heridas abismales.<!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc--><!--sizec--></span><!--/sizec-->

<!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#808080--><span style="color:#808080"><!--/coloro--><!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo-->William Withey Gull en <i>From Hell </i>de Alan Moore y Eddie Campbell<!--sizec--></span><!--/sizec--><!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc-->

#22 Apostle

Apostle

    Journeyer to Venusberg

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Posteado 10 March 2009 - 10:15 PM

Relato fechado por SunkDevifull en 2003. ENLACE AL HILO ORIGINAL


Imagen posteada

Angst




Encerrado tras cuatro paredes, triste y cabizbajo, meditabundo de todo lo que vino y queda por venir, de todas las horas perdidas con esto y lo otro, con todos los días esperando que llegue el día que haga de todo lo anterior una simple pesadilla. Tejiendo la tela de la araña que al final te ahogará sin que puedas hacer nada más que desear que acabe.

Atemorizado por la simple idea de un mañana igual que éste y aquel, igual que aquel y el anterior, un mañana sin razón ni causa, sin perdón ni misericordia, porque no hay nada en ti que pueda darte el beneficio de la duda, estás vacío como todo lo que te rodea y tus vanos recuerdos, gloría de días felices, mentiras piadosas y fe en ti y en tu futuro.

Y llega la noche en que te arrancas la piel hecha jirones por el odio de todo y de ti, pero estás cansado de que todo siga igual, de esperar sin recompensa, mérito ni descanso y piensas que quizás sea el momento en que por una vez en la vida pienses algo provechoso y lo lleves más allá de meras sílabas.

Suicidio, es la palabra que tanto tiempo rondó tu cabeza y que nunca quisiste mirar a los ojos por miedo a que te poseyeran y te dieran la razón, de que todo está hundiéndose a tu alrededor, de que todo está acabado, y escarbado en piedra, dejando testigo inerte de que una vez estuviste aquí sufriendo por una esperanza manida y desvalida, creyéndote poseedor de la verdad universal y luchando por no dar al traste de todo lo que pusieron a tus espaldas simplemente por nacer donde no querías.

Con la cabeza en cosas reprimidas y ocultas en tu inconsciente, tumbado en una cama hecha del dolor de días mejores y peores, a oscuras con la dulce melodía de la muerte susurrándote en la espalda, acunando a su hijo predilecto, a su amor platónico, a quien sabía que sin lugar a dudas, alguna vez tendría entre sus relajantes y aún esqueléticos brazos.

En la soledad que produce el vacío interior aceptado por las horas pensadas en ello, por horas que nunca fueron mejor aprovechadas, pero afirmando que no había salida posible, que esta vez no valía posponerlo.

Tajante y de un salto agarras el mango del cuchillo segador de almas que la muerte puso en tu mano sin que te dieras cuenta, alargando tus movimientos hasta la extenuación, con la esperanza desesperada de que algo ocurra, de que algo cambie para siempre lo que has sido y deseas dejar de ser.

Con la angustia corroyendo todo tu ser, desde tu maldicha alma, pasando por tus podridas vísceras, las deshechas meninges y la destrozada piel de la amargura, lanzando un último alarido callado y compulsivo. Cayendo al suelo en un charco de tu propia sangre diluida con el agua de la laguna Estigia en que se ha convertido la habitación.

SunkDevifull (2003)
<img src="http://i38.tinypic.c...com/ofsttv.jpg" border="0" class="linked-sig-image" />

<!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo--><!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#C0C0C0--><span style="color:#C0C0C0"><!--/coloro-->¿De donde procede lo apagado de vuestros ojos? ¿Como ha hecho vuestro siglo para entumeceros de este modo? Sois la suma de todos vuestros yos previos y sin embargo parecéis indiferentes a vosotros mismos. Sois una cultura que ha nacido sin intereses, ni siquiera por sus propias heridas abismales.<!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc--><!--sizec--></span><!--/sizec-->

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#23 Apostle

Apostle

    Journeyer to Venusberg

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Posteado 12 March 2009 - 11:07 PM

CRÍTICA

La verdad es que es uno de estos relatos que duele leer, una reflexión desde el pozo oscuro sobre el miedo y la impotencia ante el mundo que hay fuera de él. Resulta un análisis del pensamiento límite, un tanteo verbalizado de una situación extrema, ¿como és llegar allí donde nadie quiere llegar?, no voy a ir en persona por la cuenta que me trae, pero mandaré una sonda que verá por mí. Bajar a los abismos de la mente conlleva el riesgo casi seguro de no volver, por eso resultan interesantes este tipo de visiones que aspiran a transmitir el completo vacío que precede al suicidio. El Angst, término escandinavo que define al mismo tiempo el miedo y la angustia, y que Kirkegaard utilizó para definir el sentimiento de indefensión extremo del ser humano ante el juicio de la sociedad, sirve aquí de hilo para tejer un soliloquio sincero y poderoso. El texto se desarrolla con fuerza y convicción, una fuerza que parece surgir más del alivio de conservar la vida que del prescindir de ella. No cae en el dramatismo, no resulta trágico o lastimero, se muestra en cambio como una declaración fría y meticulosa, con un trasfondo de pasión que parece entonar el "ser o no ser", el obrar con consciencia o dejarse arrastrar por las pasiones hacia la negrura. Merece una buena lectura esta suerte de canto a la muerte, e invita a plantearse las sombras de un sistema de valores decadente, que juzga al ser humano en base a su productividad, de un paradigma que hace aguas y mueve al desengaño, al vacío y al aislamiento del individuo.
<img src="http://i38.tinypic.c...com/ofsttv.jpg" border="0" class="linked-sig-image" />

<!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo--><!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#C0C0C0--><span style="color:#C0C0C0"><!--/coloro-->¿De donde procede lo apagado de vuestros ojos? ¿Como ha hecho vuestro siglo para entumeceros de este modo? Sois la suma de todos vuestros yos previos y sin embargo parecéis indiferentes a vosotros mismos. Sois una cultura que ha nacido sin intereses, ni siquiera por sus propias heridas abismales.<!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc--><!--sizec--></span><!--/sizec-->

<!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#808080--><span style="color:#808080"><!--/coloro--><!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo-->William Withey Gull en <i>From Hell </i>de Alan Moore y Eddie Campbell<!--sizec--></span><!--/sizec--><!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc-->

#24 SunkDevifull

SunkDevifull

    Leibstandarte Wotan

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Posteado 13 March 2009 - 08:00 PM

eheh, éstas son las cosas por las que merece la pena "publicar" algo, porque aunque se entierre en el olvido, cuando alguien se acuerda de ti, te alegra el día, : )
En fins, gracias por tus palabras Apostle, y espero que también guste a los demás, al fin y al cabo, aunque el tema central no sea agradable, cuando se escribe algo, se hace para que "guste", ^ ^
SunkDevifull

#25 Rhaenys

Rhaenys

    Wanted - $$$

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Posteado 14 March 2009 - 11:32 PM

CRÍTICA

Para mí el título de este relato se queda corto... es más que angst, es un sentimiento de angustia y desesperación tan profunda que lleva al protagonista hasta la conclusión de que no hay salida, sólo queda poner fin a una existencia de sufrimiento. Mientras lo leo tengo la esperanza de que finalmente no ocurra... pero no sólo por lo dramático y desesperado de la solución, y por la sensación de impotencia que siempre provoca un suicidio. En términos del relato, pienso que es preferible que no suceda, hubiera preferido ver al protagonista empuñando el cuchillo y dispuesto a hacerlo, pero sin ejecutarlo. De alguna manera, el hecho de "verlo" debilita de alguna forma la potencia que ha ido adquiriendo el texto. Y es potente, de eso no cabe duda. Me gusta la estructura de los párrafos cortos que comienzan con frases rotundas, con términos desgarradores: encerrado, atemorizado, suicidio, en la soledad... transmite de forma muy directa y sin concesiones la profunda angustia de encontrarse sin recursos para afrontar lo que no se sabe cómo superar.

#26 Darsha

Darsha

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Posteado 15 March 2009 - 03:56 AM

CRÍTICA:

Miedo y angustia, aunque pertenezcan a la misma familia, tienen un significado distinto. El miedo es la respuesta dada ante una amenaza concreta, una persona tiene miedo a perder a la gente que quiere, a adentrarse en algo que desconoce, a verse superado ante un reto. La angustia no es palpable, no tiene un agente definido. Por tanto es peor, dado que sin un culpable, es más difícil dar con la solución al problema. SunkDevifull nos habla de esto último.

En un primer momento me sorprendió que el relato estuviera escrito en segunda persona. Algo así se cuenta en primera, para hacerlo más cercano, para sentirnos dentro de la piel del protagonista. Pero, bien, el texto funciona sin problemas. En algunas circunstancias extremas uno se ve a sí mismo desde fuera, como si fuéramos meros espectadores, y nuestro cuerpo, el actor de alguna trama que estuviera desligada de nosotros mismos. La historia en sí posee fuerza y tiene ritmo. Pero, en un escrito así, con esta temática, tanto lo uno como lo otro me parece que no corresponden, me resultan excesivos. La división en párrafos breves, afilados, nos precipitan hacia el final. El texto es agresivo, violento, y no sólo por la finalidad del protagonista, sino por la forma de narrarlo. Es aquí donde encuentro el problema fundamental:

No me creo lo que quieren contarme. La furia lleva al castigo, pero no al suicidio:

"Y llega la noche en que te arrancas la piel hecha jirones por el odio de todo y de ti [...]"

El protagonista se va mutilando poco a poco, buscando una respuesta que no encuentra. En el castigo halla su penitencia, su solución, inútil por supuesto, pero es su forma de actuar, de provocar. Sin embargo, ir más allá requiere otro estado de ánimo. El suicidio conlleva la absoluta y total ausencia de esperanza, de respuesta, es la no acción. Suicidarse es más un no seguir viviendo, que un decidir matarse. Por eso me extraña la agresividad del protagonista. Con ese estado de ánimo, resulta difícil creer que pueda llevar a cabo nada. La furia termina por desvanecerse, y entonces lo único que queda es alguien con un tajo superficial en el brazo, que se asustará y tratará de cortar la hemorragia y evitar que nadie descubra su accidente. Luego se sentirá muy estúpido, y en cierta medida frustrado, peor que al principio. Puede que entonces decida solucionar sus problemas de otra forma, o a la mierda, puede que nunca halle una solución, pero total, mañana es tan buen día como cualquier otro para volver a intentarlo.

En definitiva, creo que el texto se pasa de revoluciones para lo que nos quiere contar. Puede gustarme, pero no llego a creérmelo.
Emerson dijo que una biblioteca es un gabinete mágico. En ese gabinete están encantados los mejores espíritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de su mudez. (J.L. Borges)

El cuento es la literatura del nómada. (J. Cheever)

#27 REY_CARMESI

REY_CARMESI

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Posteado 15 March 2009 - 12:20 PM

CRITICA.

Yo, por mi parte, que me regocijo como bien sabreis algunos en lo extraño, en la vuelta de tuerca, voy a dar una lectura distinta a este relato, una lectura puramente metaforica. Desde ese punto de vista no existe un "protagonista", ningun suicida nos esta contando su experiencia, ni nada de nada. Se dibuja un cuadro abstracto e irreal en donde una manifestacion verbalizada de un sentimiento, esa insania o desesperacion extremas, toma la palabra y nos dice que nos espera si nos atrapa. Por eso esta escrito en segunda persona. Porque el que podriamos creer sujeto no es mas que el objeto. Ese "tú" es cualquiera, nosotros, el lector, un metaforico colectivo, el objeto sobre el que se abate el verdadero "yo". El sujeto es un horror informe de la mente que nos cuenta lo que nos depara si se manifiesta, lo que puede hacernos con nuestra inestimable colaboracion, el entremado que es caldo de cultivo para su nacimiento y esplendor. Creo que es por eso que el texto nos afecta tanto. Aunque de manera lejana, vemos en él el esquivo reflejo de un profundo temor.
No es el suicidio siempre algo tan meditado, puede se fruto de una decision repentina, de un sentimiento puntual, pero tan negro, que te domina y determinada el acto.

Un elemento positivo del relato es que va de menos a mas.
El primer parrafo me parece algo flojo. Capa un poco el hecho de que empiece, a mi juicio, bastante mal. Si se citan cuatro paredes, el encerrado lo estara "entre" y no "tras" ellas. La segunda parte es una red cacofonica por la inflacion en el uso de "todo" y "días".
El segundo parrafo es algo mejor aunque le faltaria, a mi modo de ver, un punto en el centro. Separar dos frases.
El resto es bastante mejor, frases mejor hiladas y mas profundas hasta un punto verdaderamente meritorio.
Curiosamente es un texto que me gusta mas "por parrafos" que "en conjunto". Cada parrafo por separado expresa un pensamiento que puedo reconocer, pero, al ir sumando parrafos, se va "cargando", el relato va cayendo en cierta exageracion y acaba resultando abrumador en exceso.

El resultado final es duro, descarnado y muy efectivo si lo que busca es intranquilizar al lector o perturbarlo.
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#28 Darsha

Darsha

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Posteado 19 March 2009 - 03:48 PM

Hoy quiero sacar de nuevo a la vista de todos un cuento que me gustó especialmente en su momento. Se trata de un relato de Exorcist, titulado: La muerte de Hans Wailer. Ya dejé un comentario la primera vez que lo leí, pero quería recuperarlo de nuevo, por si alguien se lo perdió entonces. La explicación del autor sobre las coincidencias de los distintos elementos de la historia: paisaje, novela y recuerdo, es también interesante.


La Muerte de Hans Wailer


Hans Wailer había cometido un crimen atroz, pero ni él mismo lo sabía. Su mente luchaba por apartar aquellos tremendos hechos de los pensamientos que normalmente le sobrevenían, aunque no podía evitar permaneciese en él un agraz sentimiento de nerviosismo y ansiedad, de secreta culpabilidad. Por eso, cuando aquél policía gritó para la detención, Hans Wailer pudo saber que se referían a él, y con un movimiento instintivo echó a correr.
A ambos lados de la calle se erguían los famosos soportales de la ciudad, albergando tras ellos todo tipo de tiendas y comercios. Hans corrió a través de las fuentes, esquivando los tranvías, empujando a gente que nada de él sabía. Entonces llegó al puente, se giró, y vio que le seguía.
Era un hombre alto, fuerte y musculoso, agabardinado con guantes y sombrero marrón. Sus ojos brillaban tras las gafas de cristal. En nada se parecía a un policía, pero Hans intuía que lo era, con tanta seguridad en su temerosa piel, que habría dado su vida para jurar que lo era.
Desesperado, se acercó al bordillo del puente y saltó hacia el río Aare. La corriente le arrastro alrededor de la ciudad, y lejos, hacia la naturaleza. Bocanadas de agua helada luchaban por entrar en su boca, y la pesada ropa atraía su carne hacia el fondo de roca.
Desvanecido, despertó hostil, mirando a todos lados que nadie le hubiese seguido. Entonces, comenzó a vomitar. Su ropa estaba mojada, se la quitó, y se dirigió al bosque. Los árboles eran tan altos que era difícil distinguir dónde acababa su cumbre y dónde empezaba el encapotado cielo, tan tupidos que la nieve no alcanzaba a rozar el suelo.
Arrancó arbustos, pero su mechero no funcionaba. Tardó horas en encender un fuego. Empezaba a anochecer. La brillante luz del atardecer llenaba de color las ramas. Se tumbó a dormir en aquél claro, al cobijo del calor en su improvisada hoguera.
Soñó que mataba un perro de caza, e iba a la iglesia a confesarse, pero una vez llegaba el sacerdote comenzaba a hablar y hablar de los evangelios, sin dejarle decir una palabra. Decepcionado, también le mataba. Un aullido de lobo sonaba en la lejanía.
- ¡Le he visto!¡Le he visto! –gritaba- Venid todos y comed de él, ¡está indefenso!
Hans Wailer se despertó, y oyó las pisadas del lobo. Recogió sus ropas y empezó a correr, sorteando como bien podía los espesos troncos de los árboles. Siguió hasta quedarse sin aliento, pero las pisadas no dejaban de sonar. Los canes le acosaban, con su espeso pelaje, lanzando mordiscos al aire.
Pero una nueva especie se dejó escuchar, por los lobos y por el hombre. Su gentil aleteo sonaba como el suave ritmo de un violín. Se acercó, diminuta y recatada, con la velocidad del viento, el secreto de los bosques: un hada.
- Puedes detenerte, señor Wailer, los lobos ya no te atacarán.
Le sorprendió tanto esta voz en su oído, que tropezó y cayó al suelo. La vio sobre su hombro, pequeña y hermosa, brillante como la luz del sol al amanecer, transmitiendo a su carne tal calor, que olvidó que estaba desnudo.
La manada le alcanzó, rodeándole. Entonces el hada habló:
- ¡Alejaos, seres de la noche, alejaos! Este hombre está bajo la protección de las hadas ahora. ¡Nada, aparte de ellas, le podrá tocar!
Los lobos resoplaron, llenando el aire de vaho. Sus relucientes ojos negros, visibles en la noche, se dieron la vuelta y desaparecieron, con maldiciones congeladas en los dientes. Hans Wailer la miraba con terror, paralizado, tartamudeando.
- ¿Qué... qué eres tú?
El hada dio vueltas alrededor de su cabeza, con una voz tan fina, débil y rápida que requería toda su atención escucharla.
- Yo soy tu salvación, pues vengo a protegerte de todo lo malo que more en estos bosques, y no dejaré que esos lobos salvajes se ceben en tu deliciosa carne.
- ¿Acaso no sabes nada de mi crimen? –respondió Hans.
- Soy una criatura mágica, y lo sé todo sobre ti. Sobre todo sé que tú no has cometido ningún crimen, y no serás castigado por ello.
- ¿Cómo es eso posible? Soy un hombre malvado, que huye en estos bosques de la justicia de los cielos y de la tierra. Mi corazón se estremece con la culpa de lo que he hecho, y las pesadillas no me dejan dormir. No merezco siquiera una cama mullida, ¿cómo voy a merecer una escolta así?
Como respuesta el hada se introdujo en su cuerpo, y Hans Wailer se llenó de calor y luz, con una sensación de gracia divina que jamás en su vida había encontrado. “Pero no soy tu única escolta”, dijo el hada en su interior, “muchas más nos ocuparemos no cometas ningún crimen, ni te sientas jamás dolido por ninguno”.
Más violines comenzaron a sonar en la espesura, y cientos de nuevas luces iluminaron el verde del bosque. Comenzó todo a relucir, las enredaderas que llenaban de color los troncos, los arbustos que se mecían en la brisa nocturna, y hasta la luna se dejó ver entre las ramas.
Hans Wailer sintió un dolor punzante en su estómago. “Ya no sufrirás más”, dijeron las hadas, y una por una se fueron internando en su carne, hasta que no quedó más sitio dentro, y se pegaron a él por fuera. La carne se desprendía de él como si fuese mantequilla, y las hadas la devoraban.
Aquél hombre permaneció quieto mientras diminutos dientes se clavaban en sus órganos y los despedazaban, mientras la piel era pasto de las criaturas feéricas. Recibió con placer aquél dolor, y no quiso dejarse morir por no dejar de sentirlo.
Hasta que quedaron limpios sus huesos, y no tuvo más remedio.

FIN


Emerson dijo que una biblioteca es un gabinete mágico. En ese gabinete están encantados los mejores espíritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de su mudez. (J.L. Borges)

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#29 REY_CARMESI

REY_CARMESI

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Posteado 19 March 2009 - 07:42 PM

A mi, en su dia, tambien me llamo la atencion. "El proceso" de Kafka me refiero. Me parecio interesante. Alguien que es acusado de un crimen que ni siquiera sabe cual es porque el mismo no es consciente de haberlo cometido y que persigue y busca una justicia que le es esquiva. Eso si me parece interesante y referenciable en terminos de algo profundo como es "crimen y castigo". No veo esos elementos de interes en este relato. Hans Weilar no busca la justicia, huye de ella. No encuentra justicia, encuentra causalidad. Si te metes en un agreste bosque encantado puedes encontrar la muerte. El protagonista de "El proceso", Josef, me simpatiza. Me simpatiza porque existen datos objetivos que apuntan a su inocencia (entre ellos un sistema decidido a hacer inaccesible la justicia para el). Hans no me simpatiza y el relato es demasiado corto. No profundiza en el personaje para hacerlo posible, para generar un trasfondo que lo haga posible. Hans cree que es culpable, consciente (lo que le dice al hada) e inconscientemente (lo que sueña). A lo largo del ochenta por ciento del relato creo que es culpable en base a lo que me cuenta el autor, luego, no ha logrado despertar en mi empatia, luego lo que le ocurra al final no logra conmoverme. No tengo ningun elemento objetivo que me indique su posible inocencia, ya que no logro encajar en esa categoria "la palabra de un hada".
¿Y castigo? No veo "castigo" por ningun lado. Las hadas estan convencidas de que es inocente, luego, o bien se lo comen porque son depredadoras (a lo que apunta su valoracion de la exquisitez de su carne, en cuyo caso el cuento es "un fugado se mete en un bosque y unos depredadores se lo comen", lo que no me dice nada como historia, salvo la "extravagancia" (en el buen sentido) del cambio de roles de las hadas, habitualmente buenecitas en los cuentos) o bien, como dicen las propias hadas, "no eres culpable, no has cometido crimen, pero te matamos o bien para que no te sientas culpable porque tu si lo crees, o bien para que no cometas ninguno en el futuro", lo que nos lleva a una especie de justicia preventiva que nada tiene de castigo y a un sistema de valores que en "boca" y "mente" de unas hadas me resulta poco menos que excentrico y queda todo lo mas como "raro" o "curioso".
Tambien puede ser que no haya tales hadas. Que Hans, culpable o no, las alucine por "sentirse culpable" y en realidad se lo coman los lobos. Esa posible lectura, "Delirio homicida y salvador a lo Patrick Bateman" me pareciria menos fina como posible resolucion.
En fin, no dudo de que existan elementos de ambiguedad en el relato, lo que pasa es que resueltas las distintas variables no encuentro ninguna que me lleve a un resultado que me llene. Ojo, a mi personalmente. Es un relato bastante etereo, como las hadas, muy abierto al subjetivismo en su apreciacion por lo que entiendo a quien le pueda gustar. Es mas, me parece que sí consigue transmitir una sensacion de lugar "feerico", magico e inquietante, que, segun sus comentarios, quizas fuera lo que el autor pretendia en esencia, quedando la historia en si como algo relegado o menos perfeccionado.


Por otro lado, cualquier relato de The Exorcist, me guste o no, sea mas extravagante o menos, sí tiene como elemento comun un estilo muy cuidado y elaborado que es placentero leer. Pero creo que esto aqui tambien se resiente un poco ¿quizas obra temprana? Si no recuerdo mal el "aquel" si no se usa como pronombre no va acentuado, y lo de las "gafas de cristal" me paró en seco justo en el momento en que el relato empieza a tomar carrerilla. Unas gafas pueden ser de cristal grueso, oscuro, de espejo... " de montura de cristal" pero "gafas descritas como "de cristal", pues parece innecesario, menos unas que se ponian en los cines, de carton con una "lente" azul y otra roja, engendro de infausto recuerdo.
Tambien hay, como no, ramalazos del buen hacer caracteristico del autor, como la descripcion del hada cuando aparece por primera vez y las dos frases finales del relato.

Editado por REY_CARMESI, 19 March 2009 - 07:44 PM.

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#30 Darsha

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Posteado 20 March 2009 - 01:14 AM

CRÍTICA:

Si la crítica comienza hablando de Kafka y Dostoievski, entonces no hay mucho que salvar, todos los demás pierden. Por otro lado, sobre la simpatía o no del protagonista, tampoco es algo que necesite. Nunca sentí empatía por Raskolnikov en toda la novela, ni siquiera al final, pero eso no quita que Crimen y castigo fuera una revelación para mí. No tengo que sentirme identificado siempre con el personaje principal para que la obra me guste, a veces ni siquiera pido entenderle.

Otro tema es opinar sobre las posibles interpretaciones de un texto con su autor cerca. Esto me recuerda siempre a uno de los números de Benny Hill, aquél en el que le entrevistaban por ser un director de culto.

- El periodista le comentaba: Magnífica idea que la película fuera en color, y pasara a blanco y negro al final.

- Benny Hill contestaba: No, si en realidad nos quedamos sin película en color y tuvimos que acabarla como pudimos.

De esta forma, el humorista iba desmontando toda la crítica.

Entro en el texto.

A mí tampoco me queda claro si Hans Wailer es culpable o no. Aunque, de todas formas pienso que sí, sólo que las hadas le exculpan porque en su mundo los crímenes de los hombres no tienen cabida, no les importa su conducta. Seres elementales, se rigen por otras normas de vida y muerte. Al igual que nosotros no censuramos a un león por devorar su cría, no le llevamos a juicio, ni le encarcelamos, a ellas no les afecta los crímenes que cometieran los humanos entre ellos.

El texto me gusta por lo que cuenta, y también por lo que deja de contar. La forma que tiene de caminar entre aguas sin terminar de perfilarlo. Nunca se habla de cuál es el crimen por el que huye Hans, si le persigue un policía realmente o no, si las hadas le liberan o le castigan. No lo cuenta, pero el relato no queda cojo. Es complicado dejar de explicar cada detalle de la historia que quieres narrar, o que las lagunas que mantienes no arruinen la inmersión. Está en el punto justo. La continua persecución está bien narrada, el ritmo es preciso, el final sorprende. Siento debilidad por los cuentos de hadas, aunque sean traviesas, y eso seguramente me condiciona.

He rescatado este texto también, porque pertenece a una etapa en la que el autor, Exorcist, nos contaba historias, mejores o peores, pero historias en sí, que merecían ser leídas, como este caso o La rosa. Me gustaba esa etapa, al menos mucho más que la actual, en la que parece que sólo el arte y ensayo tiene cabida, y donde prima la forma de escribir sobre lo que quiere contar. Lo quise recuperar por los viejos tiempos.
Emerson dijo que una biblioteca es un gabinete mágico. En ese gabinete están encantados los mejores espíritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de su mudez. (J.L. Borges)

El cuento es la literatura del nómada. (J. Cheever)



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A Bragol. Tus amigos te echan de menos.