¡Oh! ¡Pero si estáis todos aquí! ¡Todos los amigos de Puerta de Baldur aquí en Kandahar! ¡Que ilusión! Yo que entraba con tiento y cierta verguenza por no conocer a nadie.... Ale, mira que bien, ya no me siento extraña

¡¡Camarero!! ¡¡Unas cervezas aquí para mis amigos, yo invito!!
A ver, amigos, a ver si lo he entendido...
Se trata de entrar, matar y preguntar al tio ese. Yo ya he entrado y he matado, y nadie me ha dicho nada de hablar con la sacerdotisa esa. ¿Dónde está el susodicho al que tengo que preguntar? Mhoram es el que se ha acercado más a la hora de indicarlo, pero... hum, ¿una puerta secreta? ¿en una columna? A ver si memorizo el mapa (después de recorrerlo unas ochocientas veces buscando algun detalle que se me hubiera escapado me lo se de memoria, os lo aseguro)
A ver, tú entras en el Templo, no? Abajo, en el suelo, hay una garra de lo que parece ser una animal extraño. Hay dos pasillos, uno a la izquierda y otro a la derecha. El pasillo de la izquierda termina en un callejón sin salida, el de la derecha, en una puerta que puedes abrir con una de las llaves especiales que has encontrado a lo largo del camino. Al abrirla, llegas a una amplia cámara muy espaciosa que tiene un atril con un libro en lo alto de una tarima a la que se llega por medio de unas escaleras. El libro está abierto, y de él pende una cadena. A ambos lados hay dos piscinas redondeadas en las que flotan restos de esqueletos. Aquí hubo una pelea gorda, pero no la recuerdo. De aquí parten tres salidas: izquierda, derecha, frente.
Tanto el pasillo de la izquierda como el de la derecha conducen a sendas habitaciones triangulares con un grueso pilar en el centro, generalmente defendidas por un par de esqueletos normales y uno más gordo que ocupa la tumba central. Después, al encaminarte al frente aparece uno cuyo nombre no recuerdo, que fue el primero que me hablo. Me pidio amablemente que le devolviera las llaves y volviera por donde habia venido. Como personaje bueno que soy, intenté llevar las cosas de manera pacífica, eso sí, dejando claro que no pensaba marcharme antes de explorarlo todo, faltaria mas. Entonces, el tipo se mosquea y me ataca, pero antes le pregunté cual era el origen del mal y me dijo que no sabía nada. Una vez despejado el camino, en ese pasillo se abren otros dos, uno a cada lado.
No recuerdo que había a la izquierda, nada importante, seguro. Yendo al frente te encuentras con un pedazo de espíritu que me las hizo pasar canutas y que, que yo recuerde, no me soltó ni una palabra. Después de matarlo, entramos en el pasadizo de la derecha. Este bajaba, bajaba, bajaba... ains, que angustia para una humana como yo! En el primer cruce a la derecha hay una celda donde un esqueleto te ataca. En su ataúd encuentras varias cosas. Tampoco recuerdo que me hablara. Luego de saquear la tumba, doblas el recodo y sigues bajando. Bajando. Bajando. Hasta que llegas a una sala que ya si que es inmensa inmensa inmensa. Al entrar activas una trampa que mi ladron no consiguio detectar, el muy pánfilo, y aparece un esqueleto gigante detrás de cada columna. Después de pasarlo bastante mal a esos niveles, me deshago de ellos y sigo andando. MAdre mía madre mía, para que lo haría. Si ya me decía mi madre que no me metiera donde no me llamaban, por los dioses de la espada la que se montó allí. La primera vez, por supuesto, me masacraron- Había un condenado esqueleto mago que me hacía polvo, además de varios ghouls. Tampoco recuerdo que me dijeran nada.
Al final opté por la opción inteligente: usar la cabeza (si, Zash, hasta una guerrera como yo la usa de vez en cuando

) menos mal que contaba con mi adorado Larz Gan´Maleezee, que es la caña este tipo. Como es un drow, es el más ágil y silencioso del grupo. Y además cuento con el mejor arquero de la región, Tandeus el semielfo. Así pues, nos emboscamos en la zona de las columnas y Larz se adelantaba sigilosamente para servir de cebo. Cuando algún esqueleto le veía, retrocedía rápidamente y se ponía detrás nuestro. El esqueleto le seguía y, cuando llegaba a nuestro campo de visión, Tandeus le agujereaba como un colador y mis guerreros y yo nos arrojábamos en plancha sobre él. Así con cada esqueleto y con cada bicho. Larz era tan rápido que esquivaba las flechas y se apartaba de su ángulo de tiro antes de que tuviesen tiempo de dispararle. Lamentablemente, los proyectiles que le arrojó el mago no se dejaron engañar por su agilidad y le siguieron, pese a todo. Acabó malherido, pero entero, y además consiguió lo que pretendía, porque el mago le siguió. En cuanto apareció en nuestro campo de visión, Galael le arrojó un proyectil mágico (lo único que sabe hacer el pobre a este nivel) Estel le arrojó una lanza de unicornio, Tandeus le atravesó con sus flechas y cayó muerto en el acto. Valeydor el enano curó a Larz con sus dotes clericales y continuamos con la misma estrategia, esqueleto a esqueleto, ghoul a ghoul. Después, había varias dependencias y pasillos, dos a cada ala, creo recordar. Dos de ellos llevaban a cámaras cerradas con algunos bichos y los otros dos a zonas de celdas. Y eso es todo. Registramos la mazmorra unas ochocientas veces, recorriendo cada pasillo y no vimos nada más, y volvimos a entrar después de interrogar al druida y que nos dijera que aún no habíamos resuelto nada. Quién era el tipo con quien tenía que hablar? Donde estaba? Cual era, de todos los que he mencionado? ¿Lo recordais? ¿Os suena alguno? Y si no, siempre está la opción de la consola, supongo, o si no, volver a empezar :'( ¿Sabéis si aquí también sirve lo del Clua Console o el SK? Porfaaaa, que no lo quiero para hacer trampas! Sólo para ayudarme ante este tipo de imprevistos, ya sabéis.
Os agradezco vuestra ayuda, besos
"When the sun has gone I see you beautiful and haunting, but cold, like the blade of a knife"