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RELATO DEL III CONCURSO: PERFECCIÓN (La felicidad y la perfección)


5 respuestas al tema

#1 Apostle

Apostle

    Journeyer to Venusberg

  • Staff inactivo
  • PipPipPipPipPip
  • 2404 posts

Posteado 21 April 2007 - 09:10 AM

PERFECCION_

En la oscuridad de su aposento, en la prisión de su lecho, Alexandr Teslev, el centenario Mago Supremo de la Estirpe, estaba a punto de morir.
Abrió los ojos y saboreó el silencio. Había sido su único compañero durante los últimos años, su confidente, casi un amigo en aquella amarga eternidad de postración y vigilia en el frío sepulcral de la estancia. Ni un visitante había hollado su suelo en ese tiempo. Sólo silencio.
El anciano mago no precisaba ingerir comida ni bebida de clase alguna. Las debilidades de la imperfección habían quedado atrás. No era ésta, sin embargo, una razón válida para el abandono.
(Recuerda el Espejo).
¿Dónde el inconfundible sonido del incesante trasiego de estudiantes por los pasillos?, ¿dónde el vívido cántico de las campanas en cien torres de cristal y plata? ¿Nadie podía escucharlo?, ¿moriría solo en un mundo olvidado y yerto?
(La llama que arde con más fuerza es la que antes se consume.)
Imposible, se dijo, mientras la angustia asaltaba su mente. Había superado los conceptos, abarcado el mar y los cielos. No era aquello lo prometido, no era la felicidad soñada ni la recompensa anhelada. La meta de su vida no podía ser ilusión o engaño. No podía haberse equivocado tanto.
Si lo Perfecto está Solo nadie entraría por aquella puerta, nadie abriría su pavorosa tumba…
(El Espejo)
Inaceptable. La pena, la soledad, el dolor. Inaceptables. El era Alexandr Teslev. Si era preciso transcender la Perfección lo haría. Si había algo más allá lo alcanzaría. Si aún existía un remedio lo encontraría. Sus dientes aún permanecían hundidos en el corazón de la vida. No moriría de ese modo. No así.
Una alarma, pensó. Radiación mágica. Eso los hará regresar.
Por un instante fue consciente de que no podía recordar los detalles de su vida. Todo había desaparecido, arrastrado por un viento desaforado e inmisericorde, perdido en los entresijos de la razón, en la urdimbre de la superación, en la vacuidad del silencio. Nada había permanecido. Ni una verdad revelada, ni un hogar verdadero, ni un cariño correspondido. Veinte años de tinieblas, o tal vez cien, o mil, o un instante eterno.
Se sorprendió de pie, en el centro de la habitación, frente al Espejo de alabastro y oro, el Espejo de bordes flamígeros colocado junto a su cama desde que podía recordar. Desde siempre.
El anciano hechicero, demasiado débil y cansado para concentrar su poder, alzó una marchita mano, apenas un muñón nudoso, hacia su reflejo y, haciendo caso omiso del dolor, de la frustración y la ira, gritó. Gritó a la razón, al éxito, a la superación. Gritó al vacío, a la vida, a la pena. Gritó al Espejo.
El ulular de una alarma rompió el silencio.

Deezhan DeGries, Tercer Supervisor de postgrado de la Universidad Arcana avanzaba con el ceño fruncido, apartando con la sola fuerza de su mirada a los magos jóvenes que atestaban pasillos y corredores. Las salas y bibliotecas se habían convertido en un hervidero de curiosos que intercambiaban rumores y miradas de preocupación.
Una alarma radiológica, y de nivel seis, nada menos.
El Supervisor atravesó la pasarela de Vrictor y se encaminó a la Torre Azul de Oosan. Los recios sillares de su base contrastaban con lo estilizado de sus líneas conforme ganaba altura, como una llama de escarcha hasta el facetado pináculo, donde las ventanas parecían meras troneras, estrechas como el ojo de una aguja, mirando a Septentrión.
El hechicero dejó atrás la escalinata de acceso, recorrió las sombrías dependencias y cruzó, al fin, el pasillo alfombrado que conducía al origen de la disfunción arcana, la recia puerta de roble de los aposentos privados de Alexandr Teslev.
DeGries llamo hasta cuatro veces sin obtener resultado. Masculló una imprecación y con un simple gesto invocó una protección y abrió la puerta. No había nadie en el interior.
La entrenada mirada del tercer Supervisor pasó por alto la aparente normalidad existente en la habitación de Teslev. El origen del problema estaba allí mismo, frente a él.
Avanzó unos pasos hacia el centro de la estancia y contempló con gesto crítico y no sin asombro el espejo de cuerpo entero colocado junto a la cama.
De color negro y dorado, parecía construido de una sola pieza, sin junturas. Su contorno, de líneas retorcidas y torturadas, transmitía la sensación de que aquella cosa ardía con un fuego oscuro y malicioso que abrasaría si le era permitido hasta el último resquicio de la habitación con una voraz y vesánica ansia de plenitud, con una llama negra de puro pecado. La luna estaba encastrada en el centro, como un diamante negro, pues no reflejaba más que una muda y terrible sombra.
-No lo puedo creer, -musitó el Supervisor pasando una mano moteada de vejez por su rostro alargado, delgado y severo- Un Espejo de Tándderon. Hace tres mil años que nadie se ha atrevido a intentar fabricar uno. Un reflejo no puede crear una realidad de igual categoría que la imagen reflejada. Es una locura.

- No es lo que pensaban los magos del Antiguo Imperio.

Deezhan DeGries resguardó sus manos en el interior de las amplias mangas de su túnica y curvó sus secos labios en un rictus de desagrado. Se volvió con lentitud, encarando al recién llegado.
Teslev.
No había amor en la mirada gris del tercer Supervisor y tampoco lo encontró en los ojos azul cobalto del joven mago de postgrado.
- ¿Qué ha hecho? –espetó el mago mayor.
- Estaba en la biblioteca de la Torre Norte. Regresé al oír la alarma.
- No ha contestado a mi pregunta- replicó el Supervisor.
- La tesis del concurso interno de postgrado es de tema libre.- explicó el joven Teslev con un ligero encogimiento de hombros- El Espejo de Tándderon siempre ha sido…
- ¿No va a responderme? –cortó DeGries endureciendo su ya gélida expresión- Esto no explica una alarma de nivel seis. Ni siquiera aunque lo…
El anciano enmudeció de repente y se volvió una vez más, atónito, hacia el mudo testigo de aquella conversación, como si esperara de aquel horror muerto una confirmación.
- Lo ha hecho funcionar, ¿no es así?
- No del todo – reconoció el mago más joven con desagrado.- Detecté una corrupción en la formación de la imagen, un error en el índice de reflexión. No era perfecta. Hubo algo más. De hecho, toda la habitación pareció rielar.

El viejo Supervisor miró de nuevo el rostro de líneas suaves del joven mago. No había perdido la calma ni el control. Ni un segundo.
En aquel instante, Deezhan DeGries lo comprendió todo.
Recorrió con su mano derecha la parte superior de la estructura del Espejo. Era casi líquido al tacto; sinuoso, verminoso. Un hormigueo desagradable se extendió por la extremidad del hechicero, como si el artefacto rechazara su presencia. Localizó, al fin, un punto específico y lo presionó.
Una pequeña sección de la parte frontal se desprendió. El Supervisor introdujo la mano en el hueco y extrajo un pequeño objeto, una formación cristalina compacta cuyo núcleo parecía latir con una pulsación cromática que teñía su anfractuosa superficie con un rubor violáceo, como el corazón de un dragón de hielo; un fragmento de belleza iridiscente.
La alarma cesó en aquel instante.
- De esto se trataba – el viejo maestro alzó el fragmento ante los ojos de Teslev- El uso de los cristales de Semgart lleva prohibido más de doscientos años. Son peligrosos, oscuros, impredecibles. ¿Cómo se le ha ocurrido alimentar el Espejo con uno de ellos?
- Como ya he intentado explicar, las fuentes convencionales de energía demostraron ser insuficientes. La imagen era imperfecta.
- Es cierto que eso ya lo ha dicho. ¿Es ahora más “perfecta”? – preguntó DeGries señalando la superficie opaca de la luna.
- No está terminado.
- Me debe algo más, Alexandr.
- Es cierto – admitió Teslev con una leve sonrisa- Dígame, Supervisor ¿Cuál es, según los Antiguos Maestros, el más profundo deseo de todo ser viviente?
- Hallar la felicidad –contesto el interpelado al punto.
- Así está escrito. Y, sin embargo, es incorrecto. El deseo más profundo es el de experimentar lo que se siente al ser feliz y no la felicidad en si misma, que es un simple concepto. Por tal razón los seres pensantes no pueden encontrar la felicidad cuando la buscan y se engañan si piensan lo contrario. El ser pensante en el mismo instante en que conceptualiza la felicidad la pierde. Y no puede evitar lo primero ni lo segundo. Es un imperativo natural del que no puede escapar. A no ser… a no ser que el individuo sea capaz de transcender el Universo Conceptual, alcanzar la Perfección. El camino de la Felicidad.
Por desgracia, la Perfección es todavía más difícil de conseguir porque ¿cómo alcanzar algo que ni siquiera se es capaz de concebir, algo que la propia Realidad se encarga de ocultarnos? Pero, si el camino de la Perfección es inviable ¿por qué no tomar un atajo?, ¿no sería tal cosa factible si lográramos echar un vistazo, vislumbrar apenas, lo que espera al final de ese Camino?
-¿Ver la Perfección?
- Ya le he dicho –continuó Teslev- que la Realidad es un velo puesto ante nuestros ojos, una limitación. El Campo de energía mágica de nuestro mundo, a través del cual nuestra Realidad se desvela, sólo permite la refracción de un millón de partículas lumínicas por cada unidad taúmica de gama/espectro. El cristal que sostiene en su mano, como sabe, puede aumentar considerablemente ese nivel de refracción. El mundo en el interior del Espejo sería…
- Perfecto –concluyó el Supervisor esbozando una triste sonrisa- Se equivoca. ¿Ver su Yo Perfecto en el Espejo? ¿Eso pretendía? Lo único que ha logrado engendrar es lo que el Espejo ha visto en usted: Oscuridad. Y los dioses quieran que nada más se haya formado en sus profundidades. Ningún espejo le devolverá jamás una imagen que usted considere perfecta.
Alexandr. Nunca hemos sido amigos. Aun así creo que debo avisarle como maestro. A lo largo de estos últimos años le he visto cambiar. He visto su criterio sacrificado, su talento degradado, su norte existencial perdido, en pos de ese loco afán de perfección en cada empresa que acomete, en cada proyecto que se marca. Usted no busca felicidad, ni la hallará al final de ese camino. Existen límites, también para la Magia, también para usted.
El rostro de Alexandr Teslev se ensombreció.
-El cristal está prohibido pero su uso dentro de la Ciudadela no es delictual – señaló secamente.
DeGries movió la cabeza con desánimo.
-Considérelo requisado. Se pondrá a disposición del Primer Circulo y será custodiado bajo la Gran Bóveda. También se investigará su procedencia.
Si encuentra una fuente de energía más estable y lo repara, podrá presentar el . Espejo como tesis. Que pase un buen día.

El joven mago esperó a que su superior abandonara la estancia.
Tras un instante, se sentó en su gran sillón de hierro y juntó las yemas de los dedos.

- Viejo necio –masculló- ¿Cómo se atreve? Tercer Supervisor del área de Estudios Medios, un gran honor para un fracasado.
¿Sacrificio? El sacrificio es el crisol en que toma forma la Grandeza.
¿Límites? No hay límites a aquello que puedo conseguir.
¿Magia? Yo soy la Magia, viejo estúpido. Seré recordado a lo largo de los evos mientras tu nombre yace sepultado bajo una lluvia de lágrimas, ríos de ceniza, océanos de olvido…
Teslev practicó unos sencillos ejercicios con el objeto de relajar cuerpo y espíritu.
No presentaría el Espejo a concurso. No en tal estado. Algún día recuperaría el cristal o hallaría otro igual o aún más poderoso. Algo se había formado en su interior. Lo había atisbado. Llegado el tiempo despejaría la oscuridad y desvelaría su cielo.

Presentaría otro de sus inventos acabados.
Sonrió más relajado.
El bastón de secuenciación de fase.
Si, se dijo, será… perfecto.
<img src="http://i38.tinypic.c...com/ofsttv.jpg" border="0" class="linked-sig-image" />

<!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo--><!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#C0C0C0--><span style="color:#C0C0C0"><!--/coloro-->¿De donde procede lo apagado de vuestros ojos? ¿Como ha hecho vuestro siglo para entumeceros de este modo? Sois la suma de todos vuestros yos previos y sin embargo parecéis indiferentes a vosotros mismos. Sois una cultura que ha nacido sin intereses, ni siquiera por sus propias heridas abismales.<!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc--><!--sizec--></span><!--/sizec-->

<!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#808080--><span style="color:#808080"><!--/coloro--><!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo-->William Withey Gull en <i>From Hell </i>de Alan Moore y Eddie Campbell<!--sizec--></span><!--/sizec--><!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc-->

#2 Lobo Estepario

Lobo Estepario

    Ancillae

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Posteado 21 April 2007 - 11:41 AM

Muy bueno. Lo que mas me ha gustado ha sido la breve conversación metafísica acerca de la naturaleza de la felicidad. Por lo demás, está bien hilado y construido, y se lee suave aunque el lenguaje es complejo. Además, y otro punto a tu favor: se trata de dos magos en una universidad arcana (tema tópico de la fantasía medieval) pero el encuadre no te ha dominado, has dominado tu al encuadre y los detalles, y me explico, la acción que narras se puede llevar a múltiples entornos imaginados sin que pierda sentido, por ejemplo, los protagonistas podrían perfectamente haber sido dos científicos modernos, o dos alquimistas judíos en el Toledo del S. XII, y la naturaleza del relato no hubiera cambiado. Esto hace la acción muy creíble, independientemente de los detalles.

Como cosas a mejorar: ojo con la sobre-adjetivación. Ejemplo: "¿Dónde el inconfundible sonido del incesante trasiego de estudiantes por los pasillos?". Frases como esta pesan demasiado y en ocasiones pueden interrumpir el ritmo de la lectura. Hay también alguna tilde por ahí que te has saltado. Por lo demás nada importante que resaltar. Únicamente que se echa en falta mayor extensión o incluso una segunda parte, por si te animas a escribirla.

Saludos!

Editado por Lobo Estepario, 21 April 2007 - 11:43 AM.

"La estupidez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás."

Voltaire

#3 Salube

Salube

    Ancillae

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Posteado 21 April 2007 - 12:04 PM

Es un buen relato, como un capítulo de otro gran libro... las aventuras de... el mago xd. En fin, que la redacción y la historia es buena auqneu quizás se hace un pco largo... peor la verdad que te engancha y quieres termianrlo de leer cuanto antes. De todas formas, me parece que crear todo un mundo con sus reglas y gerga propia para un relato de tres págians es un derroche de talento e imaginación. demasiado trabajo para tan poco resultado (extensión). Por otra parte, al menos para mi, es dificil entrar en ese nuevo mundo de golpe, además saltando de una realidad a otra.

También he de dicirte que me ha dejado muy buen sabor de boca.

Chaito
DOGMA INMUTABLE:

Así es .
Así fue.
Y así será siempre.



#4 Mordenkainen

Mordenkainen

    Ancillae

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Posteado 21 April 2007 - 12:11 PM

Iepa! Casi se me escapa éste! ???

Está muy bien; me encanta el contraste entre lo descrito en la primera parte y el discurso que se marca el joven Teslev en la segunda. Yo tal vez quitaría algunas descripciones que me parecen MUY rimbombantes (y te lo dice uno que... en fin, mira el hilo de las palabras más bonitas ??? ), por ejemplo: "...una pulsación cromática que teñía su anfractuosa superficie con un rubor violáceo"; esta frase es brutal! Pero vamos, que muy buen trabajo y muy bien ligadas la faceta más "reflexiva" (digámosle filosófica) con la más narrativa ???

Editado por Mordenkainen, 21 April 2007 - 12:13 PM.


#5 REY_CARMESI

REY_CARMESI

    Rex Coronati

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Posteado 21 April 2007 - 05:29 PM

Hola, algunas aclaraciones:

Primero felicitar a Salube por su percepcion "como un capitulo de otro gran libro"... ¿Como has visto eso?...
Lo cierto que es que el ambiente o trasfondo forma parte de una saga que tengo en mente con el "mundo" bastante perfilado. ¿Que "papel" juega este relato?. Bien. Nunca me ha gustado que los autores definan demasiado a los personajes. Que digan "era bueno, o malo, o avaricioso..." Prefiero que me cuenten que hace o piensa el personaje, lo que le impulsa y ya deducire yo como es. Por eso se me ocurrio para presentar a alguno de mis personajes (o mejor para presentarmelos a mi mismo) escribir un relato corto sobre ellos, una historia autoconclusiva, con un significado en si misma, independinte de la saga principal (por poner un ejemplo, esta comienza cincuenta años despues de los acontecimientos narrados en "Perfeccion"). Como ves no es un despilfarro. Ahora bien, he suprimido buena parte del contexto o ambientacion. ¿Por que?. Por lo que ha dicho Lobo. El relato acaba haciendose independiente, trata temas absolutos, como la Perfeccion y la Realidad y debe poder funcionar en cualquier Universo (magico). Sobre la extension... quise adaptarme a las reglas del concurso aunque el relato fuera escrito para ser presentado "fuera de competicion".

Sobre el estilo, ahhhh, hoy dia se impone un estilo mas directo y mayor sencillez narrativa en la literatura fantastica.Hoy parece que se lee tan poco que hay, ademas, que presentarle las cosas facilitas al lector. He querido jugar. Pero no sin metodo. ¿Donde quedan esos maestros de la fantasia de la primera mitad del siglo pasado?. Autores tanto en verso como en prosa, de frases dilatadas, de construcciones floridas y recargadas que no se lo ponen del todo facil al lector, autores que buscan la belleza formal de las palabras, su cadencia, sobreadjetivacion al servicio de la aliteracion (en "s": Sonido, inceSante traSiego por los paSillos...). Mi intencion ha sido rendir un homenaje a esos autores, anteriores a los hacedores de grandes sagas, adoptar sus formas, pero sin llegar al abrumador y abigarrado estilo de Eddison en su clasico "La serpiente Uroboros". Creo que la naturaleza y extesnion del relato lo soporta.

PD Lobo, lo de Toledo ¿Ha sido casualidad o te has dado cuenta de la inspiracion en "El dean de Santiago"?

Editado por REY_CARMESI, 21 April 2007 - 05:36 PM.

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#6 Darsha

Darsha

    Antediluvian

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  • 1374 posts

Posteado 26 April 2007 - 08:37 PM

Hola!

Bueno, te aviso que en el próximo concurso de relatos de Dlan te vetaré como jurado, y te obligaré a participar.

Me ha gustado mucho la historia, la forma de perfilar a los personajes, la ambientación, como te recreas a la hora de describir los detalles... Entiendo tu crítica a las formas narrativas actuales más concisas y directas, pero la verdad es que ahora se busca generar una historia con un buen ritmo, que enganche desde el primer párrafo. Tu historia es muy buena, pero necesita de lectores a la vieja usanza, dispuestos a invertir tiempo y concentración para una buena lectura. No es necesario que cambies de estilo, ya tienes uno bien definido, pero te aviso que te espera un camino más largo y tortuoso que otros hasta alcanzar el público que requieres.

Cuídate, espero que nos dejes leer más capítulos
Emerson dijo que una biblioteca es un gabinete mágico. En ese gabinete están encantados los mejores espíritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de su mudez. (J.L. Borges)

El cuento es la literatura del nómada. (J. Cheever)



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A Bragol. Tus amigos te echan de menos.