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RELATOS DEL CONCURSO


3 respuestas al tema

#1 vedder1978

vedder1978

    SOLDADO IMPERIAL

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPip
  • 610 posts

Posteado 23 March 2005 - 01:58 AM

AUTOR: VANNUS
NOTA MEDIA: SIN CALIFICAR


I
Los dos jóvenes caballeros cabalgaban alegres y de manera
despreocupada. La dura vida del campo de batalla había quedado atrás,
ahora ambos regresaban a su hogar. Cinco años de ausencia era demasiado
tiempo para cualquiera, por eso estaban tan animados y conversaban
sobre sus correrías dentro y fuera del campo de batalla.
- Deberías estar orgulloso Derek, tú nunca has retrocedido ante
un enemigo, tu valor ha estado siempre en boca de todos, aunque la
situación fuera realmente peligrosa.
Derek escuchaba atento las palabras de su compañero de armas, su pelo
moreno y rizado le daba una imponente presencia, su mirada fría y
calculadora hacia que ante los demás siempre pareciera seguro de si
mismo, pero ahora apenas se notaba ere aire helado que emanaban sus
ojos por que la sonrisa de su boca la anulaba casi en su totalidad.
- Sin duda alguna amigo mío. – Respondió Derek con franqueza. -
Si de algo puedes estar seguro en esta vida es que nunca le tendré
miedo a nada, el valor es mi vida.
Al escuchar esta frase el otro caballero detuvo a su montura y esto
hizo que Derek se parara en seco. Su amigo se llamaba Bior, era todo lo
contrario que Derek, tenia el pelo rubio y corto, era de menor altura y
corpulencia y sus ojos negros miraban de manera nerviosa todo lo que le
rodeaba, y aunque era un magnifico caballero sobre todo cuanto llevaba
puesta la armadura, no se podía comparar con Derek el gran caballero,
aquel del cual su valor estaba fuera de toda duda. El gran Derek al que
el propio rey le había cubierto de honores por sus valerosos actos.
Bior reconocía por que era noble de espíritu que su amigo era mejor
caballero que él. Bior si que había temido por su vida unas cuatro
veces, lo que había hecho que retrocediera ante los rivales por su
elevado número, una acción sensata, pero nunca en el caso de Derek,
este siempre avanzaba no importara lo peligrosa de la situación, el
miedo era una sensación que desconocía.
- ¿Qué te sucede Bior?. – Derek observo como su joven amigo le
miraba con algo de desasosiego.
- ¿Tú crees que yo soy un cobarde?. – Respondió Bior con una
pregunta que le carcomía, necesitaba saber lo que opinaba Derek de él.
La respuesta sorprendió a Derek que acaricio su incipiente barba con la
mano derecha.
- No eres un cobarde amigo mío. – Respondió con tranquilidad. -
Lo que sucede es que yo nací sin miedo.
Bior suspiro aliviado y sonrió ante las palabras de su amigo para
después contemplar el horizonte. Detrás de aquellas montañas que
zigzagueaban elegantemente con el cielo sus caminos al fin se
separarían. Bior se iría al norte hacia el castillo de su padre y Derek
rumbo sur a las tierras de su familia. Pero Bior en aquel mismo
instante tuvo un presentimiento horrible y decidió confiárselo a Derek.
- Derek, nunca has pensado que quizás aun no te has enfrentado a
tus miedos. – La voz de Bior sonaba entrecortada
Derek miro fijamente a su amigo pero no contesto, por que
sencillamente nunca había pensado en aquella posibilidad, el hecho de
pensar que no tenia miedo era lo que le daba aquella increíble
confianza en si mismo. Y en silencio ambos reanudaron la marcha.
II
Tres días después los dos amigos se separaron entre lágrimas, cuantas
penalidades habían pasado juntos, pero seguramente pronto se verían,
sus castillos estaban cerca. Así Derek avanzo solo hacia el sur, cuanto
deseaba llegar a las tierras de su familia, para de nuevo ver a su
padre, a su querida madre, sus hermanos y por la noche visitar la aldea
y seducir a alguna doncella, sonrió picaramente ante este lujurioso
pensamiento. Como quería dar una sorpresa a todos, el camino que
escogió para su retorno fue uno mas largo y que no pasaba por ninguna
de las pequeñas poblaciones de los vasallos de su padre. Así que nadie
avisaría de su llegada. Aquel camino solo transcurría al lado de una
pequeña choza de madera y nadie solía hablar con el habitante de
aquella solitaria construcción perdida en el bosque. Nadie hablaba con
ese hombre era cierto, nadie, salvo él, cuando al fin vio la casita de
sencilla construcción, Derek sonrió, el dueño de la choza debía estar
en su interior meditando, se llamaba Edosio, era un ermitaño que le
había enseñado los principios básicos de la caballería de joven y otro
motivo para elegir este camino aparte de ser mas discreto es que Derek
quería agradecerle al ermitaño sus enseñanzas por que le sirvieron de
mucho durante la guerra.
Llego al lado de la choza y desmonto. “Extraño el fuego esta apagado”,
pensó el caballero, eso era algo impropio del ermitaño. Pero tampoco le
alarmo mucho así que muy decidido Derek abrió la puerta, que no estaba
cerrada con llave, y tan pronto como abrió la puerta, salio del
interior de la choza un hedor insoportable, aunque el caballero estaba
acostumbrado por la guerra a ese tipo de olores tuvo que llevarse la
mano a la nariz. Tampoco se esperaba aquella visión que estaba
contemplando ahora que había abierto la puerta, delante suya estaba
situado el cuerpo del ermitaño que esta situado en postura horrible,
los ojos del viejo se le salían de las orbitas y la boca esta tan
abierta, que el caballero pensó que el ermitaño debía haberse
desencajado la mandíbula. Derek se acerco para examinar el cadáver que
parecía que había sufrido una terrible agonía antes de morir. “Pobre
diablo”, pensó Derek, “Tan solo estabas que nadie se ha enterado de tu
muerte”.
Tardo algo de tiempo en cavar una fosa y después enterró el cuerpo del
ermitaño, rezo unas sencillas oraciones y reanudo la marcha. Más tarde
regresaría para honrarlo como era debido y hablaría con su padre sobre
el asunto, alguien debía haberse ocupado del ermitaño tal como él le
había pedido a su padre durante su ausencia en la guerra.
Quizá por que la visión del ermitaño muerto le trastorno algo más de lo
que él quería reconocer o por que se decidió enterrarlo de manera tan
precipitada, el caso es que Derek, no realizo una cosa que tenia
pensado hacer en aquel lugar y era visitar una pequeña imagen tallada
detrás de la choza del ermitaño donde hace años ambos solían rezar. Si
lo hubiera hecho vería como allí estaba postrado en el suelo otro
cadáver que mostraba en su cara la misma expresión del ermitaño, con
los ojos salidos de sus orbitas y la boca abierta. Aunque este era un
joven que aun tenía en sus brazos la comida y la bebida que
semanalmente traían al ermitaño desde el castillo, cumpliendo así los
deseos del amado hijo que había partido hacia la guerra.
III
Derek al anochecer vio al fin el castillo de su familia, su gran torre
se mostraba magnifica, esta visión le hizo abandonar la tristeza por la
muerte del ermitaño y volvió a sonreír. No pudo evitarlo y empezó a
cabalgar rápidamente hacia casa. Era una alegría tan grande estar de
nuevo en casa, quería verlos a todos de nuevo. Pero cada vez que se
acercaba más al castillo el corazón empezaba a darle un vuelco. Algo no
marchaba bien, esta tranquilidad no era normal, puesto que debía haber
movimiento en la entrada del castillo y en las almenas producirse el
cambio de guardia, justo antes del anochecer. Pero en el castillo solo
había silencio y soledad. Derek dirigió su mirada hacia las chimeneas
de la cocina del castillo, a estas horas debía emitir gran cantidad de
humo negro, pero nada, si el mas leve signo de vapor de agua . Recordó
entonces la casa del ermitaño. ¡No podía ser!. Detuvo la marcha y
cabalgo con calma hacia la entrada, observando cada detalle mientras
llevaba su mano derecha lentamente hacia su espada. Cuando al fin entro
en el patio de armas solo encontró soledad nada más, ningún animal,
ningún ruido, nada.
Desmonto y desenvainó el arma, quizás estuvieran esperándole para darle
una sorpresa, pero tantos años en el frente le hicieron desconfiado. Se
dirigió hacia la entrada principal que conducía a la sala del homenaje
y abrió la puerta. Otra vez el hedor, igual que en la casa del
ermitaño, de nuevo insoportable, tuvo que contener las ganas de
vomitar, pero no pudo evitar llorar, allí delante suya estaban todos
los habitantes del castillo muertos, unos cadáveres encima de otros,
desordenados, habían todos sufrido una gran agonía. La expresión de sus
caras eran la misma que la del ermitaño, algún soldado tenía la espada
desenvainada dispuesta para luchar contra algo para que visto el
resultado había sido inútil.
El caballero como pudo se recompuso y empezó a buscar entre los
cadáveres, había caras conocidas ahora con algunas arrugas debido a su
larga ausencia, pero no había nadie de su familia cercana, esto en vez
de aliviarle de desespero aun más. Así que con rapidez abandono esa
sala y camino hacia los aposentos de su familia en la segunda planta
del castillo, con preocupación abrió la puerta que daba al dormitorio
de su padre…
La luna ya esta alta en el cielo cuando Derek salio de nuevo al patio
del castillo, su cara estaba totalmente desencajada “¿Por qué todos
habían muerto?”, era lo único que pensaba “Se merecían esto, tanto
valor en la guerra para al regresar encontrarse con esto.”. Dio un
golpe al suelo y volvió a llorar, unas lágrimas amargas, estaba solo.
- ¿Por qué lloras?. – surgió una dulce voz de la nada.
Derek levanto la cabeza asombrado, ante el se mostraba una pequeña de
pelos dorados y ojos azules, que le sonreía de manera inocente, el
caballero no pudo articular palabra.
- ¿Estas triste por ellos?. – volvió a hablar la pequeña al
tiempo que una de sus manitos señalaba al interior del castillo.
Derek afirmo con la cabeza, aun estaba demasiado conmocionado para
hablar, la niña sonrió de nuevo y miro fijamente al caballero a los
ojos, su expresión tan inocente le reconfronto en estos duros momentos.
- No te preocupes, pronto los acompañaras.- volvió a decir la
pequeña con voz inocente y sin quitar la sonrisa de su cara.
Derek no dijo nada, por primera vez en su vida sintió una extraña
sensación, un nudo se le formo en la garganta, un tremendo vació surgió
en su estomago, las piernas le fallaban aunque estaba sentado y un
sudor frió le refresco la frente arrugada, al mismo tiempo que un
escalofrió le recorría toda la columna vertebral. “¿Qué sensación era
esta?” se pregunto, era la primera vez que le sucedía. Intento mirar a
la niña, que seguía sonriéndole allí de pie, no era una amenaza, tan
flaca, de miembros débiles, pero sus mejillas rosadas le hacían bella.
Pero cuanto mas tiempo pasaba contemplándola con mas detenimiento se
dama cuenta de lo horrible que era y esa sensación tan extraña que
nunca había experimentado se producía al contemplar a la niña. Al fin
se dio cuenta de lo que padecía; era miedo, un miedo enorme, por
primera vez en su vida tenia miedo a una simple niña de pelos dorados.
Derek no pudo controlar aquella sensación, aquella niña era un ser
espantoso, algo terrible, el caballero se levanto y gritando palabras
sin sentido salio del castillo. Corrió todo lo que pudo hasta que sus
piernas se quedaron sin fuerzas y se desmayo en el suelo agotado.
IV
Bior no se podía creer lo que decían de su compañero Derek, que este se
había vuelto loco, seguramente debido a la trágica y enigmática muerte
de todos lo habitantes de su condado, un suceso horrible. Algunas
personas le habían encontrado vagando errante, asustándose de ellos y
vociferando cosas sin sentido. Un comportamiento extraño en un hombre
que nunca había tenido miedo.
Así que Bior muy preocupado viajo hacia donde decían que lo habían
visto por última vez, en los bosques del sur, y ciertamente no le fue
difícil encontrarlo, su rastro que estaba en todas partes lo siguió
hasta llegar a una cueva en donde vivía Derek. Bior desmonto y entro
lentamente dentro de la gruta, allí estaba sentado Derek con su ropa
totalmente mugrienta y lucia una barba descuidada, su pelo negro estaba
sucio. Bior se acerco lentamente hasta su amigo que pareció reconocerle
aunque no articulaba ni una sola palabra coherente.
- ¡La niña!. ¡Sonríe y aparece delante de mí!. – exclamo Derek a
Bior.
- ¿Derek que dices?. – Bior abrazo a su amigo y este empezó a
gemir y a llorar en su hombro.
- Nadie esta a salvo de ella, si, ella vendrá aquí, pero yo no
estaré, tengo miedo, huiré. – susurro entre lagrimas Derek al oído de
Bior.
Bior se separo de Derek y observo a aquellos ojos antes tan fríos y que
ahora solo emitían el febril brillo de la locura.
- ¡Ella!, ¿quién es ella?. ¡De que demonios hablas!.
- Ella se los lleva a todos y también a ti. Pero a mi no, yo
tengo miedo. – volvió a susurrar Derek al tiempo que sonreía.
Entonces Bior recordó aquel presentimiento que tuvo y sabía que estaba
condenado, aunque no quería reconocerlo.
- ¿Pero quien es ella?.
Derek solo levanto la cabeza y en un suspiro contesto.
- Mira a tu espalda.
Bior miro con suspicacia a su amigo y giro lentamente la cabeza,
delante suya estaba una inocente niña de pelos dorado, el caballero al
verla tan pequeña e indefensa sonrió, tanto miedo por una simple niña.
La pequeña sonriente le ofreció la manita a Bior, y este la acepto con
gusto...
Derek enterró el cadáver de su amigo en la entrada de la cueva, el
cadáver aun tenía los ojos abiertos y como todos los demás la boca
estaba tan abierta que se había desencajado la mandíbula. “Otro cadáver
más con esa mascara del terror, a ella debes tenerle miedo.” Pensó
Derek mientras enterraba el cadáver y por eso él estaba vivo, él tenía
miedo a la niña desde la primera vez que la vio sonriéndole. Aunque
tuvo que pagar un precio por sobrevivir a la niña y era que ella lo
acompañaba como una sombra desde aquella noche en el castillo, por eso
buscaba la soledad de aquel bosque para evitar más muertes, pero eso no
era lo peor, su desgracia es que desde aquella noche debía vivir
siempre con miedo.

Fin

#2 vedder1978

vedder1978

    SOLDADO IMPERIAL

  • Miembro DLAN
  • PipPipPipPip
  • 610 posts

Posteado 23 March 2005 - 02:00 AM

COMENTARIOS DE LOS JUECES

Vedder:
Este relato no participa en el concurso por exceder de la extensión máxima permitida.

Mhoram:
Relato de Vannus: no cumple las normas; una pena era magnifico.

#3 Immortality

Immortality

    The Captn, Almirante de la flota estelar.

  • Inactivo
  • 26575 posts

Posteado 24 March 2005 - 01:12 PM

Hah!! Que relato mas bueno!! Lastima que quedara sin calificar, la historia es muy interesante, lo tuve que leer todo de un tiron! ???
Hola!

Estoy inactiva, por cualquier consulta, por favor, contacta con otro miembro del staff.


All Hail the lucky ones,
I refer to those in love, yeah.
 

Nasnoches, señoras y señores. Sepan que forman parte de la mejor comunidad online de la web : D


#4 Permian

Permian

    Neonato

  • Miembro
  • PipPip
  • 205 posts

Posteado 30 March 2005 - 06:07 PM

Al principio parece poco original, y poco a poco, se vuelve terrorifico.
Una pena que no pudiera ser calificado.



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A Bragol. Tus amigos te echan de menos.