Saltar al contenido

Más en DLAN: Nuestras Traducciones | Otras Traducciones | Mods y modding | Revisiones y Guías | Videojuegos | Arte | Literatura | Rol y Rol por foro e IRC | Mapa de la web
Foto

RELATO DEL III CONCURSO: LA FRONTERA (La felicidad y la insatisfacción)


3 respuestas al tema

#1 Apostle

Apostle

    Journeyer to Venusberg

  • Staff inactivo
  • PipPipPipPipPip
  • 2404 posts

Posteado 20 April 2007 - 08:20 AM

LA FRONTERA



- Ahí fuera no hay nadie.

- Lo hay, ya lo creo que lo hay, Felt nunca falla.

- ¡Estad atentos!, nuestra vida depende de ello.

- Perdona sargento, pero es que está todo tan silencioso que me resulta difícil creer que haya un escuadrón de ingos por aquí.

- Pues lo hay, te lo digo yo Marv, Felt nunca falla.

- ¿ Es que no sabes decir otra cosa Oster?

- Sólo sé que el mudo me ha salvado la vida tres veces desde que patrulla conmigo, y que si el los ha olido para mí es como si los tuviera ya delante de mis narices.

- ¡Basta ya! Os juro que si salimos de esta vais a encargaros del servicio de letrinas durante todo un mes.

Las palabras del sargento causaron un efecto mayor del que él mismo esperaba. No fue la vacua amenaza de la limpieza de las cloacas de Fuerte Blanco, algo que todos ellos habían realizado ya en múltiples ocasiones, tampoco el hecho de que esa agradable labor fuera a durar todo un mes. Probablemente fue el hecho de que les hiciera reflexionar acerca de que en breves momentos podían estar todos muertos. Pese a tratarse de un grupo muy heterogéneo de veteranos de la frontera, todos dedicaron esos minutos de silencio a lo mismo.

Marv, era el segundo hijo de un señor de una casa de segunda fila, que cuando comprendió que el feudo de su padre iba a pasar a su bienamado hermano mayor y que él tendría que conformarse con ser el señor de armas del castillo o un cargo similar, decidió apuntarse a la patrulla fronteriza, pensando que eran ciertas todas aquellas habladurías que le habían llegado acerca de que debido a lo arriesgado de la tarea de los hombres que patrullaban la frontera, a estos se les trataba como a auténticos reyes. El pobre Marv siempre había sido un ingenuo. Tardó dos días, que es doble de lo que tarda el resto de los moscones que como él habían sido atraídos a Fuerte Blanco, en descubrir que no había nada de aquello que él tanto ansiaba. Nada de doncellas que atendían a los guerreros durante su merecido día de descanso tras las largas patrullas, nada de los alimentos birlados de las despensas de los grandes señores para llevárselos a los esforzados guardianes de la frontera sur, nada de regalos, nada de grandes bolsas de oro. En definitiva nada de nada. Por eso Marv escondió su frustración bajo aquella capa de frivolidad que a veces rayaba lo caricaturesco. Decía que no tenía miedo a nada, que sólo seguía en la patrulla porque era el único lugar del mundo en el que había algo de diversión. Pero en el fondo Marv sabía que estaba aterrado, que si tuviera solo un ápice del valor que decía tener, habría salido corriendo hacia el valle que ocupaba su familia y que aceptaría incluso el puesto de barrendero que le pudiera ofrecer su hermano. Diez años eran muchos. Sí, se había convertido en un buen luchador. Mejor de lo que cualquiera que lo hubiera conocido jamás podría haber imaginado. Pero eso no era suficiente para él. Lo único que pedía, lo único que anhelaba con todas sus fuerzas era que no vieran en él a un fracasado. Eso es lo que sentía que era, y era lo que más odiaba. Cuando miraba su reflejo en las aguas del foso que rodeaba el fuerte, veía a un desarrapado que estaba en el confín del mundo porque no había sido capaz de hacerse valer en cualquier otro lugar. Sintió que iba a morir sin gloria.

Chaz había llegado lejos en la guardia de la frontera, ahora era sargento, un título nada desdeñable. Su padre era un próspero comerciante allá en Loilaburg y Chazdermont su único hijo varón estaba llamado a continuar con el negocio familiar (telas y brocados). Por eso cuando le comunicó a papá, el mismo papá que le consintió todo desde que nació y que lo había colmado de atenciones y regalos, que se marchaba a la frontera a luchar, al pobre viejo casi le da un infarto. Chaz se sintió muy desdichado, no podía comprender como su padre le había dado la espalda. Su padre, que siempre le había dicho lo inteligente, lo esforzado, lo buen muchacho y lo buen hijo que era. Y todo ello justo en el momento en el que había decidido que lo que iba a hacer con ese buen montón de virtudes era utilizarlas para defender al resto de los habitantes del reino, incluido su padre y sus dos hermanitas. Así que se marchó de casa de madrugada casi como un ladrón. No le permitieron ver a Manda y a Saila. Por ello volcó toda esa amargura en demostrar al mundo entero en general, y al viejo en particular que él había hecho lo correcto. Cada vez que lo condecoraban o se ganaba un ascenso enviaba a su padre la medalla o el galón de turno. Pero papá nunca le devolvía las cartas. Tampoco lo hacían sus hermanas. Lo único que necesitaba, lo único que realmente deseaba en la vida era que aquel viejo le dijera lo orgulloso que estaba de él, de cómo realmente apreciaba el hecho de que hubiera renunciado a la vida de comodidades que le esperaba por servir a los intereses de algo tan noble como la paz y la ley del reino frente a las hordas de ingos que desde hacía tanto trataban de destruir hasta el último vestigio de civilización. ¿ Cómo se podía ser tan desagradecido?

Oster era un perro viejo. Desde que hace veinte años comenzó sus servicios en el cuerpo de “furtivos”, el más arriesgado de todos los que componen la guardia, había pasado por multitud de situaciones extremas. Y de todas ellas había salido bien parado. Es lo mínimo que se podía esperar de un raterillo nacido en las calles de la Ciudad Real. Nadie sobrevivía en ella más allá de unos meses. El rey amaba la ley y el orden. Más que amarlos, le obsesionaban, por ello si en todo el reino era muy estrecho el control de la paz en las calles, en la Ciudad Real se llegaba al extremo de tener una pareja de vigilantes en cada esquina. Pero Oster vivió a base de pequeños hurtos y robos desde que su padre los abandonó cuando Osty solo contaba con cinco años, hasta los quince en que su agotada madre por fin murió. Tras costearle un funeral digno de un acaudalado ciudadano, Oster se dio cuenta de que su vida en la ciudad dorada del rey loco, como él la llamaba, ya no tenía razón de ser. Lo último que le prometió a su madre fue que se convertiría en un hombre de bien. Y no se le ocurrió cosa más honorable que servir al rey en el cuerpo más renombrado de todo el reino. Su astucia y habilidad lo llevó a que lo destinaran a los “furtivos”. Allí comprendió que era el mejor puesto para él. La disciplina era más laxa de lo normal entre la guardia, tenía libertad de movimientos, vivía al aire libre, lejos de los cabos mayores y sus varas de corrección y, sobre todo, contaba con permiso para quedarse con las pertenencias de los ingos a los que rajaba el gaznate durante sus incursiones. Sólo le faltaba una cosa para que su felicidad fuera completa. Quería que los malditos jerifaltes lo miraran con el respeto que él creía merecer. Sí, ciertamente tenía innumerables condecoraciones y su rango en los exploradores hacía que se le tratara con deferencia. Pero a la hora de la verdad, cuando tenía que compartir mesa con esos señoritingos veía en sus ojos que se sentían superiores a él. Oster sentía en esos momentos bullir la ira en su interior. Era él y no ellos quien se jugaba la vida continuamente, pero sus miradas altivas le hacían sentir como un miserable.

La patrulla la completaba Felt. El mudo era un tiparrón que no decía una palabra, pero eso daba igual, pues lo compensaba con su gran humanidad, en todos los sentidos. Sus dos metros largos de estatura impresionaban, sus espaldas eran tan anchas como las de un oso, los brazos en nada tenían que envidiar a los de un minotauro. Ninguno sabía que el pequeño Felt presenció la muerte de sus padres y hermanos a manos de los ingos cuando apenas contaba tres años. Hicieron con ellos lo que siempre hacen esos condenados salvajes, esto es, apalearlos, despanzurrarlos y finalmente empalarlos . Felt escapó y un buen día apareció a las puertas de Fuerte Blanco. Al principio lo tomaron por un tarado, pero en pocos días quedo claro que no era así. Era despierto e inteligente como el que más, con la ventaja de que no abría la boca para quejarse del rancho. Se le formó y recibió la instrucción oportuna tanto en las letras como en las armas. Con dieciséis años afloró la que sería su característica más significativa y más beneficiosa para la guarnición. Felt podía oler a los ingos. Eso les libró de un ataque en masa que podía haberlos exterminado a todos. Felt no dio la voz de aviso pero sí que alertó a su compañero de guardia de que se avecinaba el enemigo y gracias a ello el asalto fue repelido con éxito. Todo el que ha patrullado junto a Felt, y de ello Oster puede dar buena cuenta, aprecia y valora al gigantón. El mudo por su parte disfruta de la compañía de todos, mejor aún, se le ve feliz cuando está con los compañeros. Felt no puede permitir que nadie más a quién aprecia muera a manos de los ingos, por ello pone toda su determinación en la defensa, no ya de la frontera, sino de sus camaradas. Tras escapar a la masacre que sufrió su familia, la tarea de acabar con todos los demonios tiznados que se cruzaran en su camino se convirtió en su razón de existir. Por ello lleva la cuenta de los que ha abatido, y ya van trescientas veinticinco muescas en su cinturón. Pero sabe que por más que se esfuerce él sólo no podrá con todos los salvajes, por ello protege y cuida a sus compañeros, por eso llora por las noches en su jergón cuando algún explorador no vuelve de su patrulla o lo hace cubierto por una manta. Porque para él no hay nada más importante que sus hermanos, sus nuevos hermanos que lo ayudan a mantener al mundo libre de esa plaga asesina que son los ingos. Felt da gracias a los dioses por haberle concedido una segunda oportunidad junto al Capitán del fuerte, el chistoso de Marv, el huraño Oster y el Sargento Chaz. Junto a ellos Felt vuelve a aquellas tardes junto a la chimenea, con mamá y sus hermanos, retorna a la vida que tenía antes de que el horror se lo arrebatara todo.

Ninguno conocía la historia de Felt, pero no se extrañaron cuando uno a uno fue estrechándoles la mano, alentándolos con su mirada. Esa era la mirada de un hombre lleno de esperanza, un hombre que en verdad los apreciaba por lo que eran y un hombre decidido a cuidar de ellos frente a todo. Fue en ese instante cuando Marv comprendió que había encontrado su lugar en el mundo. También el sargento fue consciente de que ese apretón de manos era el único reconocimiento que realmente merecía la pena recibir. Oster quería llorar, lo intentó con toda su alma, pero no pudo. Se maldijo a si mismo por no poder llorar de alegría aunque sólo fuera esa vez, pero era demasiado tarde, ya estaba seco. Felt no pensó en los malos momentos pasados, simplemente miró los rostros serios y ajados de sus compañeros y sonrió. Había vuelto con su familia y no había nada en el mundo que pudiera arrebatársela.

Aquel día cuatro hombres acudieron al encuentro de la muerte con la paz que sólo alguien que ha encontrado sentido a su vida puede hacerlo. Lo curioso es que ni la muerte ni los treinta ingos que la acompañaban pudieron arrebatarles la sonrisa de la cara. Una sonrisa limpia, tranquila, que manaba de lo más profundo del corazón. Lo tenían todo porque se tenían los unos a los otros. La tristeza y la frustración habían desaparecido. Lo demás carecía de importancia.


VEREDICTO DEL JURADO:


Mordenkainen:
Muy bueno el desarrollo de los personajes, que quedan bien definidos y caracterizados. Tal vez al relato sólo le falle la conversión final de los protagonistas, un poco precipitada en pos de plasmar el mensaje final. Pero vamos, que globalmente me ha gustado el texto.

Puntuación: 8.0

REY_CARMESI:
Un relato agradable de leer cuya baza fundamental es la semblanza de cada uno de los personajes, un retrato acertado a la hora de ahondar en las circunstancias personales, en cada uno diferente, que les lleva a vivir insatisfechos en busca de nuevos horizontes. El sentido del relato, que personas insatisfechas pueden encontrar su lugar y ser felices en base a un tercer elemento, como es la amistad o la camaradería, no será tremendamente original, pero es interesante. El final, trágico y conmovedor, también está logrado.
Es verdad que en técnica narrativa no llega a la altura de algunos de sus competidores.
En especial, hay un cambio en los tiempos verbales en la parte de Felt que no me gusta nada. Se pasa del tiempo pretérito que preside todo el relato al presente a partir de “Felt no puede permitir” que se extiende durante un buen segmento y al que no veo justificación desde un punto de vista sintáctico, semántico o de recurso literario.

Puntuación: 7.4

Rhaenys:
Un relato bien escrito, agradable y fluido, original en su premisa de presentar las expectativas, frustraciones y el anhelo de reconocimiento desde el punto de vista de cuatro personas diferentes, con un final cálido y épico al mismo tiempo, y un fondo edificante (tal vez en exceso, puesto que la figura de Felt resulta, al contrario que las otras, un poco irreal en su bondad). Me ha gustado la forma de presentarlo, con un pequeño diálogo inicial, y la descripciónn de los personajes es interesante y realista. Algún pequeño error en la colocación de signos de puntuación, y el estilo podría mejorarse. Carece de un tema secundario explícito.

Puntuación: 8.4

Darsha:
Has hecho un relato de personajes, y logras presentarlos de manera adecuada en pocas líneas. Sin embargo, me parece que estos personajes quedan como de cartón piedra, sin demasiada profundidad psicológica, como si fueran estereotipos. El texto recuerda mucho a las novelas de aventuras de antes, llenos de heroísmo, sacrificio y testosterona. Sin embargo, el relato presenta un aspecto general bastante plano. El aspecto positivo que más me llama la atención es que tienes muy estudiados a los personajes, y eso demuestra trabajo y un gran interés en lo que haces. Creo que sería conveniente que no los mantuvieras tan encorsetados, de lo contrario parecerán sólo caricaturas.

Puntuación: 5.5

Judas:
Como relato fantástico es realmente bueno, pero únicamente consiste una serie de biografías, muy bien llevadas, y sin ellas el relato no sería nada. Se hecha en falta más presencia en el presente de la historia.

Puntuación inicial: 5
Ortografía: 0,5
Belleza del lenguaje: 0,6
Técnica: 0
Originalidad: 0,7

Puntuación: 6.8


PUNTUACIÓN TOTAL: 7.22
<img src="http://i38.tinypic.c...com/ofsttv.jpg" border="0" class="linked-sig-image" />

<!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo--><!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#C0C0C0--><span style="color:#C0C0C0"><!--/coloro-->¿De donde procede lo apagado de vuestros ojos? ¿Como ha hecho vuestro siglo para entumeceros de este modo? Sois la suma de todos vuestros yos previos y sin embargo parecéis indiferentes a vosotros mismos. Sois una cultura que ha nacido sin intereses, ni siquiera por sus propias heridas abismales.<!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc--><!--sizec--></span><!--/sizec-->

<!--fonto:Arial--><span style="font-family:Arial"><!--/fonto--><!--coloro:#808080--><span style="color:#808080"><!--/coloro--><!--sizeo:1--><span style="font-size:8pt;line-height:100%"><!--/sizeo-->William Withey Gull en <i>From Hell </i>de Alan Moore y Eddie Campbell<!--sizec--></span><!--/sizec--><!--colorc--></span><!--/colorc--><!--fontc--></span><!--/fontc-->

#2 Salube

Salube

    Ancillae

  • Miembro DLAN
  • PipPipPip
  • 378 posts

Posteado 20 April 2007 - 03:13 PM

me parece que le das demasiada importancia a los personajes, sin adaptarlos al medio que es lo que normalmente hacen las personas reales, por eso parecen como bloques de granito dentro de un mundo curvo... lo uqe les hace chirriar. me ha gustado la ántítesis que presentan los personajes entre sí, el misterio... aunque crear un mundo entero e imaginarlo sólo para esta historia me parece un derroche.

Los punto positivos a mi entender son la lingitu exacata para no llegar a aburrir, y los personajes, son muy buenos, demasiado como para dejarlos limitados a una pequeña historia, escribe algo más grande, dessgranando toda la información que tiens sobre ellos poco a poco, restringiéndola y disfrutándola para lograr un cuadro rico, tanto en historia, como en presoanejs.

sigue escribiendo, se ve que tiens potencial.

chaito!
DOGMA INMUTABLE:

Así es .
Así fue.
Y así será siempre.



#3 Olfaman

Olfaman

    Humano

  • Miembro
  • Pip
  • 50 posts

Posteado 20 April 2007 - 03:45 PM

Saludos a todos

Lo primero que quiero es felicitar a todos los participantes por sus trabajos. Solo el que ha escrito algo para el concurso sabe que supone un autentico parto.

Por otro lado quería puntualizar que soy olfaman, y no olafman.

Por último pretendo desglosar un poco mi relato.

De una parte quiero decir que lo que pretendía era dejar muchas cosas en el aire, hacer un relato abierto, decir muchas cosas en poco espacio para que cada uno lo interpretara como quería, en definitiva dejar con ganas de saber más a la gente. He intentado generar algo de curiosidad, tratando de perfilar los grandes rasgos de la sociedad en la que se sitúa la trama así como pequeñas pinceladas sobre la sociedad y el sistema militar y jerárquico.También había pensado el continuar con relatos ambientados en esta historia. Así que espero continuar con todo esto tal y como me invitas a hacer Salube.

Lo que sí que lamento es haberlo enviado antes de saber que el jurado iba a tener manga ancha con la longitud del relato, porque es verdad que me las ví y me las deseé para ajustar toda la historia en tres folios exactos. Me hubieran venido bien diez o veinte líneas más para explayarme más en el final.

Yo personalmente no doy a los protagonistas por muertos. Hay algun jurado que sí que cree que al final mueren, pero eso es lo que quería precisamente, que cada cual sacara la conclusión que mejor le pareciera. Lo único que escribo es que los muchachos se "encuentran" con la muerte ( que es lo único que existe en el mundo animal de los ingos)

Por otra parte mi intención inicial con el relato es precisamente hacer no tanto como una parodia, pero sí una crítica a las sociedades totalitarias. Lo que sí que dejo claro es que el reino en el que situa la acción es un Estado policial, donde se combate la violencia con dureza y con más violencia. No voy a negar que me he inspirado, salvando las distancias, en la pelicula Starship Troopers. Está claro que los ingos son brutos y malos, pero ¿ podemos vencerlos a través de ser más burros nosotros que ellos?
Es una situación en cierto modo parecida a lo que ocurre con la guerra preventiva y las respuesta que dan los Estados Unidos a los ataques que ellos sufren. Por ello lamento que Darsha vea en el relato una exaltación de los valores viriles, cuando por lo menos la intención con la que he escrito la pieza está más bien en su antípoda. Intentaré en un futuro el hacer llegar mejor el trasfondo de las cosas que escribo.

Los personajes creo que se tienen los unos a los otros porque es o eso o el vacío más absoluto.Son seres que se sienten frustrados en su vida, con o sin razón, que ahí no entro y cada cual tiene derecho a decidir si ha alcanzado su meta en la vida o no. Por eso ante las situaciones límite o sea aferran a lo poco o mucho que tienen o realmente están perdidos y desorientados.

Por otro lado al jurado Rhaenys me gustaría comentarle que no creo que Felt sea precisamente bueno. Es un tipo que se ha cargado a más de trescientos tíos y te aseguro que en la mayoría de los casos lo ha hecho ensañandose. Cuida de sus compañeros porque no quiere volver a pasar por lo mismo otra vez, son el reflejo de lo que fue su familia, y Felt está claramente trastornado por su pasado (no sin ello estar loco) pero tiene una especie de bloqueo con todo lo vivido en su infancia.


Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, de todos saco algo que me pueda ayudar a mejorar tanto en el estilo como en la forma de transmitir lo que quiero. Saludos

#4 Eldorin

Eldorin

    In Memory of Quorthon.

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPipPip
  • 5920 posts

Posteado 21 April 2007 - 12:11 AM

Leyendo tu comentario Olfaman me queda aún más claro lo que ya había pensado nada más terminar de leer el relato, todo lo que tienes en la cabeza en relación con estos personajes da para mucho más y por lo tanto el relato corto no es la mejor manera para elaborarlo, porque te digo que todo lo que tienes pensado acerca de este historia no lo transmites por entero (pese a tu intención de dejar un final abierto).

Lo que tengo claro es que tienes mucho potencial en este género, eso se ve principalmente porque has sido capaz de crear varios personajes bastante logrados y bien relacionados entre ellos, vamos tienen todos un trasfondo que ya quisiera yo ver en todas las fichas de los personajes de la gente con la que juego a Dungeons and Dragons xD.



Responder



  


A Bragol. Tus amigos te echan de menos.